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5 recomendaciones para comprar en el Salón del Cacao y el Chocolate peruano

Comienzo mis recomendaciones para los #chocolovers con estas tabletas, que están a la venta en la tienda virtual del Salón del Cacao y el Chocolate. Cada semana publicaré una tanda agrupadas por su origen, características específicas o por algún dato o aspecto que llame mi atención y quiera destacar.

Estas primeras tiene dos procedencias: San Martín y Ucayali, todas por encima del 70% de porcentaje de cacao. Aunque aún me falta por probar tabletas de estas zonas participantes en el Salón del Cacao y el Chocolate peruano, de las que he probado hasta ahora, estas son las que recomiendo.

Pazziones al 70% elaborado por Nuevo Progreso Tocache , San Martín, por una asociación de mujeres del sector. Resultó una rica tableta con un tostado de medio a ligero, bien temperada y bien presentada. En boca es suave, algo seca, pero muy rica. Buen trabajo.

Frutoso al 70% elaborada en Tarapoto, San Martín. Un concepto visual divertido pero bien llevado. La tableta con un lindo brillo, bien temperada, buen clap y de sabor frutal y tostado, hay que trabajar un poco en el refinado, pero la recomiendo. Buen trabajo.

Chocolate Frutoso al 70%

  Ahora, tres tabletas elaboradas en Ucayali con perfiles muy distintos, donde es evidente la importancia del trabajo del chocolatier en el resultado final. Tener buen cacao es fundamental, pero no es suficiente, así que me gusta cuando partiendo de una región la expresión y producto final varía tanto.

Tribar al 73% esta marca de chocolate le sigo los pasos desde hace mucho y ofrecen una tableta bien ejecutada, técnicamente correcta, se sienta el perfil frutal del cacao, y en boca se va mostrando poco, sellando con una acidez muy rica y con un ligero sabor a café. Excelente trabajo.

Chocolate Tribar al 73%

Awki al 70% presenta una tableta linda a la vista, bien temperada. En boca ligeramente dulce, de hecho el punto de azúcar se siente alto y opaca ligeramente el perfil del cacao. Pero es una tableta con mucho potencial, para seguirles la pista porque si hacen ajustes da para mucho. Entran en mi lista de «para tener en cuenta». Buen trabajo.

Ukaw Chocolate al 70%, la única de estas 3 tabletas elaboradas en Pucallpa (las otras 2 en Lima). Rico sabor frutal, compleja, con un dejo cítrico, muy gustosa. Atención con el temperado, algo opaca la tableta, pero ahí me cabe la duda porque las transportan desde la zona. Los miro con atención desde el año pasado, hacen un buen trabajo. No bajen la guardia.

Ukaw Chocolate al 70%

NOTA IMPORTANTE: recuerden que para comprar en el Salón del Cacao y el Chocolate Peruano, una vez que accedan a la página https://salondelcacaoychocolate.pe/ hay que registarse.

Estas son mis primeras recomendaciones, pero vale la pena recorrer los stands virtuales, leer las procedencias y hacer también sus propias elecciones. De este modo conocen qué se está haciendo en Perú en el sector de la chocolatería artesanal y apoyan a los productores locales. Por favor, etiqueten a @rutasgolosas en Instagram, así compartimos impresiones. Conocer tu opinión es importante para mi. ¡Mil gracias!

¿Cómo comprar en el Salón del Cacao y el Chocolate peruano?

El Salón del Cacao y el Chocolate Peruano que tiene una tienda virtual donde se pueden encontrar tabletas de todo tipo: amargo con distintos porcentajes, con leche, con inclusiones, blancos, de taza, bombones, aguardiente de cacao. Que es, para mi, uno de los principales atractivos del salón. 

Las tabletas en las fotos son una mezcla de algunas que me mandó el salón y otras que compré para ver cómo funciona la plataforma de comercio electrónico, que empezó con tropiezos, pero ya está bien engranada. El proceso requiere un poco de paciencia, y que se tomen el tiempo de explorar la página.

Algunas recomendaciones para comprar en la tienda virtual:

  • Regístrate en la página de Salón del Cacao y Chocolate Peruano.
    Espera recibir el correo de confirmación. Lo bueno es que solo tienes que hacerlo una vez, y luego puedes entrar las veces que desees a todas la actividades del salón, además de la tienda.
  • Sugiero que antes de buscar, establezcan sus criterios de compra, por ejemplo, yo seleccioné amargos y con inclusiones de naranja. Con prioridad en los que no venden en Lima o son difíciles de encontrar. Además, sumé un par cuya presentación me parece fuera de lo común y otro que quería tener su nuevo empaque en mis chocoactivos. 
  • Quedan muchas marcas que están en el el salón, que no están en estas fotos, apuntadas para mi próxima compra , junto a chocolates con leche y ahí seguiré poco a poco. También pueden agruparlos por región, o por tipo de cacao.
  • Tengan un presupuesto estipulado porque es fácil alocarse. Aún no he probado nada, pero ya iré contando. (Ténganme paciencia a mi también)
  • Una vez que hayan hecho la compra recibirán un correo con una tabla con todo lo que han comprado y parece que no lleva ninguna parte. aquí es donde mucha gente se atasca (incluida yo). Espera que te llegue un correo con el link de pago. Una vez hecho el pago te confirman y piden la dirección. Sí es un poco engorroso, pero vale la pena la compra.
  • Recuerda ser amable con la persona que te lleva el chocolate a casa, usa mascarilla y mantén la distancia social. Nunca está de más rociar alcohol a los empaques, aunque han tomado todas la medidas y protocolos necesarios.
  • Cuando los abras guárdalos correctamente y atentos a los defectos. En el link algunas recomendaciones.

