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Venezolanísimo pasticho

Para el resto del planeta se trata de lasaña, pero solo en Venezuela se le dice Pasticho. Platillo que al tocar costas criollas sufrió cambio de nombre, se adaptó al gusto local sin perder su esencia. Se trata del platillo italo-venezolano por excelencia.

Innumerables son las anécdotas de inmigrantes italianos que cuando tocaron suelo venezolano huyendo de la Segunda Guerra Mundial, sufrieron cambio de nombre o de oficio al momento de registrarse. ¿La razón? Malentendidos propios del desconocimiento de los idiomas. Con toda seguridad “el pasticho” experimentó la misma suerte, porque su nombre originario es Lasagna o Lasaña.

Su preparación que consiste en tiras de pasta que van formando capas, las cuales van rellenas de salsa a base de carne y tomate, alternadas con salsa bechamel y queso parmesano. Este platillo es uno de los más famosos del mundo, al punto que el país con el consumo más elevado es Inglaterra, donde se estima se consume una porción cada 26 segundos.

En Venezuela, se ha hecho tan popular al igual que otros platillos como la hallaca, cada familia sin importar su ascendencia, ostenta su receta. Un dato curioso es que si se busca la palabra “pasticho” en Google, aparecen más de veinte mil referencias sobre la receta, número que emula a la palabra “arepa”, pero además siempre se hace la salvedad que se trata de un modismo de la tierra de Bolívar, entonces surge la expresión “pasticho venezolano”, redundancia quizá.

Las variantes locales son innumerables, por una parte, se le agregan capas de jamón o se sustituye la pasta por plátano, cachapas de hojas -versión conocida como Chalupa-. Otras cambian la salsa por una de pollo o de pescado – versión que inspira el oriental Pastel de Chucho. También está el famoso pasticho de berenjena más parecido a la musaca griega. Por su parte, a la bechamel se le dice salsa blanca y se utiliza la Maizena como espesante y como el queso parmesano suele ser costoso, en muchos casos se le sustituye por queso blanco duro o por el de año.

Barato y rendidor

Después de la Segunda Guerra Mundial, los italianos aportaron sus conocimientos como en el caso de la construcción, el calzado, la agricultura y por supuesto, la gastronomía.Se dedicaron al expendio de preparaciones culinarias, fundando una serie de restaurantes que ofrecían platos de diversas regiones de Italia, a precios muy accesibles. A ellos se debe la popularización de la restauración en Venezuela y de las mesas que ellos sirvieron fueron incorporándose a nuestro acervo culinario varios platos oriundos de esa península europea”, afirma el historiador y gastrónomo José Rafael Lovera.

Por otra parte, “la palabra lasaña deriva del latín lausiae, que significa lastra o laja de piedra (de lapides, piedras). Luego los romanos indicaron con el término lasanum una vajilla de cocina, antecesora de nuestras cacerolas, y por último se llamaron lasanae unas tiras de pasta que se cocinaban en leche y se condimentaban con aceite (…)Las lasañas probablemente representan el formato de pasta más antiguo después de los gnocchi”, afirma el autor merideño Mario Spinetti Berti.

Pero el pasticho es tan popular que hasta en los anaqueles de los supermercados se puede encontrar la pasta que se cuece “directo al horno”, una versión que le ahora al cocinero un paso de la preparación, cuyas instrucciones hacen la salvedad que la bechamel tiene que ser más líquida de lo habitual. La receta es frecuente en todo tipo de empaques, desde salsas para pastas hasta cajas de Maizena.

Su elaboración no se limita a tratorias o ventas de comida italiana, es común encontrarlo en los menúes de areperas, ventas de pollo en brasa, chiringuines como parte del sopa y seco, expendios de comida rápida, en porciones individuales en los congeladores de los supermercados o como encargo para los niños en las fiestas o de adultos que prefieren irse por lo seguro, porque de algo no cabe duda, el pasticho gusta prácticamente a todos.

Además, el vocablo “pasticho” ha encontrado otras acepciones en esta tierra, como sinónimo de caos y desorden, así que la expresión “venezolanísimo pasticho” puede tener muchas lecturas, apetitosas algunas, pero desconcertantes otras.

Texto publicado en la sección Así Somos con gusto, revista Bienmesabe Junio 2011.

