Inicio Blog Página 92

El Sanduchón: vedette de las piñatas

Considerado como una receta para piñatas, cuenta con incontables admiradores. Esas largas rebanadas de pan, humedecidas en leche con todo tipo de salsas y rellenos no forman parte del menú fijo de las celebraciones infantiles, pero cuando aparece opaca todo lo que está a su alrededor. Sin embargo, es tan exitoso su concepto que muchos cocineros lo han sofisticado, al punto de llevarlo a las dimensiones miniatura, tal como lo sirve el chef José Luis Álvarez.

Imposible resistirse a la combinación de sabores en apariencia imposible, pero que en un sanduchón funciona a la perfección, donde se cumple el axioma que el total es mayor a la suma de sus partes.

Su nombre da pistas de su origen, es decir, un sánduche que creció en tamaño y complejidad, adquirió una cubierta grasosa y gustosa que puede ser de mayonesa o queso crema, con por los menos seis capas que incluyen desde diablitos, jamón, queso, mayonesa, atún hasta el punto de locura pero indispensable para lograr el golpe de efecto, la mermelada.

¿Sánduche grande o en capas, pastel, torta? El sanduchón es todo eso y más, pero incuestionablemente sabe a infancia, a golosina de celebración.

¿Venezolano?… ¡sin lugar a dudas!

Un recetario de la mayonesa Kraft publicado a finales de los sesenta, presenta un sánduche elaborado por capas de distintos sabores que da pistas de sus orígenes. Sin embargo, no existe un solo libro de cocina local que lo reseñe, es decir, oficialmente no tiene cédula de identidad, ni padres conocidos, sus ingredientes son el compendio de muchos ingredientes y gustos locales, como el toque dulzón unido al atún o al jamón, que lo atan incuestionablemente con el paladar criollo.

Lo más cercano a la receta del sanduchón aparece en el libro rojo de Armando Scannone publicado en 1982, con el nombre de “Sandwiches de capas”, más parecido a un bocadillo para el té, pero que ya hacía uso de rodajas de pan cortadas de manera horizontal y combinación de varios sabores, sin embargo dicha receta amerita prensarla y cubrirla con un paño húmedo y carece de cubierta.

Su popularidad comenzó a finales de los setenta y en los ochenta vivió sus años de gloria, donde surgieron todo tipo de combinaciones y ya se podía pedir el pan picado para sanduchón en las panaderías, además de la incorporación de queso tipo americano fundido y picadela o Sandwich Spreed. Incluso, algunas versiones más audaces como las serpentinas salieron al ruedo, la cual consiste en una larga rodaja de pan con varios sabores, enrollado y picado en espiral.

La receta:

1 pan de sándwich sin concha y cortado de manera horizontal

1 taza de leche

1 taza de queso fundido

1 taza de queso crema

1/2 taza de jamón endiablado

1 1/2 taza de mayonesa

1/4 taza de salsa de tomate

1 taza de atún en lata

1 cebolla

1 pimentón

1/4 taza de perejil

1/4 taza de pepinillos

1 cda de mostaza

Sal y pimienta

150g de queso amarillo rebanado

150g de jamón de pierna rebanado

1/4 taza de mermelada (mango, fresas, melocotón, guayaba)

Preparación:

1) Con la batidora eléctrica mezclar el queso fundido y el queso crema – es preferible si se encuentra a temperatura ambiente -, hasta obtener una crema de color amarillo claro. Llevar a la nevera mientras se prepara el resto de los ingredientes.

2) Mezclar el jamón endiablado con 1/4 de taza de mayonesa y la salsa de tomate. Colocar en un envase.

3) Picar finamente la cebolla, el pimentón, los pepinillos y el perejil, mezclarlos con el atún. Agregar 1/4 de taza de mayonesa y la mostaza. Añadirle un toque de sal y pimienta. Mezclar bien hasta obtener una pasta y colocar en un envase.

4) Tener a la mano el resto de la mayonesa, la mermelada, el queso y el jamón.