Felicito al Salón del Cacao y Chocolate Peruanos y a La Chocoteca porque le están poniendo ganas, todo es muy nuevo y se nota que aprenden rápido y eso tiene un gran valor. Si lo intentaron antes y no pudieron comprar, los invito a intentarlo otra vez.

Así que #chocolovers del Perú, buen momento para apoyar a al chocolate peruano que le está poniendo un mundo de ganas y cada día crece en calidad.

https://salondelcacaoychocolate.pe/

¿Por qué el Chocolate D´Onofrio bajó de precio?

Chocolate D’Onofrio Reserva está en oferta en Supermercados Wong de 18 a 15 Soles, es decir, 11 %menos. Esta foto la tomé anoche en el de Óvalo de Higuereta. Me pareció interesante que a pocas semanas de su lanzamiento suceda esto, lo cual, me lleva a dos conjeturas. La primera, referida a la situación económica en general, que influye en que la gente no compre ciertos productos que considera costosos. Lamentablemente, el chocolate fino artesanal pisa ese terreno, lo cuál es una terrible noticia para el sector en general.

La segunda es que la presión en redes sociales. Los comentarios y análisis adversos han influido, especialmente, entre los consumidores de este tipo de chocolates, que suelen estar bien informados y siguen en redes a voceros calificados.

Esto hace una mella importante en el potencial mercado de la tableta de chocolate D´Onofrio. Lo cual es una magnífica señal para la voz del consumidor que entiende el poder de su decisión de compra. Es bueno que todos los chocolateros (grandes y pequeños) se vean vean en este espejo. Veremos en qué para esto pero ofrece de momento muchas lección para aprender.

Hasta el momento, no veo palabras favorables más allá de las referidas a su empaque. Cada vez que me etiqueta alguien que ha probado el chocolate D´Onofrio Reserva. Los consumidores no son tontos, especialmente, quienes están acostumbrados a disfrutar buen chocolate. Ya he expresado mis reservas sobre el tema, hay mucho que afinar allí. Espero mejoren la calidad del producto.

A mi parecer el precio sigue estando alto. Esta tableta no debería pasar de los S/10 dadas sus características, pero cada quien pone el precio que cree que tiene su producto y eso pasa no solo en el mundo del chocolate. Por lo pronto su presencia en los supermercados es notoria.

¿Es posible estandarizar el sabor del cacao de la selva peruana en una sola tableta?

¿Es posible unificar el sabor del cacao peruano y su diversidad en una tableta de chocolate? ¿Qué sabor tendría? ¿Qué hace que una tableta forme parte de la chocolatería fina? ¿Cómo se ubica en un rango de precios relativamente alto? ¿Qué sucede cuando una transnacional saca al mercado una línea con la etiqueta “reserva” y se quiere ubicar en esta categoría saltándose algunos puntos importantes? Pongamos la lupa en la tableta de Chocolate D´Onofrio Reserva de Nestlé.

Este mes han sucedido dos hechos importantes en para el sector de los chocolates peruanos,. Por una parte, comenzó el XI Salón del Cacao y Chocolate en formato virtual y la marca D´Onofrio de Nestlé lanzó su línea “reserva” entró como un tsunami en la categoría en chocolatería fina. Un nicho muy específico en Perú, donde los pequeños productores y artesanos han venido abriendo brecha empecinadamente desde hace pocos años.

¿De qué va la línea de chocolates D´Onofrio Reserva?

D´Onofrio presentó con bombos y platillos su línea “reserva”, integradas por tabletas de 4 tipos: bitter al 70%, con sal de maras y caramelo, con nibs de cacao, con quinoa y kiwicha, a lo que se suman pastillas y bombones. Por sus precios, se ubican en el sector de chocolatería fina y aseguran que es elaborado con cacao 100% peruano.

En ningún lugar señalan la procedencia específica del cacao, ni su trazabilidad, si hay trabajo con las comunidades productoras, ni a qué obedece el perfil seleccionado. Más allá de un lindo empaque, llama la atención la palabra “reserva”, que en chocolatería no significa nada, y pertenece más al mundo de las bebidas alcohólicas como el vino o algunos espirituosos que han sido sometidos, entre tantas cosas, a procesos de añejamiento.

Pero en una entrevista a Pamela Reátegui Rossel, Group Manager Chocolates de Nestlé Perú, asegura que es referido a tres aspectos: que les ha tomado su tiempo llegar a este portafolio, que pertenece a una “love marc” para los peruanos y que han invertido mucho tiempo en lograrlo.

Reátegui afirma que no ha sido un proceso fácil y que desde hace aproximadamente cuatro años deseaban entrar en la categoría. Que con esta acción, además, dan a conocer un tipo de chocolate con el que los peruanos no están familiarizados, pero que sí es muy conocido en otros países. Finalizó aseverando que decidieron colocarlo bajo la marca D´Onofrio, con más de noventa años en el mercado local.

