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Bodegas Cecchi: vino toscano con espíritu de familia


Viñedos de Sangiovese


Más Sangiovese de cerquita, se aprecian los primeros brotes de la primavera


Al fondo viñedos de uva Vernaccia, que solo se da en la inmediaciones del pueblo de San Gimignano. Esas flores rojas son los famosos Papaveros o Moon Flowers, hierbas comunes en el mes de mayo en la región de la Tocana y un poco más al norte de Italia, hermosas pero pueden resultar un dolor de cabeza para los agricultores.

Mi primer contacto con Bodegas Cecchi fue en el pasado Salón Internacional de Gastronomía, cuando conocía a Cesare Cecchi, quien muy gustoso me dijo que estaba invitada a conocer la bodega cuando me diera una vuelta por Italia. Literalmente le tomé la palabra y hasta allá fui a dar, con mi madre incluida, en una visita muy especial.

Barbara Fielder, export manager de la bodega, nos hizo de anfitriona. Una alemana que lleva más de veinte años viviendo en Toscana, está casada con un enólogo y tengo la sospecha que le queda muy poco de su pinta germana, más allá del cabello rubio brillante.

Bodegas Cecchi, se encuentra cerca de la población de Poggibonsi en el corazón de la Toscana y de la región donde salen los vinos Chianti con sus respectiva denominación de origen, identificados con un gallo negro en la etiqueta. En esa región se siembran principalmente uvas Sangiovese, emblemática de la región, Vermentino llevada desde Portugal pero que encontró un buen lugar donde expresarse, Canaiolo y Colorino ambas sembradas en cantidades mucho menores pero que contribuyen a darle complejidad. Muy cerca de allí, en un pueblo llamado San Gemignano, famoso porque a lo lejos parece que estuviera lleno de rascacielos, se siembra la famosa Vernaccia, responsable de vinos blancos muy frescos.

Por su parte, los Cecchi son propietarios de la bodega familiar más grande de la región, en la actualidad su portafolio incluye más de 13 etiquetas con sus variaciones. En una degustación que hicimos al llegar nos sirvieron: Chianti Clásico 2007, Chianti 2007 y Riserva de Famiglia (2005) estos tres presentes en los anaqueles venezolanos, importados por Premium Brands. También probamos Ovieto Clásico, San Giovese 2007, Teuzzo 2006 los cuales están atravesando la pesadilla de los trámites para ingresar al mercado criollo. Por último, tres vinos que no llegan a Venezuela: Litorate 2008 elaborado a base de Vermentino, un vino blanco muy fresco cuya etiqueta ostenta un símbolo etrusco que significa prosperidad y Bonizio 2007, que además de Sangiovese contiene un 10% de Merlot, cepa poco común en esta región.

Las instalaciones como suele suceder con las bodegas en general son preciosas, un edificio nuevo que apenas lleva tres años de inaugurado, con una bodega subterránea y muy fría como lo son todas. Visitamos la embotelladora, la casa de huéspedes, las oficinas y los viñedos. Tuvimos la suerte de toparnos con la Sra. Ana, madre de los hermanos Cecchi, muy amable y activa. Esto me lleva a pensar que hay que beber mucho vino y de buena calidad, para tener una vida larga y activa.

Andrea Cecchi es el enólogo de la bodega y Césare se encarga de la parte comercial, una dupla que ha dado excelentes resultados. La bodega ha crecido mucho en los últimos años, como ha pasado con muchas otras a nivel mundial, porque este mercado ha experimentado un crecimiento interesante, que con la «crisis» veremos a dónde va a parar.

Los viñedos en la Toscana estaban verdes, muy verdes. Aún no brotaban las flores, pero el paisaje es cautivador, salpicado de Papaveros y acompañado de Olivos y Cipreses por doquier. Cualquier historia que hayan escuchado sobre esta región de Italia es cierta, y es posible que el interlocutor se haya quedado corto. Me gustó mucho esta visita, más allá del excelente trato que recibimos, la familiaridad está en todos lados, los vinos son excelentes y fue una oportunidad perfecta para conocer los caldos italianos, de los que pienso empaparme aún más.


Bodega donde reposan los vinos reserva.


