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Mi primera cocina


Los invito a leer mi más reciente trabajo publicado en la Revista Estampas Temática Estilo encartada hoy en el Diario El Universal, donde abordo a detalle el tema de qué hacer si se va a armar la primera cocina, bien sea para recién casados, para quienes se mudan solos o simplemente para quien desee mejorar el equipamiento de que ya tiene.

http://www.estampas.com/2010/07/17/tem_arti_la-primera-cocina_1957628.shtml

Manzanillo, de cinco estrellas … pero no





Que la isla de Margarita es hermosa, es una verdad imposible de refutar. Pero la belleza sin cuido y cariño no dura para siempre, como dice la canción de Rocio Jurado «Jamás tuvo una flor dos primaveras». En estos días, poco a poco, sin apuro, he realizado algunos paseos, que con los días seguramente se harán más largos.

Visité la playa de Manzanillo, ubicada en el extremo noreste, pero con vista hacia el occidente, un lugar de pescadores, el agua repleta de peñeros, redes, Pelícanos, es decir, una imagen de postal. Claro, antes de llegar me pasó algo interesante, descubrí la «cuadra margariteña», versión caribeña de la famosa «cuadra llanera». Me explico mejor, cuando se pregunta una dirección y responden «ahí mismito», «ahí ahoritica» o «a cinco minutos al cruzar» hay que esperar cualquier cosa. Eso puede significar un largo tramo de media hora, con la segura inclusión de una parada para preguntar, donde seguramente obtendrá la misma respuesta.

Además, mi sentido de velocidad está totalmente fuera de contexto, digamos que sufro de una enfermedad citadina, donde «ahora» o «ya», es conjugado en tiempo pasado. Aquí en la isla se trata de un «perfecto gerundio», sin principio ni fin. Honestamente, no me disgusta, creo que ese frenazo le hace bien al cuerpo, el tema es acostumbrarse.

Lo cierto, es que cuando por fin llegué a Manzanillo, en compañía de unos amigos provenientes de Puerto Ordaz, no estaba segura si en realidad se trataba del lugar que buscábamos. Me parecían tan feas y descuidadas las construcciones, el olor a pescado podrido junto a un pequeño mercado de pescadores, que tuve que preguntar varias veces. Nos bajamos de los carros, inmediatamente apareció un señor muy amable y nos ubicó en un toldo, pasaron más de diez minutos (caraqueños) tomando la desición de si quedarnos o no. La playa nos parecía linda, pero nos horrorizaban los alrededores, descuidados, llenos de basura y escombros. Finalmente, después de meter los pies en el agua, en un impulso inexplicable decidimos quedarnos.

A Dios agradezco tan buena decisión, la playa con poca gente, soleada y ventilada. Nos ubicamos bajo un toldito con mobiliario plástico: una mesa, tres sillas y tres tumbonas. Como siempre, no faltó la cerveza helada – lástima que era ICE -, refrescos y agua. Apenas nos acomodamos se nos acercaron varios niños, algunos pidiendo y otros saludando, la paranoia nos abrumó y decidimos bañarnos relativamente cerca.

El agua estaba deliciosa, una de las playas más ricas en las que me bañado, nadado y jugado. El agua refrescante, limpia, no había que caminar mucho para nadar, un oleaje que permitía conversar. Nos divertimos hasta más no poder. Mientras estaba ahí pensaba, «conchale, esta playa es un lujo», pero nos empeñamos en destrozarla, en cualquier lugar sería el destino de turismo cinco estrellas, hasta imaginé a los recién casados Penélope Cruz y Javier Barden en los titulares, «Boda secreta en Playa Manzanillo».

Como siempre, la gente encantadora, los orientales son simpáticos, abiertos y serviciales. Nos prepararon parguitos con tostones, que comimos a la orilla del mar, con los pies descalzos sobre la arena, acompañado de cerveza y refrescos. Un almuerzo de sabores simples, de esos que se quedan fijados en la memoria para siempre: pescado fresco, de carne gustosa, firme con un olor a mar que impregnaba hasta el alma y tostornes crujientes ligeramente dulzones.

