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Pietro Carbone. Barista / #talentosabroso2015

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El café es adictivo. Su aroma, sabor y cafeína lo ocupan todo en el cuerpo y alma de sus amantes. No hay célula, vena, cabello, neurona, músculo o trocito de piel que permanezca a salvo cuando el café se apodera de una persona, es un tema obsesivo. Y eso lo sabe a la perfección Pietro Carbone.

Carbone es barista de oficio, es decir, una persona entrenada para servir café y explorar todas las formas de su servicio y armonías. Hijo de padres sicilianos, creció en la sastrería de su papá, cociendo botones y ruedos, zurciendo, ayudando en lo necesario al punto que sus primeros juguetes eran hechos de retazos de tela. Un modo de vida familiar que su padre esperaba heredara, pero por esas cosas de la vida, lo atrapó otra pasión italiana, que encontró en tierras criollas la materia prima perfecta: el café.

La pasión por el café tomó otros caminos cuando empezó a tostar de manera empírica, lo que derivó en que 2007 se fuese a estudiar en el Instituto Nacional del Espresso Italiano en Italia. Le siguieron trabajos en barras de Turín y Milán por varios meses. Apenas regresó a Venezuela decidió dar cursos, educar baristas, gente que preparara el café con método y que no se limitara al producto que le llega al negocio, sino formar verdaderos conocedores.

En la trastienda

Las primeras clases fueron entre trajes al fondo de la boutique familiar, hasta que en 2013 abre la Academia Espresso Carbone, que a la fecha ya ha formado más de 6500 personas, entre profesionales y aficionados. A lo que se suman publicaciones, columnas de opinión, rutas gastronómicas a cafetales cercanos a Caracas, y desde el principio ha ubicado café de calidad en Venezuela que ha tostado en varias presentaciones y para distintos públicos: el clásico Carbone (fuerte y oscuro procedente de Boconó), Café El Laurel de Hoyo de La Puerta y la serie Orígenes, donde se especifica la zona específica y tipo de café.

“Busco café en toda Venezuela, respeto sus orígenes. Tenemos el mejor café pero hay mucho camino por recorrer entre formación de personal y que tomemos conciencia de la mala calidad del café que se está encontrando en mercado. El café venezolano por sus características es de aroma y sabor extraordinarios, hay que promocionarlo y que recupere el lugar que lamentablemente ha perdido”.

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#talentosabroso2015 busca plasmar en imágenes lo mejor de Venezuela, historias, modos de vida, lo sublime, lo curioso, lo sorprendente y hasta lo cotidiano. Somos un país con muchos cuentos que compartir. Busca en la página www.talentosabroso.com la manera de participar, cualquier cámara en cualquier formato en bienvenido.

Chef Andoni Luis Adúriz, «Mi única lucha es contra mi mismo»

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La memoria hace las veces de ingrediente, de técnica, de plato, de receta, de aspiración y de retrogusto. Para el chef Andoni Luis Adúriz la cocina es multifuncional, no hay paredes, ni limites, no se ciñe al tiempo y está plagada de canales de comunicación que vinculan los espacios de la mente, la experiencia y los sueños. ¿Cocina cuántica? Un osado planteamiento en la 13a edición de Madrid Fusión, donde expresó en clara, firme e inteligible voz: “todos podemos ser creativos. Con el entrenamiento y determinación se puede lograr”.

En medio de aquel programa de cocinas viajeras y ancestrales, con nombres que se escriben en mayúscula sostenida en los predios de los fogones de cualquier lugar del planeta, una voz suave y firme dirigió su discurso al tuétano intangible y crucial que parece olvidado, pero que aporta tanto sabor: el proceso creativo del ser humano y cómo se aplica en la gastronomía. Tan simple que pasó de largo en las referencias mediáticas de la jornada, tal vez porque Andoni amerita cierto de grado de alineación para digerirlo.

El chef donostiarra abrió su restaurante Mugaritz en 1998 en una colina de Errentería. Desde el primer instante, planteó y coció su visión culinaria en términos propios, después de empaparse de maestros como Arzak, Berasategui, Roteta, Bras y Adriá. Los dos últimos tal vez los más influyentes, pero también responsables de abrir las puertas en una mente llena de pasadizos claros y oscuros, donde conviven toda suerte de demonios, recuerdos, sueños, sabores, aspiraciones e inconformidades. Posiblemente, la gastronomía ha hecho las veces de hilo de Ariadna para entrar y salir de ese desquiciante laberinto, y no ser engullido por su propio Minotauro.

