¡Catemos en pareja chocolates y espumosos peruanos! ha sido dictada por la especialista Vanessa Rolfini al frente de Rutas Golosas. Un experiencia que califica como, «catar guiados por los sentimientos, desde otro espacio, donde la pauta la marcan el color y las palabras. Ahora que se habla tanto de experiencias, un territorio a todas luces infinito, que puede tomar formas inesperadas».
«Después de muchos años dictando catas algo se aprende, entonces, qué tal si el mantel de cata tiene que escribirlo cada participante de puño y letra. Entonces, en vez de darle toda la información resuelta, pueda registrar junto al nombre del producto, una nota, una reacción. Eso hace que no se olvide o por lo menos hace más fácil recordar», expresa Rolfini.
«¿Qué tal si dejamos entrar al color y la música en esta ecuación? De esto se ha escrito mucho», emplaza la catadora especializada en chocolates. Al respecto insta a su comunidad en redes sociales a compartir información sobre el tema.
Rolfini afirma que hay que tener en claro que una cosa es una cata técnica entre profesionales y otra muy distinta una dirigida a quien asiste después del trabajo y solo quiere desconectarse o a explorar o curiosidad (así empezamos muchos en esto). Afirma respetar todos los formatos de catas clásicas y estructuradas, muy útiles para quien desee aprender y cita al chef brasilero Alex Atala sobre el producto, «amamos lo que conocemos».
«Pero me gusta pensar que hay otras maneras de disfrutar, más allá del conocimiento y abrir espacio al juego; una opción a la que echo mano y exploro. Estoy experimentando, probando, atreviéndome, revisando, cuestionando, mirando qué hacen otros, que con toda seguridad han encontrado soluciones ingeniosas a algunos obstáculos. Aquí nadie ha inventado nada. Solo hay que prestar atención», afirma Rolfini quien cada mes tiene un programa de catas de chocolates en armonías con bebidas con y sin alcohol, donde además aborda el chocolate desde diferentes modalidades.