Parte del portafolio que ofrece Bodegas Cecchi, todos los presentes en la cata dirigida por la sommelier de la bodega. De estos tres se pueden encontrar en los anaqueles venezolanos: Chianti, Chianti clásico y Riserva di Famiglia. Tres se enfrentan en este momento al tema de los permisos: Ovieto Clasico, San Giovese y Teuzzo.


Junto a Barbara Fielder, quien es export manager de la bodega e hizo las veces de anfitriona. Nos hizo sentir como en casa.


Con la Señora Ana presidenta de la bodega, una señora muy activa, madre de los hermanos Cesare y Andrea Cecchi.

«Ofrecemos el té más allá de sus propiedades»

60 tipos de té e infusiones. Café. Ensaladas. Aderezos. Cremas. Sopas. Postres bajos en calorías sin azúcar añadida. Esta palabras resumen el espíritu de Kepén, un concepto interesante nacido en el Zulia y que dos años después de creado llega a Caracas.

El local está ubicado en el C.C. San Ignacio en el nivel Jardín, justo debajo de los cines. Un lugar abierto que cuenta con una gran barra, donde se pueden ordenar tés o infusiones frías y calientes, preparadas siguiendo los pasos que amerita una bebida tan exigente. «El té necesita un protocolo que yo hago por el cliente. Ofrecemos el té más allá de sus propiedades, como una alternativa capaz de refrescar los sentidos, serenar el espíritu y crear un momento de placer», aseguró una de sus propietarias, Omarly Alcina durante la apertura.

Kepén es un lugar es fresco, cómodo y muy agradable a la vista. Ese día además de tomar deliciosos té fríos que se podía escoger a gusto de cada quien, sirvieron ensaladas y postres. En el caso del té mi sugerencia es beberlo con azúcar, nunca he sido amiga de mezclarlo con edulcorantes porque me sabe a remedio y la diferencia es notable, pero eso se suscribe a una preferencia personal.

Las ensaladas tienen nombres asociadas al Zulia. De hecho «Kepén» significa café en Güajiro. La ensalada estaban muy bien hecha, con lechuga fresca y crujiente, bien lavada, pollo deliciosamente adobado, mango y almendras que se podía acompañar con tres tipos de aderezo a base de yogur, parchita o té. Ofrecieron torta de zanahoria con nueces, de almendras, vainilla y chocolate, todas hechas con Splenda, las cuales estaban muy sabrosas.

Omarly Alcina también apuntó que la idea es «masificar» el mundo del té y quieren funcionar como una puerta de acceso a eso. Ciertamente, los precios son razonables, considerando los costos escandalosos de la comida en Caracas. Un vaso de té, cualquier variedad que escoja la persona, tiene un valor de Bs.F. 10. Personalmente, me encantó la iniciativa, en estos días de calor un buen té frío sienta maravillosamente y en este país caótico hasta calma los nervios.

El vino alemán tiene su reina


La Reina del vino alemán en una pose tipo A.S.

A Marlies Dumbsky se le conoce como la Reina del Vino en Alemania, un título que yo asociaba a una señora que después de una larga carrera y zopotocientos méritos, puede alardear de un título casi nobiliario, algo estrafalario pero muy llamativo.

Cuando la Cámara de Comercio Venezolana Alemana invitó a una cata con este personaje, me llamó la atención, por el hecho que la oferta de los caldos germánicos en el país es bastante escasa. Me llevé la mayor de las sorpresas, cuando apareció una muchacha joven, muy joven y linda, alta, de ojos azules y tez blanca, y lo más increíble de todo es que llevaba una tiara en la cabeza. Era como ver una miss, aunque estaba claro que no pasó por manos de Osmel Sousa porque la reina no usa tacones, sino unas zapatillas tipo bailarina.

Marlies Dumbsky se coronó como la Reina del Vino o «weinkónigin» en octubre del 2006, en un certamen televisado a nivel nacional, que ya va por su sexagésima edición. A las concursantes se les exige, además de belleza física, sólidos conocimientos del vino, porque actuará durante el año de su reinado como embajadora alrededor de su propio país y del mundo. Una corona que le abre las puertas a cualquier jovencita germana que cumpla con ambas condiciones, porque de un día para otro se convierte en una especie de «celebridad». En el caso de Dumbsky, creció relacionándose con el mundo del vino, ya que sus padres son propietarios de un pequeño viñedo en Volkach.