Cuando la sopita de sobre es como caida del cielo


«Como caídas del cielo», nuevo eslogan de las sopas de sobre Maggi de Nestlé. Así que decidí hacer una consulta informal vía Twitter y Facebook, de los gustos y preparaciones con este producto. La mejor respuesta se ganó una caja llena de supiros.

Los resultados interesantísimos, más allá que para mi sorpresa no llegaron tantas respuestas como esperaba. Espero que se deba al hecho que a la gente le da vergüenza admitir en público su afición por las sopas de sobre. Pero las repuestas enviadas fueron más que representativas. Muchas gracias a quienes se tomaron el tiempo de responder, le enviaré un mensaje privado a los ganadores»

¿Les gusta las sopas de sobre? ¿Cómo las preparan?

“Sí me gustan. No tengo un patrón para prepararlas pero por lo general le doy el toque Venezolano con cilantro, ajo, ají dulce y apio España y quedan deliciosas. Además que siempre recuerdo una anécdota de estudiante, donde se hizo un experimento con una vaca desmayada (casi muerta), y solo con caldo de sopa de sobre, se levantó!! La explicación es que el ingrediente «Betacaroteno» proporciona una fuerte reacción en el organismo de «levanta muertos»…..jajajajaja…por eso son efectivas para sacar un buen ratón!”. Cariul Rojas

“Sí, me gustan en su mayoría. Generalmente las personalizo, les agrego más leche de la que sugieren, les coloco maíz o croutones o cubitos de queso según la base y lo que haya en la nevera. Definitivamente para mí son una solución ante el implacable reloj”. Nany Villalobos

“Sacan de apuro y matan el ratón… me gustan con papitas, cilantro, más fideos algunas y por supuesto huevo… las de crema, con cremita de leche, maíz, perejil, y uno que otro tropezón de pollo o vegetal. Con queso de cabra». Liliana López Sánchez

“Me gustaban, particularmente la crema de espárragos o de champiñones, pero con la alergia quedaron desterradas, todas tienen algo de leche o proteína de leche, así que buaaa!! Sólo sopita casera para mí”. María Teresa Marbán

“Sí, mientras sea Maggi. Las preparo como dice el sobre y le agrego cilantro fresco y brotes de soya.» Inés Peña Madrid.

“!Me encantan! Solita, un poquito menos agua de lo normal”. Eduardo “El Oso” Arévalo

“Con papas picaditas y cuando ya va a estar lista se le abre un huevito y al servir croutons y un toque de parmesano rallado“. Mónica Milgram

“Agarras un sobre de sopa de cebolla de sobrecito y lo mezclas bien con queso crema. Tienes un dip instantáneo!”. María Celestre Rivero

“Sopa de cebolla de sobre, mantequilla, colocarlo con el pollo y para el horno. Exquisito! Se consigue poco la sopa cebolla en sobre hoy día”. María Mercedes Nouel

“No me gustan. Producen gases”. Ana Black

Aguas minerales para cada momento



No todas las aguas minerales son iguales, presentan diferencias importantes que si se aprenden a distinguir, pueden elevar aún más el nivel de la buena mesa. Lisas, gasificadas o efervescentes, es solo el comienzo. Catamos ocho etiquetas presentes en el mercado venezolano, los resultados apenas calmaron la sed.

¿Acaso no todas las aguas saben igual? ¿Qué tantas diferencias puede haber más allá que sean gasificadas o no? ¿Llegamos al colmo de esta avalancha de productos gourmet que ni siquiera el agua se ha salvado? ¿En verdad, el agua al igual que el vino, puede armonizarse con las comidas y lograr óptimos resultados?

Más que una moda, disfrutar del agua mineral armonizándola con las comidas y otras bebidas no es asunto nuevo, en Italia por ejemplo, se contabilizan más de 800 etiquetas, incluso hay tiendas especializadas y en muchos países cada vez es más común toparse con cartas de aguas.

El agua mineral como tal, es un término que se aplica a las provenientes de pozos subterráneos y deshielos con presencia de sales, ácidos disueltos en el agua, cobre, zinc, potasio, magnesio, hierro entre los más comunes, que suelen ser beneficiosos para la salud. En el mercado las hay de tres tipos: lisas o plain, gasificadas también llamadas sparkling o frizzante y las efervescentes, estas últimas menos comunes porque sus burbujas no son inducidas.

