Cacao Disidente origen Arauca atrapa el paisaje en una tableta

Cacao Disidente al 75% Don Miqueas con cacao de la zona colombiana del Arauca protagoniza este #martesdechocolate. “Un tributo a la productora Elizabeth Agudelo y su finca Villa Gaby”, señala su empaque.

Llamada “Don Miqueas” en referencia al productor de cacao Miqueas de Jesús Agudelo, cuya labor comprometida y meticulosa con variedades de esta región que ha dado magníficos resultados y una gran puesta en valor.

Disedente es el proyecto de el italiano Manlio Larotonda y el colombiano Santiago Cadavid, que funciona desde 2016. No los tenía en mi radar, hasta que hace unos meses una gran conocedora me los refirió, desde entonces los sigo y en mi reciente viaje a Colombia pedí unas tabletas. Esta es mi primera aproximación a una marca de la que hay mucho por contar.

NOTAS DE CATA de tableta de Cacao Disidente Arauca

Compré tres tabletas:  Tierra Negra (cacao de Guaviare), Macarena (cacao del Meta) y Don Miqueas (cacao del Arauca). Escogí la tercera porque tengo otras referencias hechas con granos de la misma zona, limítrofe con la región de Apure,  Venezuela. Solo ha sido un criterio de selección.

Muy aromática en nariz, como suelen ser esos cacaos criollos del norte de Suramérica, ricos en notas florales y frutales, pero a esta yo le añadiría café y tierra mojada. Huele a paisaje, difícil de explicar, pero basta cerrar los ojos y transportarse al llano. (juro que no consumo alucinógenos).

En boca tiene dos momentos. El primer contacto amable y ligeramente dulzón, aparecen notas a cacao con un tostado medio y frutas. Pero lentamente empieza a mostrar su temple, con una rica acidez que permanece hasta el final, notas terrosas y a tabaco que le dan profundidad y complejidad. La fruta se siente madura, cocida y permanece en el paladar. Se establece una larga y estimulante conversación con las papilas.

Técnicamente bien ejecutada, con la cremosidad exacta, buen clac, un brillo parejo, un gramaje finísimo.  Siempre digo que el chocolate lo cuenta todo y en este caso expresa una historia donde el grano ha sido cuidado y seleccionado, que se tomaron el tiempo de interpretarlo y sacar lo mejor de él.

Esta es una tableta top.

Esto hace que mi percepción de la chocolatería colombiana gane mucho terreno. Ya iré probando lo que me traje de Medellín, y lo compartiré en la cata del 18 de octubre en Maridá.

Vanessa Rolfini Arteaga
Vanessa Rolfini Arteaga
Comunicadora social y cocinera venezolana dedicada al periodismo gastronómico. Egresada de la UCAB con estudios de especialización en la Universidad Complutense, de crítica gastronómica en The Foodie Studies y entrenamiento sensorial en la Escuela de Catadores de Madrid. Actualmente, redactora en Sommelier y columnista del diario Correo de Perú. Conductora de rutas gastronómicas y editora de guías. Experta catadora de chocolates.
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