Mugaritz ha estado bajo el foco de la admiración y de la incomprensión. Sin embargo, dos estrellas Michelín y pisar firme entre los diez mejores del mundo en varias ediciones de la revista Restaurant, confirman que su propuesta tiene mucho que aportar y cuestionar. Ese es Andoni Luis Adúriz, el cocinero español que actualmente expresa un discurso claro y propio en la era post Adriá, donde parece que muchos dan vueltas en círculos.

Los mecanismos de la creatividad

Luis Adúriz segmenta el proceso de la creatividad bajo los siguientes preceptos: ideas contra-intuitivas, descontextualización, rememorar para estimular, la forma individual de ver el mundo a partir de nuestra experiencia, las decisiones personales, el juego y la repetición. Finalmente, recita como un mantra “todos somos memoria”.

Establece que el comensal hace decisiones personales impulsadas por la cultura de origen. En su participación en Madrid Fusión 2015 entregó una caja llena de golosinas a todos los asistentes y pidió que cada quien escogiese una según su gusto. Preguntó sobre las preferencias y finalmente expresó que la selección obedeció a condicionamientos culturales.

Seguidamente afirmó que somos “lo que hacernos repetidas veces”, que la creatividad se practica porque el contexto condiciona el hacer. Entonces lanza la pregunta, “¿cómo podemos ser más creativos?”. La respuesta raya en lo simple, “generando modelos paralelos, que se repiten y ejecutan”.

El chef sostiene que en este proceso toman parte el juego, siempre y cuando los comensales la pasen bien; la desconstrucción vista como una forma descontextualización y que hay que echar mano de las ideas contra-intuitivas que “escapan de la lógica y a la razón, te colocan en una situación de pánico, sorpresa o duda. Es todo lo que desconcierta y luego encuentras razones para que funcionen y sabes dónde colocarlas aunque rayen en lo imposible. En un menú de 22 platos van 2 o 3 ideas de esta naturaleza”.

 Completa el trazo del proceso creativo con el pensamiento crítico, es decir, “llevándolo con humildad porque todo puede ser mejor. Luego hay que rememorar los elementos desconocidos en formatos conocidos y explorar desde la extracción y lo más imprevisible”, expresa Luis Adúriz. En un mecanismo que se alimenta de la observación, la transpolación, el juego y la sexualidad que es “necesaria para estimular todos los sentidos”.

Crisis en gerundio

Para Luis Adúriz las ideas simples son las más poderosas y revolucionarias, como el hecho que “todo tiene que tener sentido”. Afirma que es un cocinero de vanguardia, y que a pesar que está en la primera fila, expresa y hace lo que le dice su criterio más allá que genere disgustos y ventajas.

“En Mugaritz hemos ganado un espacio de respeto y libertad. Hoy se hace difícil ser sincero, pero si eres constante la gente lo acepta. Cuando creas algo nuevo das un salto al vacío”, agrega sin titubeos. Inmediatamente añade, “en el restaurant siempre estamos en crisis y cuando no la hay la creamos. Las dificultades son estimulantes. Por eso todo el rato nos incomodamos”.

Andoni adopta un modelo donde cada año Mugaritz arranca prácticamente desde cero: nuevos platos, nuevos planteamientos, nuevo menú, nuevos cocineros. “¿Nos queremos quitar la ansiedad de la crisis? La respuesta es una crisis más llevadera con la dosis adecuada de adrenalina a tu favor y no en tu contra”, afirma con aire provocador. “El ser humano tiene la virtud de conseguir lo imposible. Si tenemos esa capacidad, por qué no usarla. Mi única lucha es contra mí mismo. Ser mejor”.

Entrevista publicada en la edición de julio 2015 de la revista colombiana Semana Cocina

8 años contando historias de «Sobre-Mesa»

Hace exactamente 8 años un flechazo creó Historias de Sobre Mesa. 416 semanas donde he publicado 1241 post, sobre todos los temas relacionados a gastronomía. Es un espacio personal y profesional, de pasión y contención, de expresión y de información, donde he plasmado mis sorpresas, ilusiones, sueños propios y ajenos, la indignación, la rabia, la esperanza, lo que viene y lo que se fue.  Pero nada de esto tendría sentido sin los lectores, que con tanto respeto y cariño lo visitan, comentan y nutren. Lo mejor de todo es que hemos crecido juntos en gusto, experiencia y conocimiento.

