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Shiraz y buena mesa entre colegas


Estas caraotas con chorizos y morcillas estaban deliciosas. Me las imaginé al día siguiente, recalentadas en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Me arrepiento que no haber llevado un envase plástico, pero no se puede perder la compostura.


Setas con chorizo y alcachofas … muy sabroso


Pulpo a la gallega …. estas es una de las especialidades de la casa y para mi sorpresa hizo buena dupla con el Shiraz

Shiraz Castillo de Molina Reserva es la novedad que presentó la gente de Tamayo en un rico almuerzo entre colegas de la prensa y blogueros. Un grupo compacto pero sustancioso, un velada con buen ambiente, excelente comida y un delicioso vino. Una fórmula infalible, porque además contamos con la compañía del profesor Alberto Soria, quien con toda la paciencia del caso – porque no eramos un grupo muy disciplinado y obediente que digamos – dio las explicaciones de rigor, sobre el nuevo miembro de Castillo de Molina en los anaqueles criollos, que ya por siete integrantes.

La selección del Mesón de Andrés para el almuerzo fue muy acertada, porque es un lugar donde la atención es excelente, la comida riquísima y es casi imposible que uno salga de allí sin un buen cuento bajo la manga.

Sobre el vino debutante, Soria afirmó que es una opción distinta para compartir entre amigos, que ofrece una excelente relación precio-calidad. Ciertamente, los chilenos han logrado darle a la cepa Shiraz la atención que merece con excelentes resultados. La etiqueta señala que procede del Valle del Maule, la más al sur de las zonas vitivinícolas de ese país, que junto al Valle del Maipo, se distinguen por lograr Shiraz de excelente calidad.

En este caso, se trata de un vino ideal para acompañar comidas cargadas en condimentos, especias o de sabores fuertes, por ejemplo, lo armonizaron con un pulpo a la gallega que lleva paprika y me sorprendió la deliciosa armonía que experimentó mi paladar. También va muy bien con cordero y carnes de caza, como el báquiro guisado (cochino de monte o salvaje), que nos sirvieron, el cual estaba glorioso.

Es un vino con cuerpo, untuoso, ligeramente picoso y mentolado, deja una larga sensación en la boca. Ayer volví a probarlo en otro contexto, en una reunión de amigos y me gustó aún más. Amigable, acompaña sin robar protagonismo a la comida, que puede ser una simple picata.

El precio en el mercado está alrededor de los Bs.F. 60. Muy, pero muy bien.


Logré mi propia versión de la foto de Alberto Soria


Entre colegas disfrutando: de izquierda a derecha: Ana María Rodríguez, Juan Pablo Sucre, Marta Elena González, mi encantadora persona, Guiliana Chiappe, Marcela Silva, Alberto Soria y María Luisa Ríos.


El debutante…

«Cena por un par de ojitos lindos»

Es la tercera cena para ayudar a los padres de José Angel, a recolectar el dinero para pagar la operación que le ayudará a recuperar la luz en sus ojos. En esta ocasión, se llevará a cabo en el restaurant Le Galipanier, donde además se come muy bien. Un lindo lugar y la más noble de las causas, con un menú hecho por excelentes cocineros con el apoyo de varias casas de licores.

Más del sabroso París …. y a bajo costo

Dos lugares más de los que recomiendo en Sala de Espera, aunque me quedaron muchos en el tintero, poco a poco los iré publicando.

La Polaine

Polaine es el nombre de una panadería tradicional de la ciudad y donde venden un pan típicamente parisino que ostenta el mismo nombre. Este manjar lo caracteriza su miga suave, consistente y su concha gruesa, que en el caso de este lugar lo elaboran con masa madre, agregándole un inigualable olor y sabor. Lo venden por unidad, que suele ser bastante grande, o por rebanadas.