En esta ocasión, D´Onofrio / Nestlé Perú, deriva su elaboración a la empresa Theobroma, que hace Cacaosuyo, con fama internacional y que con éxito maquila chocolates para terceros. Ellos se ocupan de seleccionar el cacao, hacer las negociaciones con los productores. Su director Samir Giha, afirma que el cacao viene de Amazonas, que han sido cuidadosos en la selección del cacao, el cual pagan un 30% por encima del precio. También afirman que llevan meses en las pruebas, porque las exigencias de calidad de la marca son altas.

Entonces, ¿Dónde está el nudo?

Comencemos por el principio. La categoría de chocolatería fina desde siempre, incluso mucho antes que los norteamericanos pusieran de moda el bean to bar, ya los europeos ponían acento en el origen del cacao, en la selección cuidadosa de los granos, incluso en el tipo de grano, que derivaba en decisiones para la elaboración de chocolates.

Luego los latinoamericanos comprendimos – y de eso no hace tanto, aunque hay excepciones – que, si convivimos con los cacaotales, teníamos ventajas a las que sacarle provecho, como trato directo con los productores, comercio justo, control directo de los procesos, por solo mencionar algunos temas. A la par, nos dedicamos a estudiar a profundidad nuestro cacao, desde entonces se han hecho muchos estudios multidisciplinarios.

Por ejemplo, una investigación liderada por el experto ingeniero agrónomo Juan Carlos Motamayor (2008, pueden ver el estudio completo en el siguiente link ) realizado con más de 2200 muestras recolectadas desde México hasta Bolivia, arrojó entre tantas cosas, diez familias de Theobroma cacao L., y seis de ellas pertenecen a la Amazonía peruana.

¿Trazabilidad? 

Por otra parte, una tableta que chocolatería fina, tiene que señalar claramente, el origen específico de su cacao, data de trazabilidad que va desde el cacaotal hasta quien lo elabora. No es asunto de moda o esnobismo, es básicamente respeto al producto, porque cada familia de cacao tiene su perfil, cada uno con sus características. A lo que se suma el proceso de elaboración del chocolate con todas las decisiones que toman sus hacedores. Finalmente, no se trata de un producto barato.

Le pregunté a más de quince expertos en chocolate y cacao peruano, si es posible, un perfil único que englobe todo lo que crece en esta tierra. La respuesta unánime fue negativa. Incluso, el comentario de un productor y dueño de una marca fue: “en mi zona, en la región Amazonas, tampoco podría decir que hay un solo perfil. Hay semejanzas. Pero no el mismo. Por ejemplo, acá tenemos mínimo 150 tipos de cacaos nativos, además hay microclimas que hacen que la biodiversidad sea inmensa. La característica común, es tal vez, un cítrico y afrutado intenso”.

– Problemas con el tableteado y el temperado

Mis reservas, que tampoco vienen del añejamiento

Los productores y chocolateros son verdaderos apasionados. De hecho, ningún artesano vive solo de hacer tabletas. Ha costado mucho esfuerzo promocionar y hacer entender el verdadero valor del buen chocolate, un proceso donde intervienen muchos eslabones.

Qué difícil ha resultado hacer entender que una tableta puede costar 20 soles. Que no todos tienen que costar un sol, sino que hay para todos los gustos y bolsillos.

Que mucha de la calidad es directamente proporcional al precio. En verdad, gracias a ellos es que esta categoría ha ganado espacio en Perú, un tarea dedicada, consistente, disciplinada y con pocos recursos.

Una de las características que hace que el cacao y el chocolate peruano haya ganador tanto prestigio en los mercados gourmets en el mundo, es justamente su biodiversidad, la increíble variedad de aromas, sabores, astringencias y texturas, además de la capacidad de los chocolateros de traducirlo y reflejarlo en sus productos.

Esas tabletas que ganan concursos dentro y fuera de Perú pueden ostentar eso. Entonces, apuntar a la unificación y estandarización del sabor, es como aniquilar lo que da verdadero valor.

Mi preocupación sobre Chocolate D´Onofrio Reserva

Mi gran preocupación es que ahora, se tomen estas tabletas de D´Onofrio como el deber ser de la chocolatería fina peruana. Cuando decidan exportarlas y vayan por el mundo diciendo que son el sabor del cacao esta tierra. De solo pensarlo o imaginarlo, siento una punzada en el corazón. Hubiese sido muy bueno, que en vez de una campaña tan agresiva en medios de comunicación donde no dicen nada nuevo, hubiesen puesto el acento sobre el productor, el origen. Incluso por encima de un sentido del tiempo que apunta más al trabajo propio que al colectivo.

No tengo nada en contra de lanzar nuevas etiquetas. Qué bueno que se apunte a mejorar la calidad en productos masivos, pero cada cosa tiene su lugar. Me han preguntado pública y privadamente si es una buena tableta. Mi respuesta es sí, está bastante buena, tiene detalles que ajustar, pero pertenece a otro segmento más masivo, que a mi parecer, vale la mitad.  

Inés Quintero, «¿Hemos tenido un momento peor que este en la historia de Venezuela?»

Escuchando la historia de Venezuela de la mano de Inés Quintero, y cómo lo relaciona con el presente desde una perspectiva histórica en una charla en el Museo de Antropología e Historia del Perú . Me quedaron claras varias cosas: cuando se vive en carne propia la calamidad o momento determinado, uno piensa que es el peor, y no logra ver que 20, 30 o 40 años no es nada en términos históricos. La conferencia comenzó con la pregunta: ¿Hemos tenido un momento peor que este en la historia de Venezuela?