5) Colocar en una bandeja – lo recomendable es que sea el lugar donde se servirá definitivamente porque de otro modo es muy difícil moverlo de un lado a otro – una capa de pan, humedecerlo con la leche, untar la mayonesa y colocar el queso, cortar los excedentes para que sea exactamente del mismo tamaño del pan.

6) Colocar otra capa de pan y humedecerla – procedimiento que se repetirá con el resto del pan -, untarla con la mezcla de jamón endiablado. Poner otra capa de pan y colocar la mezcla con el atún, otra franja con mayonesa y jamón, otra con mermelada y repetir el procedimiento con el resto de las mezclas hasta llegar a la última capa de pan. Es recomendable utilizar una sola vez la mermelada, porque lo que se busca es un toque dulce en la preparación.

7) Cubrir el pan con la mezcla de quesos y llevar a la nevera hasta que ésta endurezca. Luego decorar al gusto de cada quien, lo cual se puede hacer con trozos de pimentón, aceitunas, pepinillos, perejil, fresas, tamarindos chinos por solo nombrar algunos ingredientes.

Texto y receta de mi autoría publicado en la edición de octubre en la revista Bienmesabe, en la sección «Con Gusto»

Nota: foto de Marta González Herrera

El Cachito: amo y señor del desayuno

Basta con observar la barra de cualquier panadería entre las 7 y las 10 de la mañana, para apreciar quien manda en el desayuno. Así se luce: masa suave, cubierta ligeramente crujiente y dulce, relleno generoso que ha evolucionado de sobrantes de jamón hasta queso tipo paisa o crema, de forma recta y entorchada. ¿Qué más? Se trata del famoso y tan popular “cachito”.

Su gusto está por encima de la moda y el boom gastronómico, a nadie le interesa su procedencia o cuál clase social lo consume más. Si hay un plato venezolano, además de las arepas y las empanadas, que se consume a diario por su sabor y bajo costo, sin importar el nivel económico, de educación o credo religioso. Simplemente, es sabroso, a todos les gusta y se puede adquirir desde los lugares más humildes hasta las pastelerías más finas y encumbradas.

Su formato práctico, no exige una temperatura específica para su consumo, fácil de transportar y todos tienen una opinión sobre él, su lugar preferido para consumirlo y no hay pueblo de Venezuela donde esté ausente en el desayuno. De procedencia incierta, lo cierto es que el cachito es tan venezolano como los símbolos patrios, solo que aún no nos hemos percatado de ello.

Receta de padres inciertos

Aunque por su nombre da la impresión que es primo hermano del crossaint francés o de las medias lunas argentinas, muestra poca similitudes con ellos, más allá de ser centro de un rico desayuno. Ni siquiera su forma guarda relación con su nombre, porque ahora es una masa entorchada de forma recta, de textura suave y esponjonsa, ligeramente dulzona y relleno de jamón, que según los entendidos el que le va mejor es el de toque ahumado.

El pastelero Juan Carlos Bruzual, director del IEPAN, asegura que lo más cercano a un cachito con lo que se ha topado es una pieza de bollería húngara. Pero resulta que el chachito es un pan relleno, aunque de aparente inspiración extranjera no se parece a nada de lo que se puede encontrar en otro punto del globo terráqueo.

Elaborado con la misma masa que se hace el pan sobado, hasta su manera de armarlo se parece más a la de un tequeño que el típico triángulo que da pie al crossaint. Sin embargo, Rafael Cartay en su libro El Pan Nuestro de Cada Día (Fundación Bigott 1995), afirma que los primeros crossaint que se conocieron en Venezuela procedían de la panadería de Ramella en Caracas en 1898, con esto da pistas de lo que pudo ser la inserción de este tipo de platillos en nuestro acervo culinario.

A finales del siglo XIX, Ramella trajo de tierras galas a un pastelero y para su promoción versaba “no hay diferencia entre el que usa la gente chic de París en el desayuno y el que se elabora en ella a las 6 y media a.m.” El espíritu el cachito se conserva aún intacto, aunque la receta actual nada se parece a la original.