También expenden otros tipos de panes dulces y salados, cuchillos para cortar el pan, confituras y hasta un libro donde encontrará la historia del local. Como no es un lugar muy turístico, posiblemente pierdan la paciencia al darse cuenta que no habla francés, pero igual le atenderán con respeto y saldrá de allí con una bolsa preciosa que contendrá uno de los mejores panes que probará en su vida, que puede acompañar luego con un rico queso de cabra y la bebida de su preferencia.

Dirección: 8, rue du Cherche Midi. Tome el metro hasta la estación Montparnase y allí agarre el autobús 89 vía Gare de Vanves-Malakoff.

Macarrones de otro planeta

Pierre Hermé está considerado uno de los mejores pasteleros del planeta, su pastelería lleva su nombre y no se sorprenda cuando llegue encuentra una cola de gente a las afueras para degustar las maravillas que elabora. Allí todo es para llevar, pero lo envolverán de tal manera que sentirá que salió de una boutique de ropa de marca.

Una de sus especialidades son los macarrones, los hay de todos los tipos y rellenos. Luego que los pruebe, es posible que no vuelva a ver los de otros lugares con los mismos ojos. También los hace un poco más grandes como base para postres que combina con frutas frescas y extractos de rosa o lavanda. En la tienda encontrara delicateses como galletas, fiorentinas, frutos secos cubiertos de chocolates, jaleas, tortas y un pan de chocolate de miga suave y trozos chocolate de la mejor calidad.

Dirección: 72 rue Bonaparte. Ubicado en la zona 6 de Paris.

Delicioso Paris a bajo costo

En la más reciente edición de la revista Sala de Espera, publico algunas recomendaciones para comer en París a bajo costo, sabroso, muy sabroso, y en la mayoría de los casos en lugares no tan cercanos a los circuitos turísticos, lo que lleva a explorar la ciudad y a caminarla. Porque lo rico en este caso, es descubrir sus secretos a medida que se busca una pastelería o un bistró. A continuación ofrezco una versión para este espacio de lo que salió impreso en la revista.


Cantina vietmanita

Ubicado en la zona 11 de Paris, es un lugar limpio, amplio, bien atendido, con una fragancia muy delicada entre hierba limón y citronela. Paris tiene fama de poseer excelentes restaurantes vietnamitas y Pho Dong-Huong es un buen representante. La especialidad de la casa son las sopas, anímese por la Soupe tonkinoise speciale (caldo muy aromática con bolitas de pollo y fideos a la que aparte se le agregan hojas de hierbabuena), las sirven en platos muy grandes, así que pida solo la sopa y después evalúe qué tan satisfecho se siente. Seguramente le encantarán los Rouleaux de printemps aux crevettes et lardons (cilindros al vapor rellenos de vegetales y camarones que según la carta) y las Brochettes de crevettes grillèes avec galettes de riz (vegetales grillados que el comensal envuelve en hojas de lechuga y menta).

Todo lo que pida aquí será delicioso, bien preparado, abundante y a excelente precio. La zona donde está el restaurant es fascinante, poblada por las comunidades asiática, africana y árabe, vale la pena recorrerla porque no está en ningún brochure turístico.

Dirección: 14 rue Louis Bonnet. La manera más rápida de llegar es en metro. Tome la línea 11 y bájese en la estación Belleville. Teléfono: 0143574281

Falafel israelí

Ubicado en Le Marais, zona conocida como el barrio judio que en la actualidad también es lugar donde se asienta gran parte de la comunidad gay y artistas de las tendencias más diversas. Allí se encuentra L’As du Fallafel, una especie de fast food de gastronomía judía, donde preparan un falafel al estilo israelí, muy diferente al que estamos acostumbrados en Venezuela, porque el pan es redondo y ocupa casi por completo la superficie del plato. Al pan pita lo rellenan con cremas de ajonjolí, garbanzos o humus, pollo grillado o cordero, tomate, pepinillos, berenjena frita todo ello bañado en yogur y lo acompañan de repollo escabechado (una especie de chucrut). El resultado es una delicia, que también lo hay en versión vegetariana. En la misma calle encontrará muchas opciones de comidas similares, al igual que panaderías kosher y un ambiente delicioso para explorar.