El leitmotiv fue que en cada época, en cada momento de calamidad, los protagonistas pensaron que vivían la peor tragedia en la historia patria.

Hizo un recorrido desde la guerra de independencia que, hoy vemos como una época heroica que ha sido idealizada. En ese período murió el 30% de la población y se arrasaron los campos, pero no lo vemos desde el punto de vista de quien padeció el hambre, la violencia, el éxodo, el costo humano que implicó. Puso como ejemplo a la hermana de Simón Bolívar, María Antonia, quien era de inclinación monárquica y le escribió a su hermano planteándole su desacuerdo con su proceder e ideas.

Algunos casos de la historia de Venezuela a considerar

Quintero citó la Guerra Federal (1859 -1863), los 18 años del presidente Guzmán Blanco y luego la llegada de la dictadura más larga vivida hasta ahora, la de Juan Vicente Gómez (1908 -1935), después de la cual nació tal vez una de los mayores períodos donde se ha visto exaltada la venezolanidad o “estallido de ciudadanía”. También citó al dictador Marcos Pérez Jiménez. En todos los casos, narró cómo los venezolanos a través de la organización social y exigencia de nuestros derechos civiles, hemos superado cada escollo. En cada caso, se tuvo que llegar a acuerdos, sentarse en la misma mesa por un interés común.

Sobre la situación actual, afirmó que es el mayor éxodo vivido en nuestra historia. Expresó que es una situación inédita, que está segura propiciará respuestas inéditas. En algún momento cuando habló de la guerra de independencia, afirmó que fue uno de los períodos más sangrientos, pero a la par Venezuela fue exportadora del ideal de libertad en América.

Ganadores del IV Concurso de Chocolates Peruanos

Se anunciaron los ganadores del IV Concurso de Chocolate Peruano organizado por la International Chocolate Award – ICA – y Asociación Peruana de Productores de Cacao – APPCACAO – en el marco del IX Salón del Cacao y Chocolate. Se otorgaron medallas de oro, plata y bronce a 25 etiquetas distribuidas en 20 categorías, donde se reconoció la calidad desde barras de chocolate oscuro, con leche, blanco, con inclusiones, saborizante, untables, bombones, bebidas y hasta aguardiente elaborado con el mucílago del cacao.

Al comenzar la cata de las más de doscientas muestras Maricel Precilla, representante de ICA, expresó que en esta edición hubo un incremento significativo de los participantes y que actualmente, Perú es el país con la competencia nacional más grande de chocolates. Por su parte, el jurado estuvo conformado por: representantes del premio, catadores profesionales, cocineros, chocolatiers que no participaron en esta edición, cocineros, incluso asesores de producción de cacao.

Por otra parte, fueron premiados los productores de cacao del XII Concurso Nacional de Cacao de Calidad. El primer lugar lo ocupó la Cooperativa Agraria Norandino – Sector Charanal, le siguió Puma Real y en tercer puesto la Cooperativa Ceproaa.  En su comunicado oficial, la APPCACAO afirmó que el presidente de la comisión organizadora, Elias Cruz Godos, expresó que todas las expectativas han sido superadas con creces.

A continuación los otros ganadores del Concurso Nacional de Chocolate  Peruano 2018

  • 1.- Barras de chocolate de origen negro sin, sabor – alto % (85% +): Oro para Tsinane 100% ( * Global coop -Bakau)
  • 2.- Barras lisas/originales de chocolate negro hechas con azúcar alternativo natural: Oro Nutry Body  (Peru) – Barra de Chocolate 70% Cacao Orgánico
  • 3.- Barras de chocolate de origen con leche, sin sabor: Plata para Fabrica de Chocolates La Ibérica S.A.  (Perú) – Barra Milky la Ibérica;  y para Yara  (Peru) – Chocolate con leche Yara 45% Cacao Organico Bean to Bar
  • 4.- Barras de chocolate de origen con leche, sin sabor (50% +) : Oro para Scrap & Chocolates  (Perú– Barra de chocolate de leche 51% de La Quemazón.
  • 5.-  Barras de chocolate blanco: Bronce para Elemento Chocolates  (Perú) – Chocolate Blanco Awajún ( * Rainforest SAC)
  • 6.- Barras de chocolate negro con infusiones o polvos: Plata para: Elizza Peruvian Chocolate  (Perú) – Chocolate con Hierba Luisa al 60% Cacao;  y para Nina Fine Chocolates  (Perú) – Nina 45% with Macambo and Coconut
  • 7.- Barras de chocolate negro con inclusiones o piezas: Oro para Magia Piura  (Perú) – Magia Piura 72 Cacao Juice.
  • 8.- Barras de chocolate negro con un relleno: Plata para Korín  (Perú) – Organic Chocolate Menta % 75 Cacao; y para Silver: Korín  (Perú) – Organic Chocolate Menta % 70 Cacao.
  • 9.- Barras de chocolate con leche con infusiones o polvos: Plata para Cacaosuyo  (Perú) – Lucuma;  y para Tribar Chocolate  (Perú) – Milk Moka.