Pasamos una tarde fantástica. Al regreso, pensaba en la respuesta que el señor que nos atendió le dio a mi amiga, cuando le preguntó que por qué si viven del turismo, por lo menos no recogen la basura. Palabras más, palabras menos respondió «¿cuál basura?».

Inicio de temporada en Palo Torcido


Esta noche comienza la temporada del restaurant en la Posada Palo Torcido en la isla de Margarita. Cada dos semanas cambiará el menú, pero esta noche comenzaremos inundando de sabores, aromas y buenos momentos a los comensales que nos acompañen.

Me hace mucha ilusión este trabajo, desde hace días he estado explorando la isla y me he quedado impresionada de los ingredientes autóctonos con los que me he topado, más allá de las delicias importadas, además del resto de los productos de factura nacional. Creo que están todos los elementos para ofrecer una experiencia especial, comida sabrosa, con ingredientes de calidad, frescos, bien presentados, en porciones generosas sin ser grotescas, es decir, a la mesa llegará una propuesta honesta, nada suntuosa, pero sí con la vibra de saciar el estómago, el placer y el corazón.

Entradas:
-Sopa cremosa de pescado con aroma de malojillo y sésamo
Rollitos primavera con pescado y salsa picosa de mango maduro
Ceviche de camarones

Principales: uno a escoger
Filet de dorado glaseado con papelón y especias sobre vegetales picosos
– Pollo al curry sobre cama de mango fresco acompañado con vegetales salteados y cilantro
– Pasta con mariscos y leche de coco con cilantro fresco y ajonjolí tostado

Postre: uno a escoger
– Torta muy oscura de chocolate sobre jarabe de parchita
– Copa cremosa de cambur y ron

Pueden acompañar toda la velada con algún vino que recomiende la casa o traer la etiqueta de su preferencia y pagar el descorche.
Por cierto, el café es una maravilla, lo prepara Carlos Guzmao, uno de los dueños de la posada y jefe de sala, quien es un amante de esta bebida y hace de su preparación todo un ritual.

Abrimos de jueves a domingo, a partir de las 6, la Posada Palo Torcido está ubicada por los lados de Playa Guacuco, apróximadamente a 20 minutos del Sambil.
Recomiendo reservar porque son apenas 40 puestos y no rotamos las mesas: 0426 5865417

Domingo en Margarita


Hoy, domingo, después de muchos días nublados, amaneció el cielo limpio, increíblemente azul. Un magnífico cielo de domingo. A media mañana nos fuimos a desayunar al puesto de los famosos hermanos Moya, en el Salado. Muy conocidos por sus sensacionales arepas, que antes preparaban en el mercado de Conejero, pero desde hace seis años están ubicados en la avenida 31 de julio, al lado de una plaza, donde están dispuestas varias mesitas atendidas con el mayor esmero y cariño. Por cierto, ellos se han ocupado de arreglar la plaza, sembrar todo tipo de plantas, por lo que la limpieza y el cuidado son notorios y eso se agradece.

Al llegar estaba lleno de carros y clientes hambrientos, ya me habían dateado de la arepas rellenas de cangrejo y pulpo, y la de cazón con pecorino y aceite de oliva. Lo cierto es que me decidí por la primera, aunque me enteré muy tarde que por cábala los españoles había pedido que no se comiera pulpo, pero como que igual no importó mucho mi descuido margariteño.

La arepa estaba simplemente deliciosa, la masa suave, la costra crujiente y el relleno consistía en una ensalada de pulpo tierno, muy suave, con imitación de carne de cangrejo, tomate, cebolla y mayonesa. Tan divino manjar acompañé con un jugo de lechosa y la revisión de la prensa.