Dirección: 34, rue des Rosiers. Tome la línea uno del metro hasta la estación St. Paul. Caminará aproximadamente tres cuadras.

A pocos pasos de la L´As du Fallafel, se encuentra la pastelería Sasha Finkelsztajn un lugar que ha estado allí por varias generaciones donde venden pastelería judía maravillosa. Bagels, pletzels, rozalik, razowy, strudels dulces y salados, torta Sacher, Reine de Saba, galletas, panes de todos los sabores. Se volverán locos. La atención es amable, incluso es fácil hacerse entender en inglés.

La rica comida de Diana Garrido

A Diana Garrido la conocí por referencia de Ileana Matos, quien me comentó que le había encargado unas delicias y estaba encantada. Por cierto, el paladar de Ileana no es fácil de complacer, lo que me llevó a suponer que la comida era buena dada esa referencia. Lo cierto, es que tuve la oportunidad de probar sus preparaciones en el evento Arte & Vino, que se llevó a cabo en la famosa ONG – Organización Nelson Garrido -. Me gustó mucho la presentación, la sazón y la honestidad de la propuesta. Luego me empezaron a llegar correos con las novedades que ofrece a sus clientes, por lo consideré justo y necesario compartir esta información con los amantes de la buena mesa.

«Mi propuesta culinaria es cocinar desde lo que me gusta comer, desde la nostalgia de lo que me he comido y me ha encantado, de lo que aún no he comido pero imagino cómo se hace y quiero cocinar. Me gusta hacer comida sana: jamás una fritura, ni una mezcla de aceites dañina. Tampoco me gustan los dulces que empalagan o se exceden en grasas. Apuesto a la comida regional (apunto mucho a la comida Argentina pues es con la que me crié, pero me gusta la comida regional como concepto, así que a veces hago cosas hindúes, árabes, vietnamitas), aunque siempre le pongo algo personal».

¿Con cuanta antelación hay que llamarte?
Antelación, depende siempre de la cantidad y complejidad. Es un poco a conciencia. Yo pido mínimo dos días. Pero con más tiempo, aún mejor.

Número máximo de personas que atiendes.
En mi casa, trato de atender de a 4. En la ONG, sin límite.
Haces catering o solo cocinas desde tu espacio y la gente va a recoger la comida allá.
Cocino aquí y despacho aquí. A veces despacho en la casa de otros. Puedo hacer el servicio a domicilio siempre que sea una cantidad de personas manejable, pues no me gusta contratar mozos sino dar el servicio yo misma, que sé explicar bien qué tiene cada cosa o cómo se hizo, o lo que sea necesario.

¿Cuántos años llevas en los fogones?
Llevo un año en esto. Es decir, cocino desde siempre y aprendo todos los días, pero el año pasado me retiré de la arquitectura para atender esta otra pasión de lleno.

¿Cómo llegaste a la ONG?

Vivía en un anexo de la ONG, un día, de la nada ni sé por qué, le dije a Francis que le preguntara a Nelson si le interesaba que le atendiera a sus estudiantes de los sábados, gastronómicamente hablando. Dijo que sí. Cociné, me fue bonito desde el principio y así no paramos más.

¿Cuál es tu fuerte y qué es lo que la gente más te pide?

Mi fuerte es variar todo el tiempo. Tener mis básicos y ofrecer una cosa nueva cada semana. Tengo unos fijos en frasco como el antipasto de vegetales ahumados, los tomates en cascos en almíbar, el chimichurri, que salen siempre. Pero de todo sale un poco, según el gusto de la gente.

Para contactarla para pedidos: 0414-7460261. artemisa2965@yahoo.com.ar
Tiene un grupo es Facebook

La insolencia de Pomar va por dos décadas


Tempranillo por doquier


Guillermo Vargas, enólogo de la bodega, quien ha estado en el proyecto desde sus inicios, desde que era una sueño de investigadores universitarios. Es un magnífico comunicador, transmite la complejidad del proceso de manera sencilla y con una pasión contagiosa.