Sin embargo, el panadero Juan Carlos Bruzual, afirma que “es un invento de los panaderos para alargar el éxito del pan de jamón durante todo el año”. Pero a quién le importa su origen, si ahora brilla con luz propia, y ha evolucionado a tal punto que ahora los hornean hasta en versión ligera.

Texto de mi autoría publicado por la revista Bienmesabe del mes de septiembre en la sección «Así somos Con gusto»

Pompa de jabón

Cómo obviar lo que a diario nos incumbe o involucra. Cómo desviar la mirada como si nada sucediera. Cómo evadir lo que a diario nos revuelve la vida y nos toca las tripas, respondiendo con una sonrisa, sin reaccionar. Complicado.

Comienzo este post con una confesión de mea culpa, porque durante meses he guardado silencio sobre la escasez, la comida podrida, la calidad de lo que comemos o bebemos, la falta de divisas, el hambre, la mala alimentación, la inflación, el costo de los servicios y quién sabe cuantas cosas más, que todos los días afecta a quienes vivimos en Venezuela.

Entiendo que es difícil abordar o tomar posición sobre temas que pasan por el matiz político, como todo en este país, sin correr el riesgo a ser etiquetado con un color, una tendencia o hasta la locura, al punto de tornarse incómodo. Pero no puedo entender cómo a diario leo miles de palabras y nadie, absolutamente nadie, involucrado en el mundo gastronómico hace referencia a eso. Me refiero a cocineros, sommeliers, importadores, periodistas, blogueros, sibaritas, fotógrafos, diseñadores, productores, relacionistas públicos, comerciantes, inversionistas con acceso a medios de comunicación, emisores de mensajes sobre lo que nos llevamos a la boca, que cuentan con un universo de lectores efímeros o fieles, sobre los que causan un efecto.

No digo – para evitar malos entendidos -, que hay tomar las banderas de las miserias alimentarias nacionales y hacerlas nuestras, pero el otro extremo tampoco es sano. Incluso raya en lo irresponsable. Quien nos lee o escucha pensará que Venezuela es un país que camina sin contratiempos, donde los anaqueles están a reventar de todo tipo de delicias, aunque en voz baja son constantes la quejas sobre lo difícil de la situación económica, la falta de dólares, la baja inversión.

En mi caso, sí me gustaría saber, por ejemplo, cómo hacen los restaurantes para obtener los ingredientes y sortear la escasez, a qué medios tienen que recurrir los productores e importadoras de licores y víveres para mantenerse a flote, al punto de no quebrar. Cómo se resuelve en el día a día el tema de la alimentación en la mesa de la gente común. Por ejempo, a diferencia de otros años, en 2010 son cada vez más escasos los lanzamientos, eventos y aperturas, ¿acaso no es síntoma de que algo no está bien? Nadie está a salvo y quien crea lo contrario, puede llevarse la mayor de las sorpresas.

Afirmo con toda la responsabilidad del caso, que al asumir la tarea de comununicar un tema tan importante como la alimentación, no podemos seguir considerando una sola porción de la realidad. Comemos tres veces al día, es parte de nuestra vida y no todo se limita a restaurantes y botellas de licor, que en la mayoría de los casos cada vez menos personas pueden adquirir. Posiblemente, se trate de un mecanismo de evasión. Indudablemente es más sabroso y sencillo escribir de vinos, armonías, restaurantes e ingredientes que nos conectan con el placer y los sueños. Pero, qué pasa con el resto de lo que sucede, que es un universo más grande y que cada vez nos va cercando más y más.

Una de las cosas que más me gusta de la fuente gastronómica, es que a diario me conecta con gente fantástica, soñadora, emprendedora y terca en no dejarse vencer por un Estado diseñado para quebrar las iniciativas y esperanzas. Eso me llena de inspiración, de ánimo, de la ilusión que esto también pasará y saldremos fortalecidos, ganando una visión envidiable de nuestras capacidades y recursos.