Luego, pedí la de cazón, sugerida por Oscar Moya, quien muy amable conversó un rato en la mesa con nosotros. En este caso el relleno era increíblemente gustoso, se le sentía un pescado de calidad, sin exceso de aliños aunque sí con mucho color, se colaba un dejo de ají dulce, que armonizaba magníficamente con el queso y el toque de oliva. Uno de mis amigos pidió la de chicharrón, queso amarillo con aguacate y su cara era un poema, por breves minutos nadie habló en la mesa.

Quedé con José en ir para allá con más calma y hacer un paso a paso del su particular pastel de chucho … prometo que no me guardaré nada cuando publique ese post.



Fútbol y almuerzo a la orilla del mar
Luego fuimos a casa de unos amigos de Ilenia y Carlos, un lugar precioso ubicado en el pueblo de La Guardia. Frente a la playa se ubica la piscina, un bello jardín y todos los espacios de la casa están orientados hacia la hermosa vista. Por supuesto, disfrutamos el juego final del mundial de fútbol, celebramos el triunfo español y luego de un piscinazo, nos entregamos a la buena mesa.

Un rico menú preparado por la señora Rita, una colombiana procedente de un pueblo cercano a Barranquilla. Arroz blanco sueltecito y gustoso, pastel de maíz con crema y queso gratinado, carne a la parrilla y una ensalada con unas lechugas frescas que parecían de maquilladas (tengo entre mis pendientes averiguar quien las siembra aquí en la isla), palmitos, pepinillos y una rica vinagreta. De postre, un arroz con coco que yo le compré a una señora en una de las paradas del día y que resultó un fiasco. Bebimos Castillo de Molina Sauvignon Blanc Fumé, así que entenderán que mi dicha era completa y tan rico almuerzo amenizado por el sonido de agua, cuando al romper la ola hace que friccionen las piedras, una estimulante conversación y un atardecer que quitaba el aliento.

Así transcurrió mi primer domingo en Margarita, esta isla se muestra generosa y le estoy profundamente agradecida.

Nota: a los hermanos Moya los pueden seguir en twitter @oscarjosemoya y tienen un grupo en facebook

Torta esponjosa de jojoto

Esta receta me la dio una buena cocinera, que por circunstancias de la vida, no hemos coincidido más. Lleva años preparándola en las fiestas familiares como acompañante de asados, carne mechada o con queso Telita o Guayanés. Se puede comer como postre o guarnición, es una receta noble, no requiere recalentarla, ni refrigerarla y a todo el mundo le encanta. Solo puedo decir que queda perfecta, esponjosa, sabrosa y probablemente terminará dándole su toque.

Estoy segura que corresponde a la época de los sesenta, porque varias amigas de mi mamá tienen recetas muy similares, es decir, que en su momento estuvo muy de moda tal como sucede con muchas preparaciones. Como se necesita la licuadora, no me extrañaría que su aparición coincida con la publicación de los primeros recetarios que venían con los electrodomésticos.

Transcribo la receta tal cual la tengo anotada en una hoja de cuaderno arrancada sin mucho cuidado: “7 mazorcas tiernas (3 tazas) , 4 huevos, 1 barrita de margarina (100 gramos), 1 taza de queso blanco rallado, 1 taza de azúcar, 1 cucharadita de polvo royal y 1 taza de leche. Preparación: Desgranar las mazorcas. Colocar el maíz en la licuadora, añadir los huevos, el azúcar, la leche y la margarina. Licuar bien. Verterlo en un recipiente y mezclar con el queso y el polvo Royal. Engrasar un molde con margarina, añadir la mezcla y hornear a 180 grados hasta que dore y se despegue de las paredes”.