La degustación fue extensa, conformada por diez vinos de distintas regiones y cepas: Domdechant Werner´sches Weiongut (pinot noir – 2005), Weingärtnergenossenschaft Eberstadt (Lemberger – 2006), Winzerhof Burrlein (Silvaner – 2007), Kreiselmaier (pinot grillo – 2007), Reinhold & Cornelia Scheneider (2003), Simon-Bürkle (2007 – riesling), Manz (2008 – riesling), Trenz (2007 – riesling spätlese), Philipps-Eckstein (2006 – riesling auslese «alte reben») y Himmer (2007 – riesling).

Salvo los Riesling secos, es primera vez que pruebo estos vinos, así que mi opinión sería bastante irresponsable, sin embargo, me parecieron interesantes y en líneas generales, algo dulces para mi gusto. Supe que estas etiquetas las trajeron expresamente de Alemania para la presentación, junto a un cargamento de espárragos blancos, destinados a una cena para los miembros de la cámara, que supongo le alborotará la nostalgia a más de uno.

A la Reina del Vino tuve oportunidad de entrevistarla, por eso no doy muchos datos en este post. Es una persona encantadora, que durante la degustación se veía aplomada, algo nerviosa, pero que habló con propiedad de todos y cada unos vinos que degustamos, incluso dio detalles inherentes a los vinos propios de un conocedor.


Durante la sesión de fotos para Papa y Vino.

En el corazón de Santa Teresa

Cualquier persona que haya viajado por la autopista regional del centro, seguramente ha sentido curiosidad cuando ve aquellas líneas de Chaguaramos en medio de un cañaveral, señalando el punto exacto donde se encuentra la hacienda Santa Teresa, cuna de uno de los rones más conocidos del mundo.

Cuando recibí la invitación para celebrar el día del periodista, salté de entusiasmo porque siempre la había querido visitar. Partimos hacia el Consejo en el estado Aragua, alrededor de 30 periodistas respondiendo a la invitación.

Nos recibieron con ron Gran Reserva, que mezclado con Coca-Cola y hielo, era perfecto para mitigar el calor. Conocimos la casa Tovar donde está la primera destilería y hacen una representación muy simpática como si los visitantes fuéramos esclavos y nos recibieran los señores de la hacienda, evocando una de las maneras como se hacían las transacciones comerciales doscientos años atrás. En este punto quiero aclarar, para no generar malos entendidos, que no me parece simpática «la esclavitud», pero comprendo la intención de reproducir un hecho absolutamente histórico.

Acompañados del maestro ronero Néstor Ortega, recorrimos el lugar donde guardan las barricas del famoso ron 1796 y la bodega que guarda las barricas especiales. Me sorprendió ver sobre ellas placas de metal con nombres de personalidades nacionales e internacionales al igual que instituciones que tiene una barrica allí, que según Ortega cada una tiene capacidad para 300 botellas, que sus dueños mandan a pedir según su criterio.

Luego dimos una vuelta por la destilería actual y atravesamos los campos de caña de azúcar por el camino de Chaguramos en una especie de trencito. Ya acalorados llegamos al Salón Los Trapiches, donde el maestro ronero dirigió una excelente degustación de rones, dividida en dos partes: los primeros tres eran bases que mezcladas dan paso a los tres rones comerciales que probamos en la segunda parte: Gran Reserva, Selecto y 1796. Interesante probar las bases de los rones por separado y escuchar la explicación de cuanto de cada uno tienen los rones que usualmente nos topamos en los anaqueles.

Néstor Ortega afirmaba que producen ciento ochenta mil cajas anuales de las cuales el 30% se destina a la exportación, donde uno de los principales destinos es España. De ese 30% el 90% lo conforma Gran Reserva. Lamentablemente, el ron no es profeta en su tierra, es el quinto licor más bebido en el país, según Ortega «tres botellas se descorchan en el exterior, por cada una que se descorcha en el país».