Bodegas Pomar cumple veinte años. Dos décadas desafiando la lógica del vino, las miles de teorías sobre la mejor manera de fabricarlo, sobre el clima idóneo para que crezcan las uvas más apropiadas. Sí, para muchos es impensable que en pleno trópico produzcamos vinos y hasta espumosos. Según la Real Academia de la Lengua, «insolencia» se define como una acción desusada y temeraria, muy acorde con el espíritu de estos vinos.

La semana pasada asistí, junto a un grupo de periodistas, a la vendimia en Bodegas Pomar, ubicada en Carora, Estado Lara. Una tierra seca, de suelos arenosos al pie de monte de la Sierra de Baragua, calificada por muchos como poco fértil, o como dicen en la región «un peladero de chivos», pero allí la gente de Pomar siembra Tempranillo, Sauvignon Blanc, Petit Verdot, Syrah, Moscatel, Chenin Blanc y Macabeo, de donde nacen los conocidos Terracota, en otra épocas los Viña de Altagracia, los varietales Sauvignon, Syrah, Tempanillo y Petit Verdot, además del Reserva, los empumosos y la famosa sangría La Caroreña.

Una amplia variedad, que abarca todos los públicos y gustos. No puedo negar que siempre me ha gustado el Tempranillo que elabora Pomar, cepa que en mi humilde opinión, se expresa magníficamente en nuestro «terruño». Mi otra favorita es el espumoso Brut Nature, que siempre lo deja a uno bien parado, aunque la más popular en el mercado es la Brut, de buena calidad también.

Pero los venezolanos no conformes con la insolencia de producir vinos, en dos cosechas anuales porque hasta para eso el trópico es generoso, también tenemos la virtud de ser excelentes anfitriones. Mostramos el proceso con la simplicidad maravillosa de un maestro de escuela, donde resulta imposible no entender y asimilar el fascinante proceso de la producción del vino.

La atención a los detalles, como que en cada parada para una explicación acompañaba al enólogo Guillermo Vargas, un pendón señalizando la etapa del proceso. En verdad, cuanto orgullo. Ojalá los venezolanos para todo fuéramos así: organizados, didácticos, ordenados porque unido a la pasión y creatividad que le ponemos a las cosas, la historia de la patria sería otra.

Además, la bodega es muy linda. Incluso en algunas etapas del recorrido, habían «puestas en escena», que emocionaron a más de uno al punto que hasta preguntaron que si alquilaban el sitio para bodas.

La gente de Bodegas Pomar fueron grandes anfitriones, la cena de bienvenida con música en vivo por músicos de la zona, el desayuno criollo frente a los viñedos acompañados de golpe tocuyano, y el almuerzo de despedida con un delicioso cochino en caja china. Por supuesto, acompañados de las delicias de la bodega como el Petit Verdot 2007, Sauvignon 2007, sus empumosos – los probamos todos – y los vino Terracota. Durante la visita, combatimos el calor con agua y sangría la Caroreña.

La vendimia en sí es una experiencia que cualquier persona amante del vino debe vivir, cortar las vides, morder un racimo, probar el sabor dulce de las uvas, constatar que la insolencia viene desde la vid, que desafía la lógica de la tierra y del clima. En Venezuela, solo tenemos un opción para vivirla, pero es una gran opción.


Mordiendo un racimo recién cortado. Dulce, refrescante, sorpresivo. Una amiga sommelier me comentó que esta foto es típica de quien asiste a una Vendimia.


Una de las tanta exhibiciones, en este caso en el lugar donde reposan algunos espumosos.


Lugar donde almacenan las barricas, allí tuvimos una desgustación de cuatro etiquetas 2006: Tempranillo, Petit Verdot, Syrah y Reserva.

Vendimia por partida doble.

Este año la lluvia hizo de las suyas y obligó a adelantar la segunda vendimia anual de Bodegas Pomar algunas semanas, anexo el texto de esta actividad que se llevará a cabo en Carora, estado Lara, durante el mes de Agosto. Muy interesante, porque es casi un acto de insolencia producir vino en el trópico y bodegas Pomar lo ha logrado con éxito. Una actividad que si se cuenta con el dinero y el tiempo, debe hacerla todo amante del vino.