Eco Museo del Botticino



Los invito a leer el reportaje sobre el Eco Museo del Botticino, publicado en el especial de «equipaje» de la revista Sala de Espera. Se trata de un lugar muy especial que tuve la oportunidad de conocer el año pasado, ubicado cerca de la ciudad de Brescia en la región de Lombardia en Italia. Propiedad de la familia Masarelli, centra su actividad en modalidad del ecoturismo, mostrando lo mejor de la zona a través de una experiencia didáctica y sensorial.

http://www.saladeespera.com.ve/saladeespera153/especial-vacaciones/el-eco-museo-del-botticino

Gastro-talleres vacacionales para niños


Con el auge de la gastronomía, también los niños desean participar y algunas escuelas ofrecen talleres especiales para ellos durante vacaciones.

Mini panaderos
Cada niño aprenderá a hacer 10 tipos de masas: rollos de canela, cachitos de jamón, pan de perro caliente, pan de hamburguesa, trenza dulce de leche, tunjitas dulces, nuditos de chocolate, pan fantasía dulce y pan fantasía salado, y para cerrar con broche de oro, pizza margarita.

Dirección: Calle Guaicaipuro C.C. Metropolitano L#42, Chacao, Venezuela.

0212 415-5333 / 265-9306

iepan2007@yahoo.es / infoiepan@gmail.com

Grupo de facebook: IEPAN / Twitter: @PANA_dero

Chefs Kids Plan vacional Culinario
Del 09 al 20 de agosto un curso completo para niños mayores de 7 años en la escuela High Traning Educational Institute.
Dirección: Calle Pedro Emilio Coll, Quinta Astrea, Urbanización Santa Mónica, Caracas, Venezuela

0212-6901195, 0212-6617449

info@htei.net

http://www.htei.net

GAPP
“No olvidamos a los más pequeños y ofrecemos tanto planes vacacionales, como un original concepto de cumpleaños, donde los chamos no solo la pasan bien sino que aprender algo de panadería y pastelería, al elaborar en una fiesta de cumpleaños de alguno de ellos tres productos de estas especialidades llevados de la mano de profesores especializados”.
Dirección: 1a. Av. de Santa Eduvigis, Edif. Santa Eduvigis, PB, Locales 1 y 2, Caracas
0212 284.26.46 / 324.34.32

info@gapp.com.ve

Instituto Culinario de Caracas

Cursos para los más pequeños de la casa y que tengan interés en la elaboración de postres y dulces. Dictado por Mónica García está dirigido a niños mayores de 9 años. Advierten que como solo tienen 15 cupos disponibles, hay que llamar para chequear la disponibilidad.
Dirección: calle Choroní, Qta. La Guarimba, Chuao, Caracas
0212 992.24.29/ 991.30.08
institutoculinariodecaracas@gmail.com

Carabobo:

Vacaciones 3D (Didáctico, Divertido y Delicioso)
Dictado por la Chef María Elena Conde y el Equipo de CocinArte.
Incluye: Material de Apoyo (recetario e ingredientes),
Degustaciones, Delantal con Gorra y Certificado de Asistencia.

Dirección: C.C. Patio Trigal, Módulo 1, Mezz, Ofic.1A-11, Urb. Trigal Centro, Valencia, Edo. Carabobo

0241-4513702

cocinarte1@gmail.com/ cursoscocinarte@gmail.com

Anzoátegui:

Espacio Gastronómico
Los vacacionales van a tener un horario de lunes a viernes entre 8:30 y 11:30 para los niños y entre 2 y 5 pm para los adolescentes.

Dirección: Av. Anzoátegui, Qta. «La Aduana 41», Urb. El Morro, Lechería, Edo. Anzoátegui
0281 2873263 / 2873102 telf fax / 0412 2206756 / 0414 2056756 chef@espaciogastronomico.net

El cuerpo de Comer y Beber

En la edición del diario El Nacional del 30 de junio, viene encartada la segunda edición del cuerpo Comer y Beber, un «nuevo» producto del periódico que tendremos los lectores a nuestra disposición, los últimos miércoles de cada mes.

Entrecomillé la palabra «nuevo» porque en verdad, es la extensión de la página Comer y Beber escrita por la periodista Ileana Matos, quien todos los jueves nos mantiene informados sobre productos, platos y restaurantes. Por cierto, la página de los jueves seguirá publicándose como siempre, incluso la semana que salga la edición especial.