Luego escuchamos el ensamble de metales José Félix Rivas patrocinado por la Fundación Santa Teresa, perteneciente al sistema nacional de orquestas juveniles. Los muchachos interpretaron varias piezas mientras degustábamos cócteles muy refrescantes a base de ron. Luego llegó la hora de almorzar, lo hicimos en el Restaurant Zafra en los linderos del campo de golf, que es parte del sistema recreacional que tiene la hacienda para el público en general. Un paseo que recomiendo, porque es muy interesante y divertido.

La jornada resultó estupenda, un día muy especial y una manera deliciosa de celebrar el día del periodista. A la gente de Ron Santa Teresa muchas gracias por la invitación.


El maestro ronero Nestor Ortega.

Valduero nace y crece arruyado por la tierra


Las plantas de Tempranillo me recuerdan a los Baobabs que da la impresión que tienen las raíces hacia arriba. No se dejen engañar de estás vides «enanas» pero con raíces que superan su tamaño 4, 5, o 6 veces su tallos y ramas, de donde nace el brioso vino Tempranillo o Tinto Fino como se le dice en España, del que salen crianzas, reservas y gran reservas. El mundo del vino está lleno de contradicciones, en una tierra aparentemente seca, con plantas que parecen que desafían toda lógica se produce uno de los «alimentos» más maravillosos que hace el ser humano.


Esta «plantita» es un ejemplar de Tempranillo que apenas estaba retoñando. Este año, al igual que en 2008, las plantas retoñaron muy tarde, lo que retrasó considerablemente la vendimia, al punto que fue la bodega que España que hizo la vendimia más tardía en el 2008 hacia principios de noviembre, ese hecho fue destacado en muchos medios de comunicación.


A primera vista me parecía increíble que esa extensión de tierra aparentemente seca fuera un viñedo
, que en mi idea mental siempre se asemeja a un lugar verde, aunque había visto fotos de lugares agrestes donde crecen las vides, mi sorpresa no disminuyó cuando llegamos a Bodegas Valduero, cerca de Burgos en la Rivera del Duero, esa región cuyos vinos se han posicionado de una fama internacional inmejorable.

Había tenido la oportunidad de conocer en Caracas a Carolina García Viadero, al igual que su export Manager para América Latina, Alfonso González, a quienes amenacé con visitar hasta que gracias a la ayuda de Marcela Silva y Ana María Rodriguez, pude hacer efectiva mi amenaza.

A Carolina la vimos un momentico en las oficinas de la bodega en Madrid, como siempre muy cariñosa y amable, andaba corriendo armando un viaje de negocios. Luego nos llevaron a la bodega ubicada en la Rivera del Duero, en el pueblo de Gumiel de Mercado cerca de la localidad de Burgos.

Mientras uno se acerca a la bodega el paisaje es tonos marrones con escasos toques de verde y por todas partes se ven las plantas de tempranillo que apenas retoñaban. Más cerca a la bodega a lo lejos se divisaban las tres puertas negras que llevan a los túneles donde reposa y de hace el vino. Estas las había visto por fotos, por eso me emocioné mucho al apreciarlas en vivo y directo.

Nos recibió Don Gregorio García, lo cual supimos es una ocasión excepcional porque rara vez hace de anfitrión, acompañado del export manager Alfonzo González. Vimos todas las instalaciones, recorrimos los fríos túneles, caminamos entre barricas y botellas que reposan en un ambiente bajo tierra donde parece que nada en este mundo les pueda alterar. Los fuertes olores a madera y alcohol impregnan hasta la ropa, pero es una sensación deliciosa, ojalá ese olor se pudiera reproducir en un palito de incienso.

Luego caminamos entre los viñedos, vimos las construcciones del nuevo túnel y escuchamos los planes de boca de don Gregorio cuyo entusiasmo es envidiable. Muy interesante además porque se toparon con una cueva que durante la guerra civil española sirvió de refugio a el Cura Merino. Clausuraron el acceso externo y ahora ese lugar será un espacio para degustar vinos que llevará el nombre del héroe regional.

