105 Cafeterías para entender el Perú de Esther Vargas retrata el gusto por el buen café

105 CAFETERÍAS PARA ENTENDER EL PERÚ es el reciente libro de la periodista Esther Vargas. Se trata de un registro detallado del movimiento del café, las cafeterías y su vinculación con la gastronomía local en los últimos años en Perú.

Esta edición en español e inglés es un magnífico recorrido, que dibuja el mapa de un país a través de historias de sus cafeterías, sus protagonistas, lo que las destaca, su ubicación en diversas regiones: Lima, Huaraz, Cusco, Amazonas, Ayacucho, Cajamarca, Lambayeque, Tacna, Trujillo, Arequipa, Ica y Pasco. Se suman voces destacadas de la gastronomía local. Sí es un compendio de ese espacio donde el café se sirve y disfruta.

La periodista peruana Esther Vargas es editora digital del Diario Perú 21 y está al frente de la @rutadelcafeperuano, donde difunde información veraz y oportuna sobre gastronomía y el movimiento cafetero. En 2025 publicó los Rituales del Café, ahora es el turno de las cafeterías.

¿Cómo fue el proceso editorial de “105 Cafeterías”?  

Este libro empezó a pensarse en noviembre de 2025. Desde entonces, comenzó un trabajo intenso de investigación, visitas y viajes. Fue un proceso muy exigente porque recorrimos distintos lugares buscando propuestas diferentes, cafeterías con identidad y, sobre todo, historias que merecían ser contadas. La idea fue simplemente mostrar qué hay detrás de cada una y cómo, a través de ellas, también se puede entender el Perú.

¿Por qué extenderse a otros sectores de la gastronomía?

Empezamos a observar cómo los restaurantes estaban abordando el café y qué lugar comenzaba a ocupar dentro de la gastronomía. Por eso entrevisté a chefs como Virgilio Martínez y Palmiro Ocampo, entre otros. La idea era ampliar la mirada: entender al café también desde la cocina, los restaurantes y la visión de quienes están pensando y transformando la gastronomía peruana.

¿Qué motivó “105 Cafeterías”?

Lo motivó registrar este momento que vive el café de especialidad en el Perú. El libro es una fotografía de una etapa muy particular, de mucho movimiento, crecimiento y también de mucha fragilidad. Es cierto que las cafeterías abren y cierran todo el tiempo. De hecho, mientras hacíamos el libro cerraron por lo menos tres de las que habíamos visitado. Eso también demuestra lo difícil que puede ser sostener este tipo de negocio.

¿Cuál fue el criterio para que una cafetería esté en la publicación?

El criterio no fue hacer un ranking, ni elegir solamente a las más grandes o conocidas, sino reunir propuestas distintas alrededor del café de especialidad. Hay cafeterías consolidadas, con varios años de trayectoria, y también emprendimientos más pequeños que estaban dando batalla, construyendo comunidad y proponiendo una manera particular de entender el café.

Lo importante era que cada una tuviera algo que contar: una historia, una identidad, una relación con el origen, con el territorio o con la forma de acercar el café a la gente.

Al igual que en el libro Rituales del Café, innegable que eres periodista donde prevalece el espíritu de registro y difusión. ¿Cuál información consideras que hay que transmitir de cada lugar? ¿Qué consideras que es lo importante?

Creo que es inevitable que aparezca mi mirada de periodista. Cuando visito una cafetería no solo miro el café o el espacio: converso con la gente, pregunto, observo y trato de entender qué historia hay detrás. Siempre estoy pensando cuál es el ángulo, qué hace distinto a ese lugar y qué información realmente vale la pena transmitir.

Por eso, en el libro no quería limitarme a decir dónde está una cafetería o qué sirve. Me interesaba contar quiénes están detrás, cómo nació el proyecto, qué relación tiene con el origen, con el territorio, con los productores, qué propone y por qué puede ser importante dentro de esta escena del café de especialidad. En algunos casos regresé a lugares que ya conocía y en otros descubrí espacios completamente nuevos. Los viajes fueron esenciales porque me permitieron ampliar la mirada y encontrar historias que no estaban inicialmente en el mapa.

¿Por qué 105 y no 100 o 110? No parece un número a azar.

El número 105, en realidad, no fue algo planificado. La idea inicial era trabajar con 100 cafeterías, pero la lista empezó a crecer. Aparecían lugares que sentíamos que debían estar, zonas que todavía no habíamos recorrido y pequeñas cafeterías en regiones que también merecían ser contadas.

Yo quería, por ejemplo, conocer la primera cafetería de especialidad de Huaral, llegar a Ilo y seguir buscando propuestas fuera de los circuitos más conocidos.

Al final llegamos a 105 Cafeterías casi de manera natural. El libro ya había alcanzado las 300 páginas y el equipo me tuvo que poner un límite. Porque la verdad es que, si seguíamos viajando, conversando y encontrando historias, probablemente nunca lo terminábamos.

105 Cafeterías para enteneder Perú está a la venta es por Dm del Instagram o Facebook de @rutadelcafeperuano
Vanessa Rolfini Arteaga
Vanessa Rolfini Arteaga
Comunicadora social y cocinera venezolana dedicada al periodismo gastronómico. Egresada de la UCAB con estudios de especialización en la Universidad Complutense, de crítica gastronómica en The Foodie Studies y entrenamiento sensorial en la Escuela de Catadores de Madrid. Actualmente, redactora en Sommelier y columnista del diario Correo de Perú. Conductora de rutas gastronómicas y editora de guías. Experta catadora de chocolates.

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