El próximo martes asistiré con un grupo de periodistas, así que contaré todo, absolutamente todo, tal como suelo hacerlo en este espacio.

La Fiesta de la Vendimia de Bodegas Pomar por partida doble
Del 7 al 29 de agosto

VIVE LA EXPERIENCIA EN TIEMPO DE VENDIMIA
Un viaje al mundo del vino. Desde la cosecha, el proceso de elaboración, hasta los principios de la cata. Disfrutando también de la gastronomía y la naturaleza.

Serás testigo de la recolección de la cosecha, recorrerás la bodega junto a un especialista en vinicultura, aprenderás sobre la elaboración de vinos y espumantes; te entrenarás en el arte de la cata y por supuesto te deleitarás con nuestros vinos, la gastronomía y la música de la región.

Son dos los planes de visita para todas aquellas personas que deseen vivir la experiencia de la vendimia de Bodegas Pomar.

I. Ruta de La Uva:

a) Visita fin de semana (viernes y sábado)

Fechas: 7 y 8 / 21 y 22 de agosto.
Costo: Bs. 690,00 miembros del Club Pomar / Bs. 820,00 público general.
Incluye: Desayuno en la casa de la viña, recorrido por el viñedo, etapas para mostrar las diferentes cepas plantadas, recorrido por la bodega, degustación de vinos, comida en la bodega y música.

b) Vista fin de semana (sábados)

Fechas: 8 / 22 de agosto.
Costo: Bs. 690,00 miembros del Club Pomar / Bs. 820,00 público general.
Incluye: Desayuno en la casa de la viña, recorrido por el viñedo, etapas para mostrar las diferentes cepas plantadas, recorrido por la bodega, degustación de vinos, comida en la bodega y música.

II. Fiesta de La Vendimia: Visita de dos días

La Fiesta de la Vendimia por partida doble. Son dos fines de semana – 14/15 y 28/29 de agosto – en los que Mercedes Oropeza y José Luis Álvarez, respectivamente, serán los cocineros invitados. Como atractivo adicional, el pisado de las uvas se realizará únicamente en estas fechas.

Fecha: 14 y 15 / 28 y 29 de agosto.
Costo: Bs. 1.100,00 miembros del Club Pomar / Bs. 1.280,00 público general

Todos los recorridos inician en Bodegas Pomar o Viña Altagracia, ubicados en Carora, Edo. Lara. Catas dirigidas y degustaciones de la gastronomía propia de la localidad se incluyen en cada propuesta.

Para reservaciones e información sobre estos programas, comunícate por los teléfonos (0212) 202-8907 / 8909 o escribe a clubpomar@empresas-polar.com.

El equipo de Club Pomar te suministrará todos los detalles de cada uno de los planes de visita disponibles y, adicionalmente, sugerirá las opciones de transporte y alojamiento que facilitarán el disfrute de esta experiencia, única en Venezuela.

www.bodegaspomar.com.ve

Muy sonreida en la portada

El trabajo central de la revista Claro! de hoy, que viene encartada los domingos en varios periódicos del país, es la segunda parte sobre un recorrido que hice por los mercados populares de varias ciudades de Venezuela. Lo que no esperaba era aparecer en la portada mientras jugueteaba con un coliflor en pleno Quinta Crespo, en el puesto de José, un hijo de portugueses a quien siempre le compro porque vende productos de excelente calidad.