«No hay diferencias significativas entre la página y el cuerpo, ahora se juntan más cosas. Le ofrecemos al lector más temas porque contamos con mayor espacio, de lo cual también se benefician los anunciantes», afirma Matos. En el cuerpo expresan su opinión los columnistas Alberto Soria, Ronald Navas y Adolfo Artiles. Además cuenta con los textos de las periodistas María Isabel Capiello, quien se está iniciando en los caminos de la gastronomía y se encarga de reseñar restaurantes, luego Sasha Correa muy conocida por su excelente trabajo en el grupo Exceso, quien se ocupará del tema de los licores; e Ileana Matos, que además de abordar productos, productores y cocineros, pone el ojo sobre las tendencias en la escena local e internacional.

«En realidad lo que me gusta es hilar lo que sucede de este a oeste en el país. Los productores son los grandes héroes de esta historia, porque se atreven en un país tan inseguro desde todo punto de vista como éste. Por otra parte, es increíble como los cocineros fusionan y armonizan lo que se produce aquí. Es que si contáramos con el apoyo adecuado, nuestros productores haría maravillas, tendríamos como país más denominaciones de origen controladas, por ejemplo, el queso fresco en Venezuela es fantástico, no he visto nada igual en otros lugares», afirma Matos, quien empieza la conversación muy comedida y el paso de las palabras enciende un entusiasmo que trasluce pasión y respeto por la fuente.

El cuerpo Comer y Beber cuenta con un equipo responsable que el platillo de los miércoles salga en el término perfecto: la coordinadora de suplementos Claudia Delgado, luego la diseñadora gráfica Beatriz Diaz que según palabras de Matos «es la creadora del concepto de diseño, es una tirana, está pendiente de todo, desde que la foto que aparezca no esté por estar, pasando por la extensión de los textos. Sí, es exigente, pero es la mejor, llevamos años trabajando juntas en el espacio de los jueves».

Luego se unen al equipo las editoras Verónica Ríos, Lorena Gil y Mariela Díaz, no solo responsables de la impecabilidad de los textos, sino que en verdad sean claros para el lector, porque sucede que muchas veces estamos tan inmersos en la fuente, que damos muchos datos como obvios.

Desde este espacio, felicidades a el diario El Nacional por esta iniciativa, por ofrecer más espacios para la fuente gastronómica que ha sufrido bajas importantes en tiempos recientes. Tal vez porque se le considera como frívola o poco importante y nada más alejado de la realidad, en un país donde el tema de la comida lleva semanas ocupando los titulares. Comemos tres veces al día (o por lo menos eso se intenta), así que la gastronomía la tenemos metida en la cotidianidad, dicta nuestros horarios, nos enfrenta a nuestro estatus, nos reconcilia con el placer, nos conecta con la patria, le mide el pulso al país … no es poca cosa.

La mesa del padrino


Resulta imposible no relacionar a los italianos con la buena mesa. La mafia nació al sur de Italia, entonces, esta asociación es una acción más que obvia. La historia del cine cuenta con innumerables películas de gansters, todos italianos que hacen y deshacen negocios al momento de comer.


Venerable la escena en la primera parte de El Padrino, película dirigida por Francis Ford Coppola basada en la novela de Mario Puzo, cuando Michael (Al Pachino) para vengar a los asesinos de su hermano Sony (James Caan), que además hirieron gravemente a su padre Don Vito Corleone (interpretado por los actores Marlon Brando y Robert De Niro), decide encontrarse con el jefe de una de las familias y con el comisionado de la policía en un discreto y pequeño restaurant. Su intención es la venganza y dejar claro quién está al mando. Se dirige al baño, donde uno de sus secuaces con antelación dejó una pistola escondida en el tanque de la poceta.