Hacia el final del recorrido nos llevaron a almorzar en la casa donde se ubica el primer lagar, debajo de la cual a cincuenta metros bajo tierra reposan los gran reserva. Una casa de piedra, de dos pisos donde la señora Mercedes se ocupa de alimentar a todos con su ricos guisos. Ese lugar está destinado a invitados especiales como importadores, comerciantes, periodistas y amigos de la familia. Al terminar el almuerzo conocimos a la enóloga de la bodega, Yolanda García, quien muy amable compartió un ratico con nosotros.

El almuerzo empezó calmando la sed con el vino blanco 9 grados, luego sirvieron morcilla de burgos y chorizo. Seguido de una ensalada Cazadora con escabeche de perdiz acompañada de queso manchego que también produce la familia Garcia Viadero, el cual se ha ganado un montón de premios en España. Como plato fuerte sirvieron cordero asado y de postre fresas maceradas en vino Valduero (Mercedes se resiste a dar la receta). Por supuesto, todo armonizado con vinos de la bodega, de los cuales muestro las fotos en este espacio con sus debidas explicaciones.

A la gente de las Bodegas Valduero, públicamente les expreso mi más profundo agradecimiento por la hospitalidad y el cariño.


Vista panorámica de la sede de Bodegas Valduero, aquí se encuentran parte de las oficinas, la embotelladora y el depósito.


Don Gregorio García, padre de Carolina y Yolanda García Viadero, cuya imaginación y trabajo le ha llevado a cavar y acondicionar los túneles donde se forman y reposan los vinos Valduero. Es increible compartir con él, tiene una energía que da la impresión que vivirá por lo menos cien años más, muestra con entusiasmado todos los planes y nuevas obras que se están haciendo además de participar activamente en el proceso de elaboración del vino. En esta foto frente a una de las puertas que conducen a los túneles.


UNACEPA 2006. Un vino muy interesante, un 100% Tempranillo cuya premisa es una planta- una botella, un vino que la gente de Valduero califica de diseño, complicado de producir pero que les ha mostrado un camino fascinante.

9 grados. Un vino blanco diseñado según la enóloga Yolanda Garcia pensando en el público femenino, donde se cuida además de la frescura y la calidad que el grado alcohólico sea el que promete el nombre de la etiqueta. Un vino muy, pero muy fresco ligeramente frizante ideal para un país como Venezuela porque calma la sed y el calor.


Alfonso, mi mamá y Don Gregorio, mientras nos mostraban los nuevos túneles que alojaran las nuevas barricas ya que Bodegas Valduro ha registrado un crecimiento sostenido de 6% anual. En estas cuevas o túneles la temperatura es constante sin importar la época del año. Son frías, muy frías, alrededor de 17 grados centígrados.


Export Manager de Valduero, Alfonso González, a quien me dio mucho gusto ver en la bodega ya que hemos compartido en Venezuela. Alfonso me comentaba que le alegra muchísimo recibir allá a alguien conocido de los países a los que viaja, porque siempre le prometen que los van a visitar y jamás sucede, y con el aditivo que él se encontraba en España.
En la foto durante el almuerzo, degustamos Viadero 2008, un vino blanco hecho con una uva llamada Albillo, que palabras-más-palabras-menos, es la hermana blanca del Tempranillo, cuya producción y procesamiento no está cubierta por el consejo regulador de la zona, pero la gente de Valduero ya sembraba antes de que este organismo existiera. Valduero es una de las pocas bodegas que la produce. Como buen vino blanco es fresco, en nariz con un aroma muy frutal pero ligeramente cítricas y en boca salen esos sabores, pero tiene un toque mineral que termina de darle un sabor redondito. Lástima que no llega a Venezuela.


En la escalera que lleva 50 metros bajo tierra al la primera Bodega Valduero donde en este momento reposan vinos los gran reserva. Queda debajo de la casa donde estaba el primer lagar con el procesaban las uvas, una casa ubicada en Gumiel de Mercado, que ahora hace de anfitriona a los invitados especiales de la bodega, donde almorzamos estupendamente.