Para construir y concretar ese mundo maravilloso, es imperativo ensuciarse, reflexionar, participar, educar, dar alternativas. Sin dejar de divulgar lo que tanto nos gusta, pero a mi parecer no podemos continuar encerrados en una pompa de jabón, que por lo demás, cada vez se torna más frágil y estrecha. Solo es cuestión de tiempo para que reviente.

Estampa una pasta de concurso

Aún hay chance de enviar una receta a base de pastas y participar en el 6to Concurso de Cocina Estampas, cuya recepción de recetas se inició el 12 de septiembre y se extenderá hasta el 15 de octubre.

Esta actividad es muy interesante, porque en años anteriores los ganadores y sus platos, son objeto de un reportaje con un extraordinario apoyo fotográfico en las páginas de la revista. En otras ediciones los platos a evaluar han sido postres, ensaladas, pasapalos, entre otros.

Para quienes se animen, pueden visitar la página http://www.estampas.com/sextoconcurso , dejar su receta con su foto, que será revisada por un jurado calificado en la materia donde destacan, Nury de Sucre y Adriana Gibbs. Año tras año los premios y el reconocimiento son el mejor incentivo para participar.

Apuntes desde la gran manzana

Me declaro públicamente fan del blog Apuntes de Cocina de Inés Peña Madriz, quién además de ser una gran amiga, es una excelente cocinera, fotógrafa y bloguera. Desde hace algunos meses Inés se residenció en Nueva York. Entonces, ha encontrado el tiempo para explorar la ciudad, de curucutear, seguir pistas, captar en conversaciones lugares imposibles, escuchar recomendaciones y lo mejor de todo vencer la flojera y plasmarlo en el blog.

Cada nota viene acompañada de un excelente soporte fotográfico, textos amenos y precisos, y la sensibilidad y sorpresa que solo pueden expresar la pasión por la gastronomía que siente Inés.
Me enganché a su blog cuando Inés estudiaba en California, fue una referencia importante para el mio, después resultó que teníamos muchos amigos en común y desde entonces son incontables las historias y el cariño que nos une.

Ahora Nueva York se revela ante sus ojos y los de sus lectores de manera fantástica, en una ciudad donde conviven todos los sabores del planeta. Un blog que no se puede dejar de visitar, porque abre la puerta de los sueños, del infinito mundo de los sentidos y de las ganas de agarrar un avión sin escalas a la gran manzana.

http://apuntesdecocinaines.wordpress.com

Scannone «ligero»

Armando Scannone se ocupó de salvaguardar la memoria gastronómica de su familia que terminó abarcando un país entero, tal vez por eso un país que sufre de amnesia como este, la memoria ha tenido una deferencia con él y se le reconoce en vida una labor extraordinaria, de la que pocos países pueden alardear.

Recientemente ha sido publicado el nuevo recetario de Armando Scannone llamado «Mi Cocina Ligera a la manera de Caracas», una publicación elaborada con la minuciosidad y rigurosidad que ha caracterizados todos su recetarios. Innegable que la combinación de ingeniero y gastrónomo van de la mano en estos casos. Además que la práctica trae el perfeccionamiento del trabajo y la incorporación de más gente al equipo que dieron como resultado un libro bello, preciso, pensado y en este caso en sintonía con las personas con requerimientos especiales en su alimentación o simplemente para quien la cuida.

Hasta pronto Margarita!


Cinco días me ha tomado pisar tierra firme, una especie de jet lag que obedece más al espacio que al tiempo, pero finalmente puedo decir que estoy en Caracas en cuerpo y mente. Ocho semanas que almaceno en mi memoria y en mi corazón como un tiempo fuera del tiempo, un lugar donde surgieron de mi interior aspectos que no esperaba, y que en la mayoría de los casos me sorprendieron.

Solo puedo expresarme sobre mi estadía en la isla desde una perspectiva íntima, muy personal, así que si esperan leer sobre gastronomía en este post, es buen momento para abandonar el texto.