Así que invito a leer el trabajo a quienes tenga chance de comprar los periódicos Panorama, El Tiempo entre los que recuerdo. Cuando salga en internet colocaré el link, mientras tanto si desean leer la primera parte haga click en http://www.claro.com.ve/archivo.html y seleccione la edición 113, es un poco engorroso el sistema pero la gente de la revista ha mejorado considerablemente la página web y para la segunda parte es más amigable el sistema

Explorando la Avenida Victoria

Para quienes se animen a participar en la jornada de Arte & Vino en la ONG, les ofrezco una agenda complementaria, de lugares que pueden visitar en la avenida Victoria o Presidente Medina. En verdad, me siento co-anfitriona porque esta es la zona donde vivo, donde comparto con vecinos y amigos todos los días.
Siempre me preguntan qué visitar, que sople algunos datos de lugares donde se pueda comer o comprar algunos insumos. Lo rico de la avenida es que las aceras son anchas y provoca caminarlas, así que anímese entre copa y copa de vino a darse una vueltica. Cualquier cosa me pueden contactar, mi teléfono y e-mail están al final de este blog.

El billar de Nico

Queda justo a cuadra y media de la ONG, se camina hacia el norte hasta toparse con la quesera de Richard, en la esquina en plena avenida, que por cierto siempre tiene queso fresco criollo de varios tipos. Richard es muy meticuloso en eso y el local se la pasa lleno, además venden chachapitas de hojas y bollitos de chicharrón. Cruzen allí a la derecha y pocos metros más adelante se encontrarán con una barra, llena de italianos y detrás hay un espacio donde hay mesas de carambola (una especie de billar que se juega con tres bolas y es muy popular entre los italianos). Lo mejor de allí es el café. Pídalo a su gusto, la gente no es muy amable pero escuche las conversaciones a su alrededor, se sentirá en Palermo. A veces sirven el café en tazas con emblemas de la Juventus, o con el emblema de Nico. El café está bien preparado, sabroso, nada amargo y con una espuma de verdad, verdad.
Por cierto, justo al lado hay una trattoria, que también pertenece a Nico. Allí se come muy bien y a excelentes precios. Si les pega el hambre al mediodía, es una buena opción.

Nota: la periodista Ileana Matos, me comentó que justo al frente venden unas empanadas chilenas deliciosas, yo no he ido, pero igual paso el dato.

Delicatesses Roma

Es una panadería que queda diagonal al Banco Federal. Aunque son cuentos de los vecinos, dicen que el pastelero de la antigua pastelería Caiaza (no recuerdo cómo se escribe), donde vendía deliciosos dulces italianos pero que después de varias remodelaciones se ha deteriorado mucho, se ganó un kino y montó su propio negocio quebrando a su antiguo patrón. Pero no puedo decir si es verdad o mentira. Ha terminado siendo una especie de leyenda urbana. Lo cierto es que venden dulces deliciosos, helados caseros, pasta seca, tortas frescas y café bien hecho. Se la pasa llena de italianos, tiene unas mesas donde uno puede sentarse. Pero todos los días, a las 4 de la tarde sacan una bandeja inmensa de torrejas, crujientes, dulces, se deshacen en la boca. Las venden por peso y se acaban relativamente rápido.
Justo enfrente, está otra panadería con una terracita bien agradable, la pizza es sabrosa y el café bien hecho, pero tome la previsión de pedir la taza de porcelana. Allí se podrá sentar y sentir en primer fila el pulso de la zona.

El Rincón del Grano

Ubicado a pocos metros del Banco de Venezuela, a tres cuadras de la ONG, encontrará este local atendido por el señor Armando, su esposa Fátima y su hijo cuyo nombre no recuerdo. Venden todo tipo de especias, té e infusiones, todo para llevar. Pregunte por las flores de jamaica, el té negro de Sri Lanka (increíblemente refrescante cuando se prepara frío), el té verde de la India. Siempre tienen granos de todos los tipos y de excelente calidad. Venden maní y merey que importan ellos mismos, además de esencias de flores, aceite de oliva de Siria, chocolates, dulcitos, y otros tipos de semillas e ingredientes para hacer comida árabe. La señora Fátima vende cremas árabes, kibbe y falafel congelado, además del «autentico pan árabe». Los precios son buenos, la atención amable y tienen punto de venta.