Cuando regresa al salón, encuentra a sus acompañantes con una servilleta blanca amarrada al cuello disfrutando pasta al pommadoro y vino Marsala, entonces sin decir nada les dispara en la cabeza y el cuello. Sale del local para esconderse por varios meses en Sicilia. Así es su entrada a la mafia, su iniciación, que dará paso al segundo señor Corleone que protagonizará el resto de la saga.


Escenas similares se aprecian en otras películas como Los Intocables, Lucky Luciano, La Matanza de San Valentín, Goodfellas, por solo citar algunas, porque tal vez es el momento donde los mafiosos son más vulnerables, entregados al placer de comer. El padrino sentado de frente a la ventana para darle siempre la cara a los enemigos, mientras disfruta las delicias hechas por hombres y mujeres. Los hombres se encargan de la carne bien sea de res o cordero y las mujeres de la pasta casera, de las jaleas, dulces y antipastos.


En la tercera entrega, el actor Andy Garcia – quien es el príncipe heredero – afirma “no existe otro aceite como el de Sicilia”, al igual que higos, queso y el vino Marsala que tanto gusta a los mafiosos, juntos a los manteles blancos y a la pasta adornada con hojas de albahaca fresca. Esta afirmación dibuja el perfil de quien se quedará al mando de todo con un fuerte sentido de sus raíces y su tradición.


La boda Connie, de la hija de Don Corleone, es una de las escenas emblemáticas de la historia del celuloide, toda la tradición, la ostentación, el poder junto a ríos de vino, comida y tarantela, mientras en su despacho el Padrino atiende a los invitados que por nada del mundo perderán la oportunidad de solicitarle favores, porque saben que un siciliano no le niega nada a nadie el día del matrimonio de su hija.


La comida es testigo de las intrigas, planes, asesinatos, pasiones y traiciones en la trilogía de El Padrino. Son recurrentes la pasta con ceci, pasta con brócoli a la Paolina, macarrones crocantes, berenjenas a la parmesana, merengues napolitanos, spaguettis a la marinera, salsa pommarola, salamis, salchichas, corderos asados con ensalada como guarnición, Chianti, canolis sicilianos, albóndigas que preparan los matones durante las horas de espera acompañado de vino tintorrio y barajas. Jamás faltaban ingredientes por su significado: la sal es hospitalidad, el vino es virilidad y coraje, el pan se traduce como hermandad y el ajo como silencio y lealtad.


“La vendetta é un piatto che si mangia freddo”, cuantas veces hemos escuchado esa afirmación aplicada por mafiosos italianos que asocian sin prurito y con absoluta claridad el placer del ojo por ojo con un manjar. Bien expresó la señora Corleone mientras estofaba en la cocina con las otras mujeres, con la certeza que si algo malo sucedía se enteraría, pero no paraba lo que estaba haciendo, “el dolor y el miedo no perjudican el apetito, al contrario, la comida los mitiga”.


Nota: versión de un texto que escribí para la Revista Papa y Vino.

Celebrando el día del periodista

A todos los colegas periodistas de profesión, de oficio y comunicadores sociales en general, un afectuoso abrazo impregnado de compromiso, respeto, pasión y responsabilidad.

Los periodistas contamos historias, lo que sucede a nuestro alrededor, lo que nos inquieta, interesa, preocupa, divierte y educa, y para eso contamos con un instrumento de poder ilimitado: las palabras.

Vivimos en un mundo donde la responsabilidad de informar crece si cesar. Cada quien desde su fuente, a su manera, desde su ideología pero con el compromiso de hacer un trabajo de calidad, que sume y aporte información para que este mundo sea mejor, mucho mejor. Menuda tarea!

Me siento orgullosa de formar parte de este gremio y de este país. Mucho hay que hacer, por eso es un compromiso que se renueva diariamente.

Gracias a los colegas por compartir, por enseñar, por su apoyo, palabra y gesto oportuno. Mil gracias a los lectores por su apoyo y por tomarse el tiempo de leer lo que con tanto cariño y respeto ofrecemos para ustedes.