Del 10 al 20

  • 10.- Barras de chocolate con leche con inclusiones o piezas:  Oro para Cacaosuyo  (Perú) – Banana Maras Salt; y para Magia Piura  (Perú) – Magia Piura Milk 50% – Lúcuma.
  • 11.- Barras de chocolate blanco con inclusiones o piezas: Oro para Cocama  (Perú) – Chocolate Blanco con Inclusión de Café Chabela de Neira Café Lab.
  • 12.- Ganaches o trufas de chocolate blanco: Plata para Chocomenica  (Perú) – Chocomenica
  • 13.- Bombones de nuez con base de chocolate negro (chocotejas): Plata para Fábrica de Chocolates La Ibérica S.A.  (Perú) – Chocoteja Pecana.
  • 14.- Nueces enteras revestidas con chocolate oscuro (grajeas): Plata para Fábrica de Chocolates La Ibérica S.A.  (Perú) – Enrobed Brazilian Nut.
  • 15.-Nueces enteras revestidas con chocolate con leche (grajeas):  Bronce para Fábrica de Chocolates La Ibérica S.A.  (Perú) – Bombón Pecana.
  • 16.-Caramelos revestidos de chocolate negro: Plata para Fábrica de Chocolates La Ibérica S.A.  (Perú) – Bombón Crocante
  • 17.- Cremas para untar de chocolate negro (sin leche en polvo): Oro para ChocoMuseo  (Perú) – Mermelada de Tamarindo y chocolate / Tamarind and chocolate jam
  • 18.- Bebida de chocolate negro, elaborado con leche fresca o enlatada: Plata para Cacaosuyo  (Perú) – Chocolate de Taza Amador sin Azucar 100% Cacao
  • 19.- Bebida de chocolate con leche o leche en polvo: Bronce para Yara  (Perú) – Chocolate Yara Bean To Bar 100% Cacao Orgánico + Chocolate Yara En Polvo 35% Cacao
  • 20.- Las bebidas alcohólicas / licores hechos con chocolate o cacao:  Oro para Alcocao  (Peru) – destilado de mucilago de cacao criollo; y para Makao Peru  (Peru) – LICOR DE MOCA

Pizzería D’asporto Mokita

La pizza es por excelencia uno de los principales platos típicos a la hora de hablar de cocina italiana. Pizzerías hay miles; muchas de ellas “D’asporto”, que traduce literalmente para llevar, aunque los locales disponen de pocas mesas si su clientela desea comerla en el lugar. La oferta es abundante y la competencia fuerte. Si hay una cosa que he aprendido en dos años y medio viviendo en Italia, es que el italiano es exigente en su paladar y la pizza es uno de los productos preferidos, es sagrada en este país, como la pasta y el risotto.

Hablando de Pizzerías D’asporto, yo descubrí una maravillosa y muy cerca de mi casa, para ser más exacta justo al frente. Cuando me mudé a la pequeña ciudad de Pontida, en junio de 2016, entre las primeras cosas que mis ojos identificaron y agradecieron, además del verde y la tranquilidad,  fue precisamente tener una pizzería vecina.

Con el ajetreo habitual de la mudanza una de las primeras  cosas que hicimos mientras nos reacomodábamos mi esposo y yo  justamente fue comer pizza. Nos gustaron mucho las pizzas, la atención recibida y nos convertimos en fieles clientes.

Le propuse a su dueña, la señora Mónica Locatelli, hacer una entrevista y aceptó amablemente. Lo primero que me comentó en nuestro encuentro es que originalmente pensaba abrir un  negocio de comida variada, un pequeño restaurant. Le gusta la cocina; su pasión y vocación por los fogones le viene de su familia: su mamá tiene un restaurante y su hermana una pizzería.

Los propietarios y sus hijas es gente amable y sencilla, que con pasión y mística hace su trabajo y vende sus productos: pizza, focachas, calzones y Kebab (originariamente turco, «şiş kebap« que se cocina en un pincho y cuya adaptación en el Medio Oriente hace referencia a carne en este caso de pollo y pavo,  que es asada en rollos prensada en un horno vertical y se sirve en tortillas de trigo –wrap- o en sándwich); la relación precio-calidad es realmente  bueno y la atención de primera. Tengo dos años y siete meses viviendo en Italia y puedo afirmar con propiedad que es una de las mejores pizzas que he probado.

“Viviendo aquí en Pontida buscaba un negocio, este local estaba en venta, así que mi marido y yo decidimos comprarlo. Yo quería un pequeño restaurant, como principal área de negocio, pero no pude hacerlo, aunque en un primer momento estábamos convencidos que podríamos, finalmente no fue posible porque no contábamos con el espacio suficiente para tener la cocina industrial y los implementos necesarios para este tipo de negocio, así que continuamos el ramo de pizzería y Kebab”, afirma la propietaria.

Mokita funciona desde octubre de 2014; la gestión anterior estaba en manos de una familia egipciana.  El primer año fue el de mayor dificultad recuerda la entrevistada: hacer el punto, acostumbrar al cliente a los nuevos dueños, al precio de los productos. “Recién abiertos pensaban que no era italiano por el nombre: Mokita; es mi sobrenombre. Desde joven me llamaban así, un primo que lamentablemente falleció  me puso ese apodo y todos me llaman Mokita; luego iniciamos con un precio un poco más alto a la gestión anterior y en realidad es difícil hacer entender al cliente que la calidad del producto al final paga siempre. Esto toma su tiempo y hay que tener paciencia. Ya el punto está hecho, nos conocen y estamos muy contentos con los resultados del negocio”.