A Margarita la encontré bella, con una energía que renueva el alma, pero en contra posición también me topé con un lugar echado al olvido, son pocas las calles y lugares donde no se ubique un edificio en ruinas o abandonado, que representa lo que pudo ser pero ni cercanamente llegó a cumplirse. Para quien la visite dentro de un plan «todo incluido» y no tiene que salir del hotel, resulta cómodo, pero si se decide explorar más allá la cosa se complica.

Lo únicos lugares cuidados de la isla son La Asunción y Pampatar, todo lo demás está increíblemente descuidado, la vialidad en pésimas condiciones, las playas bellas pero sucias pobladas de tolditos administrados por gente sin escrúpulos, que ni siquiera tienen la decencia de recoger la basura. Una isla que tiene todo para ser «la perla del Caribe», pero que dista de serlo porque no hay cariño de locales, ni navegados. Margarita me llenó de vida pero también me partió el corazón, que son los mismos sentimientos que produce Venezuela en mi interior, pero alejada de mi casa, viviendo en la habitación de una posada, lejos de mis afectos y mi espacio, puede identificar con total claridad.

También entendí que no estoy lista para dejar Caracas, ciudad a la que amo profundamente porque soy caraqueña por elección, logré reconocerme citadina, amante del ruido y ritmo frenético del valle, de su gente desenfadada y divertida, de la paranoia que nos abruma a diario. Pero Margarita queda allí, como una posibilidad. Una energía beneficiosa para mi cuerpo y mi alma, para el conocimiento de mi misma. Un destino que podría ser parte de mis próximos años de vida, pero lejano a mi ahora.

Para quienes se pregunten cómo me fue, solo les puedo decir «bien, muy bien», siento que no existe una sola célula de mi cuerpo que no esté cargada de electricidad, aunque también me llevé un par de decepciones muy profundas, venidas de donde menos lo esperaba y que al fin de cuentas tienen que ver con mi capacidad de negociar, de establecer límites y de subestimar mis propias necesidades. Mi estadía en Margarita a fin de cuentas terminó siendo un viaje interior, que abrió y cerró puertas en mi propia vida.

A Margarita, a la Virgen del Valle y a su gente, no me queda sino darle las gracias por esta lección de vida, por acogerme con tanto amor, por los amigos ganados (que variar fueron muchos), por los lugares visitados, por los emprendedores encontrados y porque algo pasó …. sí, algo …. que es magnífico, extraordinario y que necesitaba tremendamente.

El jardín secreto de Sabina




Mi más reciente hallazgo en Margarita fue descubrir qué paso con Mary Lenox, la niña de la película El Jardín Secreto cuando creció. Ahora su nombre es Úrsula Sabina Rudloff vive en la población de Tacarigua y su jardín es mucho más grande, con más de 130 especies de árboles locales y foráneos, además de flores, palmas y todo tipo de frutos con los que elabora salsas, tortas y encurtidos.

El Jardín de Sabina es un espacio que invita a la paz, a la contemplación, a apreciar la armonía y belleza de la naturaleza que está fuera y dentro de nosotros mismos. Úrsula es un encanto, con pasión y cariño hace el recorrido narrando la historia de cada planta: su nombre, uso, procedencia y una que otra anécdota simpática o difícil de creer. Se aprecian especies que en muchos casos ya ni se siembran o la gente las desecha por considerarlas poco atractivas, incluso cuenta cómo recuperó de la basura un ejemplar de cují de jardín, de los que dispusieron inicialmente en el estacionamiento del Sambil, pero que fueron muriendo uno a uno por falta de adaptación. También se aprecian pájaros, insectos, definitivamente un ambiente mágico.

«Me gusta ver lo agradable que son las plantas, es un universo del que solo se aprende de observar». El jardín es famoso por la venta de calas, incluso los avisos señalando su ubicación es el dibujo de tres calas sobre una superficie fluorecente, porque su papá las comenzó a sembrar hace más de 25 años y ahora ella se ocupa de eso.