Infinitas gracias por compartir la pasión de la gastronomía, así que este cumpleaños feliz es compartido. Espero tener el ánimo y energía para seguir alimentando este espacio que con todo gusto comparto con todos.

Este es el link del primer post publicado el 28 de julio de 2007:  https://historiasdesobremesa.wordpress.com/2007/07/28/una-delicia/

«En el futuro va a faltar cacao en el mundo»

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«En el futuro va a faltar cacao en el mundo», afirmó el experto de APROCACAO César Guevara durante su conferencia en el tercer encuentro internacional Cacao de Origen, realizado en Caracas.

El experto explicó detalladamente cómo funciona el mercado del cacao en el mundo y cómo se inserta Venezuela en él. Sobre la falta de cacao aseguró que la producción de cacao en el planeta no está en capacidad de afrontar la creciente demanda del producto, en especial, porque en años recientes las condiciones ecológicas y climáticas han afectado negativamente las cosechas. Sobre 2015 aún no se tienen números porque la cosecha es entre octubre y noviembre.

Sobre la producción de cacao en Venezuela entre tanta información rescato algunas ideas y afirmaciones:

Después que fuimos el primer productor de cacao en el mundo, ahora no producimos ni el 0,4%. Estamos en la categoría «otros productores», mientras que Colombia y Perú que hasta hace nada estaban en la misma categoría vienen con un incremento importante, tanto que en próximas estadísticas ya tendrán su espacio con nombre propio.

Venezuela apenas exporta 5mil toneladas de semillas de cacao de las 16 a 17 mil que produce. Mientras que Colombia que hace menos de una década producía cantidades mucho menores, este año registró 25 mil toneladas.

Los venezolanos no sabemos nada sobre nuestros cacaos, casi no lo consumimos. La media de consumo per cápita es de 400gramos frente a los 11 kg que consumen los suizos, por ejemplo.

En Venezuela se produce cacao en 15 estados, los principales productores son Sucre, Zulia y Miranda. Aragua no llega a 80 toneladas por año (dato interesante porque aquí está el famosa DOC Cacao de Chuao).

En Venezuela no hay política para la exportación de nuestro cacao. Entre sus consecuencias se encuentra que una cosa es la calidad del cacao aquí y otra cuando llega a otros puertos porque en el proceso no se cuida suficiente el producto. El mercado internacional paga el cacao venezolano por su fama. Una cosa es el buen cacao y otra el trato post cosecha (Como nota personal añado que chocolateros de otros países se quejan de este hecho, incluso en una entrevista con Giorgio  Peyrano en Turín, me comentó que ha tenido que devolverlo en más de una ocasión).

En Venezuela no comeremos chocolate en el futuro si el dólar sigue subiendo. Es un negocio insostenible, eso ha disparado los precios de manera insospechada, pero son cifras sin sustento. En los últimos dos años el mercado se ha comportado de tal manera que los precios que venían guardando cierta estabilidad, ahora se ha convertido en un tema inestable.

Muchas de las soluciones a los problemas de este rubro pasan por  el tema agrícola, que podrían dar magníficos resultados porque tenemos ventajas ecológicas.  Por otra parte, nuestros productores son pobres y de bajo nivel educativo, trabajan pocas hectáreas.  Para que el mercado del cacao crezca requiere productores medianos y grandes, plantaciones de 40, 50 y más hectáreas, en las que hay que incluir avances tecnológicos, optimización de prácticas del cultivo y especial atención en el proceso de post-cosecha.

Cierro esta nota con una reflexión de María Fermanda Di Giacobe quien cada vez que puede repite como un mantra «tenemos que levantarnos del trono y la creencia que tenemos el mejor cacao del mundo. Nuestros países vecinos están haciendo un buen trabajo con el cacao y lo que viene es un tsunami y me temo que quedaremos por debajo, rezagados».

Lourdes Ramona Navarro. Maestra del Cocuy Pecayero #talentosabroso2015

Ramona Navarro

Lourdes Ramona Navarro, conocida por todos como “Moncha” nació y creció en Pecaya, caserío del municipio Sucre del Estado Falcón, famoso porque allí se produce gota a gota una de las bebidas originarias y emblemáticas de nuestra cultura: el cocuy.

