El vino alemán tiene su reina


La Reina del vino alemán en una pose tipo A.S.

A Marlies Dumbsky se le conoce como la Reina del Vino en Alemania, un título que yo asociaba a una señora que después de una larga carrera y zopotocientos méritos, puede alardear de un título casi nobiliario, algo estrafalario pero muy llamativo.

Cuando la Cámara de Comercio Venezolana Alemana invitó a una cata con este personaje, me llamó la atención, por el hecho que la oferta de los caldos germánicos en el país es bastante escasa. Me llevé la mayor de las sorpresas, cuando apareció una muchacha joven, muy joven y linda, alta, de ojos azules y tez blanca, y lo más increíble de todo es que llevaba una tiara en la cabeza. Era como ver una miss, aunque estaba claro que no pasó por manos de Osmel Sousa porque la reina no usa tacones, sino unas zapatillas tipo bailarina.

Marlies Dumbsky se coronó como la Reina del Vino o «weinkónigin» en octubre del 2006, en un certamen televisado a nivel nacional, que ya va por su sexagésima edición. A las concursantes se les exige, además de belleza física, sólidos conocimientos del vino, porque actuará durante el año de su reinado como embajadora alrededor de su propio país y del mundo. Una corona que le abre las puertas a cualquier jovencita germana que cumpla con ambas condiciones, porque de un día para otro se convierte en una especie de «celebridad». En el caso de Dumbsky, creció relacionándose con el mundo del vino, ya que sus padres son propietarios de un pequeño viñedo en Volkach.

La degustación fue extensa, conformada por diez vinos de distintas regiones y cepas: Domdechant Werner´sches Weiongut (pinot noir – 2005), Weingärtnergenossenschaft Eberstadt (Lemberger – 2006), Winzerhof Burrlein (Silvaner – 2007), Kreiselmaier (pinot grillo – 2007), Reinhold & Cornelia Scheneider (2003), Simon-Bürkle (2007 – riesling), Manz (2008 – riesling), Trenz (2007 – riesling spätlese), Philipps-Eckstein (2006 – riesling auslese «alte reben») y Himmer (2007 – riesling).

Salvo los Riesling secos, es primera vez que pruebo estos vinos, así que mi opinión sería bastante irresponsable, sin embargo, me parecieron interesantes y en líneas generales, algo dulces para mi gusto. Supe que estas etiquetas las trajeron expresamente de Alemania para la presentación, junto a un cargamento de espárragos blancos, destinados a una cena para los miembros de la cámara, que supongo le alborotará la nostalgia a más de uno.

A la Reina del Vino tuve oportunidad de entrevistarla, por eso no doy muchos datos en este post. Es una persona encantadora, que durante la degustación se veía aplomada, algo nerviosa, pero que habló con propiedad de todos y cada unos vinos que degustamos, incluso dio detalles inherentes a los vinos propios de un conocedor.


Durante la sesión de fotos para Papa y Vino.

Vanessa Rolfini Arteaga
Vanessa Rolfini Arteaga
Comunicadora social y cocinera venezolana dedicada al periodismo gastronómico. Egresada de la UCAB con estudios de especialización en la Universidad Complutense, de crítica gastronómica en The Foodie Studies y entrenamiento sensorial en la Escuela de Catadores de Madrid. Actualmente, redactora en Sommelier y columnista del diario Correo de Perú. Conductora de rutas gastronómicas y editora de guías. Experta catadora de chocolates.
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