Como un pájaro sobre Lombardia

Durante mi estadía en Botticini Sera me invitaron a sobre volar parte de Lombardia en una avioneta, lo cual conté en su momento en este blog. Muchos lectores me han pedido fotos, así que complaciendo la curiosidad coloco algunas imágenes de esa experiencia tan especial.

http://historiasdesobremesa.blogspot.com/2009/05/italia-es-una-mujer-tatuada.html


Volamos en esta avioneta de 4 puestos.


Emmanuel, el piloto, en pleno vuelo. Muy concentrado y profesional.


Fiel a mi política de solo fotografiarme con hombres bellos, aquí estoy con el piloto.

Europa en flor

Una de las mejores cosas que me han sucedido en la vida ha sido visitar Europa en primavera, después que los sentidos se impregnan de las miles de flores que crecen por doquier, bien sean cultivadas o silvestres, se hace imposible apreciar a los pintores impresionistas de la misma manera. Un Monet o un Renoir, por ejemplo, nunca más se disfrutarán del mismo modo y pareciera hasta lógico que se dedicaran a plasmar en sus lienzos la naturaleza con tanta pasión.

Uno de mis grandes descubrimientos fueron los Papaveros o Moon flower que crecen salvajes durante el mes de mayo y que tiñen de rojo los campos italianos, en especial la Toscana. Sí, esa flor que Kenzo ha hecho tan famosa con su perfume Flowers y que durante un solo mes al año crece en sitios insospechados y a su vez es la pesadilla de los agricultores porque se le considera mala hierba.

Madrid explotaba en colores, flores en las aceras, en las plazas, en las entradas de las casas, en los parques. En Italia, por ejemplo, son comunes en las puertas de los negocios y en París adornaban balcones y vidrieras.

Fotografié muchísimas flores porque se hizo imposible ignorarlas, aquí solo dejo un extracto.

Venezuela es una anecdota

Dia 27 de nuestro viaje. Manana regresamos a casa y en verdad me hace falta mi hogar, aunque viajar siempre es sabroso. Hemos recorrido no se cuantos kilometros, visitamos varias ciudades de Italia, Madrid y a Paris lo escudrinamos hasta los insospechable. Este viaje ha sido maravilloso, las suelas de mis sandalias dan fe de lo que hemos caminado, las mas de tres mil fotografias que me llevara semanas revisar y clasificar dan fe de ello, tengo mi cerebro y mi corazon lleno de nuevos sabores, olores, nombres, rostros. Aunque regrese a Venezuela este viaje se extendera por los menos seis meses mas.

En todo este tiempo me ha sorprendido que practicamente no nos hemos topado con venezolanos, se pueden contar con las manos: un grupo de maracuchos que peregrinaban hacia Tierra Santa, un sacerdote con una pareja amiga en Roma y una muchacha de San Antonio de los Altos, que si no me aclara que es venezolana no lo hubiese ni sospechado, porque se expresa en perfecto argentino.

Cuando la gente nos pregunta de donde somos, al tratar de atinar apuntan hacia Puerto Rico o a Cuba, pero nunca a Venezuela. Salvo Espana donde las opiniones sobre Hugo Chavez estan divididas, para el resto del mundo somos sinonimo de petroleo o como dicen los italianos «molto soldi», de un lider que llama la atencion cuyo apellido en Italia se presta para un juego de palabras, una que otra persona nos dice que tiene conocidos alla, como la muchacha que estaba en la taquilla del Museo Thyssen y resulto ser prima de la actriz Mary Carmen Regueiro y que ademas se llama Lara, en honor a la tierra venezolana.

En otros lugares Venezuela se resume al nombre de un bombon en Kakao Sampaca o uno que se llama Caracas en la Maison du Chocolat en Paris, donde el chocolatier me explico que utiliza cacao criollo en sus blends. Tambien hay gente que nos ha dicho que no van alla por la situacion politica y por la inseguridad, incluso algunos italianos nos relataron anecdotas de conocidos a los que asaltaron o pasaron un mal rato. Pero mas alla de eso no somos nada, ni nuestra moneda, ni nuestra bandera, ni siquiera la fama de las misses, en verdad somos un cuento como de otra generacion, parece que estamos en otro planeta o peor aun en otra dimension del tiempo. Si, Venezuela es una anecdota, lo peor que ha pasado en los ultimos anos, es que nos hemos aislado del resto de la humanidad.