Pecaya a su vez, le da uno de los apellidos más célebres a esta bebida, cuando en 2001 obtuvo la segunda Denominación de Origen – DOC –que le otorgaba el estado venezolano a un producto, desde entonces exhibe en sus etiquetas: “Cocuy Pecayero”. Pero la historia de Moncha está íntimamente relacionada con este destilado, su reconocimiento y vuelta a la legalidad.

 Moncha es madre de tres hijas y durante años se desempeñó como cartera de Ipostel en Coro, hasta que la viudez tocó su vida y decidió volver a su terruño donde la crianza sería más sencilla. Descendiente de una familia de hacedores de cocuy, se encontró con un panorama desolador, porque en esos años los productores y sus familias eran perseguidos por la GN y víctimas de toda suerte de abusos.

 Pero la determinación y ánimo de ayudar a los suyos la llevó a buscar ayuda en la autoridades regionales, hasta que un encuentro en la Universidad Experimental Francisco de Miranda la puso en contacto con la bióloga Miriam Díaz, con quien estableció una dupla que después de muchos años de esfuerzo, tozudez, constancia y determinación, ha logrado abrirle el camino de la legalidad a los licores artesanales venezolanos, más allá del cocuy.

Dueña de su alambique

 Moncha es la única mujer – por lo menos en Falcón y estoy casi segura que también en Lara – dueña de su propio alambique, en el que produce la marca “Santa Lucía”, que con orgullo forma parte de las primeras ocho etiquetas con DOC. Es decir, toda una “maestra” o “master” del Cocuy.

De carácter dulce y firme, describe con aplomo y afectoel proceso de elaboración, lo narra como si le hablara a un amigo. Mezcla de conocimiento ancestral, experiencia y saber escuchar a los científicos con quienes ha tenido contacto. Produce un destilado de primerísima calidad y además es de las pocas personas que aún elaboran artesanías con las fibras de las hojas de agave, un arte llamado dispopo.

 Moncha con su trabajo levantó a su familia, en conjunto productores, investigadores y amantes de esta bebida, es una líderes del proyecto que le está devolviendo el lugar merecido a un gran producto de nuestra gastronomía.

#talentosabroso2015 envía tu foto o video mostrando lo mejor de Venezuela, su gente y sus costumbres.

https://www.talentosabroso.com/

Dos venezolanos de pura cepa en un bombón

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Este bombón está relleno con dos venezolanos de pura cepa: cocuy #pecayero de @pasteleriamozart me encantó. Equilibrado en sabores, el chocolate amargo y el cocuy armonizan maravillosamente, textura suave y cremosa, sin faltar el crac al morderlo. Hermosa presentación … me encanta cuando al cocuy se le da el lugar que merece, un licor de calidad con rasgos propios.

2 productos 100% venezolanos … #20puntos en la #gastroboleta

Sergio Somov. Productor de ají dulce margariteño y otros tesoros #Talentosabroso2015

Sergio Somov:  ingeniero agrónomo llegó a la isla de la Margarita hace 23 años, por esos caminos de la vida que a veces parecen inexplicables. Lo cierto es que se estableció con su hija, quien para entonces era una niña, y se ha dedicado al cultivo de ají dulce margariteño y otros tesoros.

Pero su verdadero amor es el ají dulce margariteño que lo sedujo con su fragancia extraordinaria, sus formas caprichosas y su sabor que permanece por horas en la boca como los buenos besos. Somov ha formado parte de varios proyectos, entre ellos un manual de cultivo para la FAO que además suma al tomate margariteño, con el objetivo de su recuperación y siembra, porque cuando se nacen en tierra firme crecen lisos y faltos de gusto.

Pura vida

Actualmente, tiene en sociedad una plantación en el sector de San Antonio llamado “Hidropónicos Pura Vida”. Literalmente un oasis en medio de una tierra árida donde cultiva todo tipo de vegetales y hierbas aromáticas de primera calidad, como pepinos, arúgula, albahaca verde y morada, berro, hierbabuena, cebollín chino y espinaca margariteña, esta última ya se daba por perdida pero el ingeniero no solo la recuperó sino que forma parte de sus mayores orgullos porque se da en abundancia. Somov aplica criterios de reciclaje, productos naturales, manejo poco convencional y novedosos de los sembradíos con estupendos resultados.