Ella directamente hace la compra y prepara la masa para las pizzas, focachas y calzones con un día de anticipación, porque según confiesa, le confiere mayor suavidad y se digiere mejor.  Sus hijas Arianna (lleva el delivery, el servicio de envío a domicilio solo tiene un costo de 1 euro y funciona en las tardes y los fines de semana)  y Marina se turnan el manejo de la caja y ayudan a su mamá en la preparación de las pizzas, focachas y Kebab, y su esposo el señor Ricardo, está a cargo del horno.

Tiene un menú muy generoso de lunes a sábado para el almuerzo: una pizza, bebida y café por 7 euros. Y el Kebab, bebida y café a 5 euros.  En total tienen cuarenta y seis tipos de pizzas; entre las pizzas más vendidas están: salamino picante, margarita, cuatro quesos, cuatro estaciones, valtellina, Mokita; cuatro tipos de calzones, tres focachas y el sándwich Kebab y el Wrap  Kebap.

En cuanto a los pro y los contra de manejar un negocio familiar y trabajar juntos, su dueña  afirma que a favor lo más destacable es: la confianza en el manejo de la materia prima,  de los productos que compran y cómo se preparan, en el manejo del dinero en la caja,  y por supuesto porque abarata los costos formales de pasivos laborales al no tener empleados, sino ser un negocio familiar. La mayor dificultad, en cambio, reside en que es difícil separar las preocupaciones del trabajo y las propias de la casa.

Su máxima es “Aquello que no va bien a mi boca, no va bien para la boca del cliente”, razón por la cual se esmera en comprar ingredientes de calidad y realizar un producto final que satisfaga los paladares de su clientela. Mientras la pone en práctica a diario “Mokita” y están contentos con su negocio, ella conserva su sueño de algún día poder tener un pequeño restaurante.


Tradizione e famiglia: Pizzeria D’asporto Mokita

La pizza è per eccellenza uno dei principali piatti tipici quando si parla di cucina italiana. Di posti per la pizza ce ne sono a migliaia; molti di loro «D’asporto”. L’offerta è abbondante e la concorrenza forte. Se c’è una cosa che ho imparato in due anni e mezzo di vita in Italia, è che l’Italiano è esigente con il suo palato e la pizza è uno dei prodotti preferiti, è sacro in questo paese, come la pasta e il risotto.

Parlando di Pizza D’asporto, ho scoperto un posto meraviglioso e molto vicino a casa mia, per essere più precisa proprio di fronte. Quando mi sono trasferita nella cittadina di Pontida, nel giugno 2016, tra le prime cose che i miei occhi hanno identificato e apprezzato, oltre al verde e alla tranquillità, era proprio la pizzeria vicina.

 Une delle prime cose che abbiamo fatto mio marito ed io mentre stavamo riordinando dopo il trasloco è stato mangiare la pizza. Ci sono piaciute le pizze, l’attenzione ricevuta e siamo diventati clienti fedeli.

 I proprietari e le loro figlie sono persone amichevoli e semplici, che fanno il loro lavoro e vendono i loro prodotti con passione e dedizione: pizze, focacce, calzoni e Kebab;   il rapporto qualità-prezzo è davvero buono e l’attenzione ottima.Vivo in Italia da due anni e sette mesi e posso dire che è una delle migliori pizze che io abbia mai assaggiato.

Ho proposto alla sua proprietaria, la signora Monica Locatelli, di fare un’intervista e lei ha gentilmente accettato. La prima cosa che mi ha detto nel nostro incontro è che in origine aveva in programma di aprire una gastronomia. Le piace cucinare; la sua passione e vocazione per la cucina proviene dalla sua famiglia: sua madre e le sue sorelle hanno un ristorante e pizzeria

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«Vivendo qui a Pontida, stavo cercando un affare, questa attività era in vendita, così io e mio marito abbiamo deciso di rilevarla. Volevo un piccolo ristorante, come attività principale, ma non siamo riusciti a farlo. Nonostante in un primo momento fossimo convinti di poterlo fare, alla fine non è stato possibile perché non avevamo abbastanza spazio per avere una cucina professionale e le attrezzature necessarie per questo tipo di attività, così abbiamo continuato l’attività di pizzeria e Kebab», afferma la signora Monica.

Mokita è aperto da ottobre 2014; la precedente gestione era nelle mani di una famiglia egiziana. Il primo anno è stato il più difficile: farsi un nome, abituare il cliente ai nuovi proprietari e al prezzo dei prodotti. «Appena aperti pensarono che non fosse un locale italiano a causa del nome: Mokita; È il mio soprannome. Quando ero giovane mi chiamavano così, un cugino che purtroppo è morto mi ha dato quel soprannome e tutti mi chiamavano Mokita. Abbiamo iniziato con un prezzo leggermente più alto rispetto alla precedente gestione ed è stato davvero difficile far capire al cliente che la qualità del prodotto paga sempre alla fine. Questo richiede tempo e bisogna essere pazienti. Ora abbiamo un nome, ci conoscono e siamo molto contenti dei risultati del negozio».

La signora Monica prepara personalmente l’impasto per le pizze e calzoni con un giorno di anticipo, perché, come confessa, rende la pizza più leggera e si digerisce meglio. Le sue figlie Arianna (che fa le consegne, il servizio di consegna a casa costa solo 1 euro e funziona alla sera e nei fine settimana) e Marina si occupano della  cassa, a turno, e aiutano anche la mamma nella preparazione delle pizze, focacce e Kebab, mentre suo marito, il signor  Riccardo, è responsabile del forno.