Espero que no reduzcan aun mas el cupo Cadivi, que es tal vez uno de los mecanismos mas perversos aplicados por quienes estan actualmente en el poder. Es casi imposible explicar (en cualquier idioma) como hemos dejado que nos cerquen el dinero y la posibilidad de salir del pais de ese modo, porque mi conclusion es que solo cabe en la cabeza de los venezolanos que nos acostumbramos a vivir asi y a caer en la trampa burocratica que nos lleva a mendigar lo que nos corresponde.

Sin caer en comparaciones, en este viaje mas que nunca he sentido cuanto hemos involucionado. Como decia mi amado profesor Jose Antonio Mayobre «hay que salir de vez en cuando de Venezuela porque sino uno se montuniza».

Inaki y los vietnamitas

129, avenue Parmentier. En esta direccion se localiza Le Chateubriand con Inaki Azpitarte a la cabeza. Un personaje que causo todo tipo de polemica y comentarios durante su visita a Caracas en el mas reciente Salon Internacional de Gastronomia – SIG -. Mas alla de los dimes y diretes que rodaron durante meses, igual lo inclui en mi listado de cosas por hacer cuando visitara Paris.

Llegamos al bistro pasadas las dos de la tarde, lo reconoci enseguida al recordar el video que llevo al SIG, un lugar austero, sin adornos, ubicado en una zona ajena al Paris para turistas. Un muchacho nos dijo que ya no les quedaba nada, que era un poco tarde y que con todo gusto nos tomaria las reservaciones para la noche. En ese momento aparecio Inaki, vestido con una guayabera y un delantal, despeinado y sudado. Lo llame por su nombre y se me quedo mirando, entonces le dije que nos habian presentado en Caracas, donde habia asistido a su presentacion y que como estaba en Paris aprovechaba para visitarlo. Enseguida le cambio la cara, esbozo una sonrisa y amablemente me repitio que no les quedaba nada.

Entonces, le pregute si me recomendaba un lugar cercano para almorzar, porque estabamos muertas de hambre. Salio del restaurant e intento explicame una direccion, busco papel y lapiz, dibujo un croquis de como llegar a una «cantina» vietnamita, que le gustaba mucho y ademas era economica. En ese momento ademas sentia que se cumplia otro de mis pendientes: comer vietnamita en Paris, pero con la seguridad que era un buen sitio, porque los cocineros suelen dar buenas recomendaciones.

Atravesamos la rue du Temple apareciendo una ciudad increible ante nuestros ojos. Un sector lleno de asiaticos, arabes y africanos, con negocios de todo tipo, inimaginable si le lee la ciudad de los brochures, flotaba un aroma a especias y pescado seco en el aire, era como si hubiesemos ingresado en otra dimension, mas rustica, algo sucia y desordenada, incluso la gente a nuestro alrededor hablaba muchos idiomas. Era tan fascinante todo lo que nos rodeaba que nos detuvimos en un monton de tiendas, hasta que llegamos al Dong Huong (14 rue Louis Bonnet).

La cantina resulto un lugar limpio, amplio, bien atendido y con un olor muy delicado entre hierba limon y citronela. Finalmente despues de ver lo que comia la gente nuestro alrededor y preguntar la especialidad de la casa, nos decidimos por una Soupe tonkinoise speciale (caldo muy aromatica con bolitas de pollo y fideos a la que aparte se le agregan hojas de hierbabuena), Rix aux travers de porc à la citronnelle (costillas de cochino hechas al grill servidas sobre arroz blanco) y Riw parfumè au poulet a la vapeur (pollo al vapor aue venia perfumado con hierbas y citricos), todo venia junto a una salsita de la que solo pude identificar vinagre de arroz y zanahorias. El almuerzo lo acompanamos con te, que estaba un poco dulce para mi gusto.

Me quede con ganas de probar un monton de cosas, como unos cilindros al vapor rellenos de vegetales y carones que segun la carta – que tenia fotos y todo – se llama Rouleaux de printemps aux crevettes et lardons y unos vegetales grillados que el comensal envuelve en hojas de lechuga y menta llamado Brochettes de crevettes grillèes avec galettes de riz. Tal como dijo Inaki el sitio resulto super economico y yo sali de ahi cantando Toy contenta de la Billos.