«Y si miras con atención descubrirás que el mundo entero es un jardín», es la frase final de la película El Jardín Secreto



Nombres de algunas plantas que logré anotar en mi recorrido: Indio Desnudo, Guayacán, Goma Arábica, Limón, Guinoto, Cují de Jardín, Semeruco, Urape o Casco de Vaca, Mangle, Onoto, Croto (de varios tipos), Higos, ajíes dulces y picantes, Pándano, varios tipos de cactus, Cayenas, Calas, Olivo Margariteño, Agnus Castus, Quinchonchos, Espinacas, Tamarindos, Quimbombó, Tomates, Taparas, Orquideas, Bromelias.

Ursula elabora encurtidos con los frutos de su jardín. Recomiendo especialmente el picante, gustoso, muy sabroso y muy picante… Los sábados vende pan integral, granola y torta de frutas.

Para llegar al Jardín de Sabina, acérquese al pueblo de Tacarigua, en la Panadería Isla Bella cruce a la derecha (si viene desde La Asunción), allí un par de carteles le guiarán, sino pregunte que todo el mundo sabe dónde es. Abre de lunes a sábado desde las 7:30 hasta la una tarde. Es preferible llamar antes de ir por los teléfonos: 0416 6951799 y 0295 4159771

Berenjenas gigantes


Berenjenas gigantes de hasta dos kilogramos y medio que podrían formar parte de la trama de «Wallace & Gromit y la batalla de los vegetales», pero cultivadas en el pueblo de San Juan Bautista en la isla de Margarita.

La primera vez que supe de ellas fue por un comentario de mi amiga periodista Mariángela Velazquez, así que cuando me las topé en SIGO las identifiqué inmediatamente. Las cultiva el ingeniero agrónomo Sergio Somov – productor de ajíes dulces y otras delicias -, a quien los papás de su yerno le pidieron que probara con unas semillas que trajeron desde el Líbano, porque no estaban contentos con las berenjenas que encontraban por estos lados.

Lo cierto, es que después de varios ensayos, las berenjenas hicieron de San Juan su terruño, al punto que se dan con una calidad extraordinaria, además de su tamaño que sorprende hasta al más escépticos. Incluso Jhonny – yerno de Somov – me comentó que hasta son mejores que sus parientes libanesas.

Las berenjenas son ricas en pulpa, de piel delgada, pocas semillas y un con amargor inulsualmente bajo cuando se trata de este vegetal. Son tan grandes y pesadas que hay que amarar las plantas para que no caigan al piso y con una de ellas se puede llenar un frasco de antipasto o hacer un pasticho.

La respuesta del público ha sido inmediata, y sin proponérselo Somov tiene un producto que vale su peso en oro en las manos, que por el momento solo se puede adquirir en Margarita, pero tengo la esperanza que en algún momento llegue a otras ciudades del país.


Después de cosechadas las colocan en esta pala mecánica, luego las seleccionan, lavan y colocan un sello de calidad antes de llegar a los supermercados. Impresiona ver cuando las cosechan cómo se las lanzan en medio del campo como si fueran balones.

El menú en Palo Torcido para las próximas dos semanas


Presento el nuevo menú del Restaurant Palo Torcido que se servirá desde el jueves 12 hasta el domingo 22 de agosto. Estamos abiertos de jueves a domingo a partir de las 6 de la tarde, para disfrutar de la bella terraza y el delicioso menú …. frente a Playa Guacuco en la Isla de Margarita.

>

Entradas:

Crema de auyama y coco con crema de ají dulce

Ensalada fresca de pulpo, camarones y vegetales

Terrine de pescado con palitos de plátano

Principales: (para escoger uno)

Cerdo glaseado con tamarindo con chutney picoso de piña y ají margariteño, acompañado de arroz jazmín y vegetales salteados

Filet de pescado con cubierta especiada sobre cama de hongos al jengibre, acompañado de puré de auyama y papas

Salteado de pollo, merey y vegetales acompañado de arroz jazmín

Postre: (para escoger uno)

Torta de cambur y dátil margariteño con salsa de chocolate

Copa de guanábana y parchita


Para reservaciones: 0295 2636282 / 0426 586 5417