Pero lo mejor es que pone sus conocimientos al servicio de otros productores, los asesora, apoya, aconseja, en pos de lograr vegetales de mejor calidad. Aunque su mayor lamento y preocupación son que la gente abandona el campo y cada vez es más difícil encontrar ayuda.

Basta escucharlo hablar para entender y sentir lo que es el amor por la tierra, el orgullo del agricultor, el placer de comer lo que se cultiva, el sueño que muchas veces se ha visto truncado por el mal tiempo y la desidia gubernamental. La terquedad del soñador que produce frutos extraordinarios.

Participa en el #talentosabroso2015 de @diablitos_vzla

Elvira Ferández. «Mielóloga» #talentosabroso2015

Elvira Fernández. “Mielóloga”. Esta palabra no existe en el diccionario, pero al mejor estilo de Borges me atrevo a crear un término para describir un oficio. En este caso, referido a una persona que estudia, clasifica, cata, envasa, divulga y comercializa la miel de calidad en Venezuela.

Fernández es educadora de profesión, con una especialización en tecnología educativa, pero la miel tocó su puerta en 2010. Una vez que la dejó entrar se instaló en su cocina, en su sala y en su vida, creó la marca Alvearium que comercializa mieles según su floración, estación del año, zona del país, además de otros productos de la abejas como polen, propolio, ambrosías (miel más polen), crema de miel y cera de abejas, además de sus combinaciones de “miel +”, es decir, con vainilla, picante, especias entre otras delicias.

Elvira asegura que “en toda Venezuela se produce miel. He clasificado más de 15 tipos. Las hay tan claras como el agua y tan oscuras como el petróleo, eso depende de la floración. La diferencia es significativa si son producidas en verano o en invierno, y eso se aprecia en la viscosidad. Puede ser de sabor floral, mineral, herbal, depende del tipo de flor, la altura, proximidad al mar, y hasta del tipo de abeja”.

Los 3 factores de la miel

Enfatiza que hay tres características que deben tomarse en cuenta: la cristalización si esto sucede no es de mala calidad, muy por el contrario es garantía de pureza. En segundo lugar, el color depende del tipo de floración y por último, el olor ya que  las de buena calidad huelen a flores, a hierba, incluso a especias”.

Actualmente, casi toda su familia está volcada al negocio, al punto que su hijo Nicolás se ha convertido en apicultor, explorando mieles de abejas urbanas o cercanas a la gran Caracas, porque aunque cueste creerlo en la ciudad de la furia, también se produce miel, porque hay flores y abejas.

Puntualizan que es muy importante almacenarla con cuidado, ajena a la luz del sol. Enfatizan que no amerita refrigeración. “Lo importante es darle a la miel una oportunidad, es una alimento sano, nutritivo, sabroso y versátil. Sin contar que en Venezuela contamos con una variedad y una calidad  que vale la pena explorar”

Vito Giambanco. Pescadero #talentoSabroso2015

Vito Giambanco. Pescadero. Nacido en Suiza de padres italianos es más venezolano que una arepa rellena con guiso de cazón, que seguramente viene aderezada de mucho ají dulce margariteño, porque se casó con una neoespartana que cocina como las mejores. Trabaja en el negocio familiar desde los 12 años, cuando ocupaba sus sábados lavando cavas, organizando neveras, descamando y fileteando peces y limpiando mariscos, lo que lo preparó para un oficio que hoy ejerce con responsabilidad, maestría, magnífico humor, buena educación y mucho cariño.

Desde 1988 está al frente de la Pescadería Patterdam en la avenida Victoria, un lugar que huele a mar, siempre lleno de gente, incluso abarrotado los sábados y vísperas festivas. Todos lo conocen, no he escuchado a una sola persona que hable mal de él o su trabajo, muy por el contrario. Aficionado a la buena mesa, termina dando consejos sobre cuánto y qué comprar para muchos platos, al punto que dice con picardía que jamás ha preparado una paella, pero sabe qué despacharle a un cliente cuando se lo pide.

Explorando los mares

Su nueva frontera es poner a disposición los peces pocos consumidos, los olvidados, que si bien no son de carne blanca, gruesa y ausente de espinas, son muy gustosos, económicos, generosos en posibilidades culinarias, como quisquillas, cochinillos, cojinúas, mondeques, macabíes, sardinas entre tantas delicias que se pescan en plena costa criolla y que para muchos no son más que carnada, pero para los verdaderos amantes del mar son un tesoro.