Le Chateaubriand

Al dia siguiente volvimos a Le Chateaubriand, llegamos mas temprano, apenas entramos nos encontramos a Inaki que lucia la misma estampa del dia anterior, conversamos sobre los vietnamitas y nos invito a sentarnos.

Enseguida se acerco un muchacho de nombre David, ahi casi todos hablan espanol, nos mostro el menu del dia y nos explico que si ordenabamos la formula que consiste en una entrada y un plato fuerte o un plato fuerte y un postre tiene un costo de 16 euros, sin las bebidas. Tambien podiamos hacer otras combinaciones o pedir platos a la carta.

De entrada ordenamos Gazpacho de petits pois y Joue de boeuf, petit Lègumes. La cara de mi mama era un poema cuando probo el gazpacho, porque ademas los salpicaron con flores frescas de lavanda. Luego antes del plato fuerte, como cortesia nos hicieron probar una crema de berenjenas ahumadas (recuerdo claramente que la preparo en Caracas), con trozos de atun fresco marinado con aceite de oliva y un toque de sal marina y una especie de sorbete de pesto de albahaca.

Seguidamente, llego el plato fuerte que consistio en un Saumon à l aneth con un pure de papas con mucho aceite de oliva, coronado con eneldo fresco. Ufffff!!!!!! simplente delicioso. Mi mama no hablaba, le pregunte si le pasaba algo y me respondio «estoy disfrutando». Luego compartimos Islas Flotantes para el postre y cerramos con cafe.

Al momento de cancelar la cuenta, nos ofrecieron Pacharan – uno de mis licores favoritos -, le pedi para tomarnos una foto, entonces se seco las manos y me dijo «vamos afuera». Llamo a David y nos hicimos fotos todos muy sonrientes. Sobre la cuenta solo digo que me alegro de no haber pagado lo que costo la cena en Caracas. Almorce estupendamente, ese es mi veredicto.

Al mal tiempo … chocolates, bistros y tiendas

El tiempo cambio radicalmente en Paris. Cuando llegamos el cielo estaba azul y la temperatura agradable, luego hizo un calor espantoso muy humedo que ponia la piel pegostosa. Pero de un dia para otro, todo cambio y sin previo aviso esta haciendo mucho frio. De 28 grados bajamos a 16. Ayer pase mucho frio porque no traje la ropa indicada para eso.

Hemos reducido nuestras caminatas, sin embargo fuimos a Montmatre. Lo mejor alli es la iglesia del Sagrado Corazon, que apesar de la gran cantidad de gente que la visita se puede disfrutar. Luego recorrimos la plaza de los pintores, nos quedamos observando un rato a la gente posando para hacerse un retrato. Honestamente, no dudo que en su epoca el ambiente en el lugar fue fabuloso, pero ahora me resulto un poco canson, tal vez estoy sufriendo una sobredosis de «turistas».

Sin embargo caminar Paris es una delicia, estos dias nos hemos dedicado a eso. Seccionamos el mapa segun nuestros intereses y exploramos la ciudad por zonas. Solo un dia lo tomamos para los museos, decidimos visitar el de Rodin y el d Orsay, ese era un acuerdo que teniamos desde Caracas y ha funcionado bien, pero hoy quiero sentarme un rato frente al Louvre y por supuesto, tomarme una foto.

Siguiendo algunas recomendaciones de Maria Luisa Rios, he visitado algunos lugares de los que hablare cuando baje las fotos de la camara. Conocimos la tienda del famoso Pierre Herme donde compre los mejores macarrones que me he comido en mi vida. Tambien me di un gustazo en la Maison du Chocolats y compre pan en la Poilane, que junto a un quesito de cabra y un vinito amenzaron el juego donde resulto victorioso el Barcelona.

Hoy amanecio nublado, queremos caminar por Champs Elysees y comer en alguno de los bistros que me recomendo Sasha Correa. Para manana tengo una reservacion muy especial pero no voy a adelantar nada. Solo nos quedan dos dias en Paris cruzo los dedos para que alcance el tiempo.