Pincho Pan o la Fábrica de dulces árabes

Uno de los secretos mejor guardados de la avenida. Queda en el edificio Segucar, justo frente al Banco Venezolano de Crédito. Suba al piso uno y se encontrará todo un mundo de dulces árabes que puede comprar por unidad o por peso, según sea el caso. Michell Alwan, junto a su primo son los dueños. Michell es cocinero formado en Líbano, pero se vino a Venezuela cuando se casó con una venezolana de ascendencia libanesa.
También preparan comida salada y los domingos a partir de las 8 hasta las 2 venden de todo tipos de delicias para el desayuno. Incluso preparan pizzitas árabes y una torta de sémola y miel rellena de crema fresca que quita el aliento y lo mejor es que los precios son maravillosos. Ahora abrieron un local en los Palos Grandes, pero la fábrica está en esta avenida.

Pescadería Patterdam

A pocos metros del Banco Provincial y de la lavanderia Quick Express, en el edificio Patterdan, se ubica esta pescadería, atendida por Vito, quien es su dueño. Un siciliano que ama la cocina y siempre tiene pescado fresco, bien cortado y es totalmente honesto sobre su mercancía. La atención es deliciosa, pregunte por «los negritos» y dígan que van de mi parte, no garantizo un descuento, pero sí una sonrisota. Vito venden ostras de la mejor calidad, varios tipos de mariscos, de vez en cuando tiene pez espada. Pregunte, pregunte, se la pasa llena de gente y los precios son buenos.

Los chinos de la esquina
A pocos metros de la pescadería en justo en la esquina frente a la Bomba Trébol, hay un restaurant chino, donde venden unas costillas de cochino asadas que no son normales. Grandes, jugosas y doraditas por fuera. Acompáñelas con cerveza fría ….. una dupla ganadora. A media cuadra destrás de la farmacia Valencia, hay otros chinos, pero no coma ahí por nada del mundo, porque desde que cambiaron de cocinero, la comida es infame y además no venden cerveza.


Termine su recorrido, pasando por la Iglesia San Pedro, cuya fachada ha sido recientemente remodelada y su cúpula – a mi parecer – quedó preciosa con ese color cobre atrevido. No está propiamente en la avenida Victoria, pero al salir del túnel en el extremo este se la encontrará de frente.

Mamones dulces y adictivos

En plena vía, unos muchachos improvisaron una especie de alcabala donde vendían café, nestea y mamones. Increíble pero con eso nos encontramos en plena carretera nacional, cuando viajamos hacia la ciudad de Calabozo, estado Guárico, para celebrar el cumpleaños de nuestra amiga Roraima.

Cuando vimos los mamones se nos hizo agua la boca. Me expreso en plural, porque no hizo falta ponerse de acuerdo, apenas vimos al muchacho nos detuvimos, le pedimos un «mamoncito» para ver si estaban buenos y por cinco bolívares de los fuertes, nos entregaron un racimo grande, pesado y aromático.

No recuerdo haberme comido unos mamones tan sabrosos, eran dulcísimos, hasta llegué a pensar que la naturaleza los había empaquetado en almíbar. Su pulpa suave y firme, nada aspera que se desprendía de la semilla con una suavidad solo comparable con la de un beso. Es que estaban tan, pero tan sabrosos, como los que vendía un señor a la salida del colegio. No habíamos llegado a Calabozo cuando no quedaba nada, solos unos tallos secos y un montón de semillas y cáscaras. Es que nos los comimos con ganas y mucho gusto.

Al regreso, volvimos a comprar a la orilla de la carretera, pero eran ligeramente amargos y asperos, nada como los de la ida. De todos modos, ya es temporada de mamón … qué delicia!


Frente a la represa a la entrada de Calabozo. Por cierto, en cualquier país del mundo esto sería un atractivo turístico de primera, en verdad el paisaje es precioso. Pero estamos en Venezuela, a veces parece que los principales enemigos del país somos los propios venezolanos.
Con mis amigas en la foto (de izq. a der.): Elsa Pilato, Doris Barrios, Jimena Cristo, Narsa Silva y esta humilde servidora.