Ojalá todos los pescaderos trabajaran con su mística, al punto de conocer el gusto de sus clientes habituales, recomendarles lo que más les gusta o podría agradar y advertirles lo que posiblemente no tendrá éxito en su mesa; al mejor estilo de los buenos libreros que al descuido dejan caer libros en la mesa para sus  “habitués”.

Una similitud nada casual porque Giambanco pone sobre la mesa delicias que nos hacen descubrir la riqueza de nuestro propio mar, al que hemos limitado en las pescaderías, pero que se muestra generoso en posibilidades y sabores. ‪#‎talentosabroso2015‬ ‪#‎Caracas‬ ‪#‎amoAMIsVecinos‬ ‪#‎pescadero‬ ‪#‎avvictori‬a #microhistorias #oficiossabrosos

Pierre Mirgalet «Es necesario que el cacao de Venezuela se abra al mundo»

El pastelero francés Pierre Mirgalet pisa por tercera vez tierra venezolana, con el objetivo principal de dictar talleres para profesionales y aficionados del ramo, con el patrocinio de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura Venezolano Francesa.

Sin embargo, esta visita tiene otros propósitos como conocer de primera mano lo qué está pasando con el cacao criollo y la posibilidad de establecer un puente comercial, que abastezca el mercado de los pasteleros artesanales franceses, quienes no tienen acceso al producto, dicho por el propio galo: «no uso cacao venezolano en mi trabajo, porque no he encontrado la manera que me vendan el de calidad».

Mirgalet es un hombre alto, rubio, muy amable, que intenta comunicarse a pesar de las dificultades idiomáticas y la accidentada traducción. Le brillan los ojos  y le cambia el tono de voz cuando habla de cacao, señala que en el caso del venezolano «hace falta rigor en los procesos de  fermentación y secado. Si en Latinoamérica se respetaran ciertas normas en la producción y procesamiento, no tendrían competencia en el mercado internacional», apunta.

Semilla excepcional

Actualmente es el presidente de la Confederación Nacional de Pasteleros de Francia y en 2007 se le designó como Mejor Obrero de Francia (MOF). Entre otros reconocimientos ha sido Embajador de Cacao Barry, fue miembro de las Asociaciones “Ordre Culinaire International” y “Tradition Gourmande”, ha sido formador en la Escuela Selmi, en la JM Auboine, en la Stephane Glacier MOF, en la Olivier Bajard MOF y en la Escuela Nacional Superior de Pastelería (ENSP). 

Afirma que el nivel del chocolate venezolano ha mejorado y que en el caso del cacao muchos chocolateros y pasteleros europeos esperan que se solventen los problemas políticos venezolanos, que mejore la producción y los procesos, porque es una semilla excepcional, que en su caso puede reconocer sin dificultad sobre otras.  Es necesario que el cacao de Venezuela se abra al mundo».

Esto explica por qué el cacao venezolano es el invitado de honor en el panel sensorial del próximo Europain 2016, a celebrarse en París en febrero, donde participarán varias empresas y productores criollos. Pero detrás de todo está la mano de Mirgalet, quien desde su posición ha presionado e impulsado este hecho.

Cacaos de todo el mundo

Mirgalet narra que utiliza cacao de Madagascar, Perú, Brasil, Tanzania y Vietnam, pero que sueña con incorporar la variedad criolla venezolana a sus mezclas.  En nuestro país ha conocido Chuao, Carúpano, Paria y en esta oportunidad visitará Barinas, donde están las plantaciones de Chocolates El Rey. Afirma que «Chuao es un mito. La imagen de la iglesia y el patio de secado está en todos los grandes libros de chocolatería. En mi generación todos queríamos visitar ese lugar porque hace 25 años era el mejor del mundo».

Sus chocolates venezolanos favoritos son Gran Samán de El Rey y Ocumare de Franceshi, que como cosa curiosa tenía una tableta de este último en su bolsillo, a la cual ya le faltaba un buen trozo.

«Me emociona el cacao venezolano porque aquí está el origen de la esperanza. Es un producto fino, de notas aromáticas intensas, floral, afrutado, con toques de regaliz y violetas. Además es un producto limpio, maleable en comparación a la mayoría de los cacaos que llegan a mi taller», apunta.

www.cciavf.com.ve