La pizzeria ha un menù molto generoso dal lunedì al sabato per il pranzo: una pizza, bibita e caffè a 7 euro, oppure il Kebab, bibita e caffè a 5 euro. In totale hanno quarantasei tipi di pizze; tra le pizze più vendute troviamo: salamino piccante, margherita, quattro formaggi, quattro stagioni, valtellina e mokita; quattro tipi di calzoni, tre tipi di focacce e il panino Kebab e la piadina Kebab.

Per quanto riguarda i pro e i contro della gestione di un’azienda familiare lei afferma che la cosa più importante è la fiducia nella gestione della materia prima, i prodotti che acquistano e il modo in cui li preparano, la gestione del denaro, e naturalmente i costi si riducono non avendo dipendenti. Essendo un’azienda familiare, la maggiore difficoltà, d’altra parte, sta nel fatto che è difficile separare le preoccupazioni del lavoro e quelle della casa.

 Il suo motto è «Quello che non va bene per la mia bocca, non va bene per la bocca del cliente», motivo per cui si sforza di acquistare ingredienti di qualità e produrre un prodotto finale che soddisfi i palati della sua clientela. Mentre mette in pratica questa teoria tutti i giorni, «Mokita» è contenta della sua attività e   continua a sognare un giorno di poter avere un piccolo ristorante.

Apuntes sobre el primer salón del vino peruano

Excelente el Salon del Vino Peruano. Consistió en una muestra relativamente pequeña pero increíblemente representativa del avance y la calidad creciente de estos vinos. Me encanta ver cómo se abren espacios a vinos secos de calidad, blends, rosados (creo que en este punto tienen enorme potencial), además de algunos vinos naturales a los que seguiré de cerca.
Vinos de las regiones de Moquegua, Arequipa, Ica y Lima. Felicitaciones al equipo de Cata Privada, en especial al sommelier Pedro Cuenca Espinoza, por ese trabajo bien logrado que irá creciendo. Como le comenté ayer a Pedro: he visto pequeños salones transformarse en grandes referentes, lo importante es mantener la honestidad y la consecuencia.
A mi parecer, al vino peruano le falta camino por recorrer, pero estoy segura que la experiencia ganada por el pisco y un mercado cada vez más abierto ya da muestras de resultado óptimos, cada vez son más las etiquetas de bodegas grandes y pequeñas que abordan el tema del vino con otros parámetros.

Colorful Wines cata el vino español en 360°

«Colorful Wines diseña y ofrece experiencias enoturísticas para los amantes del vino en España.
Organizamos tours a bodegas y lugares de interés de patrimonio cultural en diferentes regiones vinícolas. Combinamos la degustación de vinos, gastronomía de alto nivel y el patrimonio cultural en tours/experiencias que pueden durar una tarde, un día o varios días», de este manera presenta la comunicadora y especialista en vinos Jimena Cristo Bujanda , el nuevo proyecto que ha concebido y lidera.

Jimena Cristo

Cristo Bujanda es periodista, actualmente radicada en Madrid. Posee estudios de especialización en artes plásticas realizados en Francia y en vinos y espirituosos en Inglaterra;  además de ser una amante confesa de la buena mesa y magnífica cocinera. Después de analizar bien el mercado del vino en varios países europeos, se decantó por España.

Convencida que el mercado del vino padece de una falta de «humanización», Cristo Bujanda afirma,  «no olvidemos que el vino es una experiencia organoléptica o, en otras palabras, una experiencia de los sentidos y, además, una experiencia que se comparte. Es por ello, por ejemplo, que el vino que probamos en una bodega o en un viñedo siempre nos va a saber mejor porque nos encontramos en el mejor escenario para catarlo; qué mejor lugar, más hermoso o para avivar los sentidos, que estar en el propio viñedo en el que se recogen las uvas para producir ese vino que estamos probando».

«Las historias, anécdotas que están detrás de la elaboración de ese vino es lo que lo hace único y, en ese sentido, la interfaz digital supone una ruptura»,concluye al ponerle la lupa a un tema asociado a un mercado en crecimiento, donde el vino se enfrenta a grandes rivales menos complejos para el consumidor, entonces poner el acento en los puntos que lo resaltan es crucial.

«Estamos volviendo a la experiencia offline. Las plataformas digitales organizan también experiencias offline como eventos pop up, de degustación, etc., que permiten que los amantes del vino se re-encuentren y permite devolverle un grado de «humanización» a la experiencia digital». Desde mi punto de vista, esto atenderá a factores generacionales y culturales. No obstante, siendo el vino un producto que se asocia siempre a una experiencia, tenderá a privilegiar la interacción y el intercambio con otros».

 

VR: ¿Qué encontrará el amante del vino  en Colorful Wines que no hay en otras páginas?

JC: Ofrecemos experiencias originales y genuinas a través de la selección cuidada y esmerada de las bodegas familiares que visitamos, siempre pensando en brindar un servicio personalizado para que los amantes del vino que visiten España puedan llevarse consigo a casa el recuerdo de unos viñedos y vinos excepcionales.
Ésa es justamente nuestra ventaja diferencial: el carácter auténtico y singular de las experiencias de visita a bodegas que creamos.
Asimismo, diseñamos experiencias divertidas y lúdicas en torno al vino, centradas en el disfrute, más allá de tecnicismos, que ofrecemos en también en inglés y francés. Por ejemplo, cómo elaborar tu propio vino cuando visitamos una bodega o una tarde de picnic en el propio viñedo armonizando los vinos de esa región vitivinícola con los productos típicos de la zona y de temporada.

Arepas en el Ramadán

En junio de 2016 asistí por primera vez a la cena encuentro que desde hace algunos años organiza el Comune (Alcaldía) de Valmadrera, Lombardía, Italia, durante el tradicional mes de ayuno «El Ramadán» que realizan quienes profesan la religión musulmana. Es un evento  abierto y gratuito a toda la comunidad musulmana y personal fijo y voluntarios que trabajan para dicho comune,  con el propósito de generar espacios  de integración.

La totalidad de los platos que se sirven lo realizan un grupo de voluntarias entre las mismas mujeres que asisten a dicho encuentro.  El año pasado llegué hasta ahí por el curso de italiano que realicé por el Comune; era la única latina y católica que cursaba italiano, el resto de mis compañeras eran todas musulmanas provenientes principalmente de Marruecos, Senegal y Costa de Marfil. Me invitaron y acepté gustosamente a participar y colaborar con la elaboración de algún plato salado o dulce. Participé con una torta de zanahoria y frutos secos y un pastel de atún y colaboré con el personal del Comune en los arreglos de las mesas para la cena.

Este 2017 fuimos invitadas igualmente quienes participamos el año pasado. Yo decidí incorporar nuestra tradicional arepa venezolana. Preparé cuarenta arepas rellenas de queso pecorino rallado,  las cuales tuvieron muy buena acogida. En virtud de la grata y positiva experiencia que tuve con la preparación de las arepas para la cena prorecaudación de fondos, realizada en septiembre de 2016,  decidí incorporarla para esta actividad.

Lo bueno se repite, y así fue. Las cuarenta arepas gustaron y algunas de las presentes me preguntaron cómo se prepara la arepa y dónde podían adquirir la harina. Lo cual me llena de satisfacción: que nuestra tradicional arepa sea conocida y preparada por personas de otras culturas y costumbres.

Briouat

Este año probé un plato salado y uno dulce que en el 2016 no tuve oportunidad de probar y me gustaría destacar. El salado, es una entrada, se llama «Briouat» similares a los conocidos rollitos primavera. Crocante, crujiente, relleno de verduras y puede contener carne, pollo, o pescado.

Es en forma de rollito o también pueden hacerse como triángulo. Para la masa utilizan la pasta filo o brick e incorpora como principales ingredientes para el relleno: cebolla, menta o yerbabuena, comino, curry, sal, pimienta, y la proteína seleccionada. En este caso, eran de pescado. También los elaboran dulce, a base de almendra y miel.

El plato dulce que degusté se llama  «Shebbakiyya» en árabe, también conocido como Chebakia, es uno de los principales dulces tipicos marroquies y muy consumido durante el mes islámico del Ramadán por su alto poder nutritivo y calórico. Su textura es crocante y los sabores que predominan son la miel y el ajonjolí, dos de los ingredientes fundamentales con los que se elabora.

Chebakia

Como ingredientes incluye: harina, almendras, anís,canela, azafrán, agua de azahar, vinagre y miel. Se elabora una pasta y luego se hacen tiras con la masa y se unen entre sí formando una especie de «enrejada» que es precisamente de donde proviene el nombre de este dulce. Se recubren de ajonjolí y se fríen.

Ambos platos me gustaron, son crujientes, de sabor fuerte, un tanto calóricos y pesados por ser fritos, pero que se comen comúnmente durante este mes intenso de ayuno.

En el evento de este año asistieron alrededor de setenta personas, un poco más que el anterior. En esta oportunidad, además de mi colaboración voluntaria en preparar las arepas,  acompañé a una de las organizadoras de la actividad a buscar los diferentes platos que se iban a servir esa noche, en las respectivas casas de cada una de las voluntarias.

A llegar al lugar de la cena, ya todas las asistentes estaban dispuestas en las mesas; senegaleses de una parte, marroquíes de otra, igual con las de Costa de Marfil. Cada una hablando en su idioma. Yo ya no tuve puesto donde sentarme, al igual que varias empleadas del Comune y comimos de pie. Observaba en la distancia, con respeto, pero sorprendida,  la poca integración de las asistentes.  Las sillas es un detalle logístico a tomar en cuenta por los organizadores para futuros eventos; a mi juicio, lo principal es que se comparte e intercambia poco y aquí valdría la pena preguntarse cómo ingeniárselas para que no se repita, cuando el propósito del evento es compartir e intercambiar y cuando la totalidad de las asistentes han sido alumnas del curso de italiano.

¿ Barreras culturales? ¿Idiomáticas? ¿Resistencia a hablar en la nueva lengua que se aprende? ¿Timidez? ¿Desinterés? Sin ánimos de hacer juicios de valor, y con el espíritu de hacer una crítica constructiva, en el evento del año anterior, igualmente cada grupo estaba con sus connacionales y solo compartían entre ellos, pensé que en esta oportunidad, sería distinto, pero no fue así. Sea cual sea la razón vale destacar que valdría replantearse la dinámica y mecánica del evento para propiciar un mayor acercamiento e intercambio entre las asistentes. Pese a esto disfruté la comida y me complace haber aportado mi humilde grano de arena para llevar nuestra arepa y hacerla conocer y que tenga, ojalá, un efecto multiplicador en sus mesas.