Tan importante es el tema de la calidad del agua, que algunas marcas de licores sugieren su uso dependiendo de la etiqueta, a fin de no alterar las características del producto, lo mismo sucede con especialistas en té y café. Eso responde a que existen aguas más dulces, otras de sabores terroso, metalizado, y en algunos casos tienen picos ácidos, incluso puede percibirse un descriptor salino.

Los defectos más comunes en el agua son exceso de cloro – hecho que responde al 90% de los casos -, presencia de azufre, tierra, salitre y hasta rastros de vegetales. El agua ideal es de un PH tan neutro como sea posible, ligeramente dulzona, limpia a la vista, fresca, con una burbuja delicada cuando de gasificadas se trata y un toque muy ligero de mineralidad en el sabor.

Presencia en la mesa

Al momento de comer, tenga presente algunas recomendaciones de los expertos. Por ejemplo, las gasificadas son ideales como aperitivos, abren el apetito y dan frescura al paladar, también en los casos donde los platillos tengan una tendencia hacia sabores amargos, como sucede con los vegetales, pero no son las más apropiadas para acompañar el resto de la comida, porque alteran los sabores en el paladar.

Las más indicadas para servirse con las comidas son las lisas, al igual que con cualquier tipo de postre o platillo dulce o agridulce. Es importante, considerar la posibilidad de no añadirle hielo, no tiene sentido cuidar la calidad del agua, si sabe Dios con qué líquido se elaboró, aunque potable puede que presente un alto contenido en cloro. Esta recomendación es muy válida en Venezuela donde solemos añadir generosas cantidades de hielo a las bebidas.

Por otra parte, la temperatura ideal del servicio oscila de 10 a 12 grados centígrados. Si es más caliente no se siente su sabor y más fría es perjudicial para el estómago.

Tenga presente que el agua tiene una fecha de caducidad de seis meses, por lo general, basta con fijarse con la fecha de embotellado y sacar la cuenta, pero algunas botellas llevan impresa la fecha de vencimiento. Además, almacénela en resguardado de la luz solar y alejada de olores fuertes, factores que alteran sus características.

Cuando escoja el agua mineral, revise la etiqueta, su nivel de acidez, procedencia, investigue en internet, incluso, informalmente haga una prueba en casa, se sorprenderá de los resultados.

Degustando etiquetas

Con la asesoría y dirección del experto Ettore Perín, se degustaron ocho etiquetas presentes en el mercado local, tres lisas, una efervescente y cuatro gasificadas, de las cuales dos marcas eran de producción local.

En una actividad de este tipo se evalúan factores como: frescura, efervescencia, claridad, olores desagradables, acidez, salinidad, estructura, ligereza, suavidad, balance y persistencia en boca. Para tal fin, existe un formato de cata utilizados por las asociaciones de sommeliers en todo el planeta.

Entre las lisas que se probaron se encontraban Minalba, OGO y Akuana. Minalba es la más conocida, está presente en todas partes y su relación precio valor es insuperable. Es muy limpia, con un bajo nivel de acidez, muy liviana y una larga persistencia. Luego la OGO, importada desde Holanda, con una hermosa botella en forma de globo, cuya promesa es que contiene un 35% más de oxigeno que influye directamente con los niveles de oxigenación en la sangre, en este caso resulto untuosa, ligeramente ácida.

La tercera etiqueta fue Akuana, también de factura local, se trata de una mezcla de aguas provenientes del Amazonas, que además lleva un proceso energético que según sus embotelladores, la hacen beneficiosa para la salud. Más allá de estos aspectos, resultó de las favoritas de la jornada, muy fresca suave, equilibrada, ligeramente dulzona.

Luego le tocó el turno a Ferrarele, proveniente de Italia, es efervescente o naturalmente gasificada, con una burbuja delicada, muy fresca, suave ideal como aperitivo, de las mejor calificadas en la degustación.

Después llegó el momento de Lauquén, procedente de la Patagonia, la más suave en sabor y según datos obtenidos, es de las más suaves del planeta. Con una burbuja gruesa, deja el sabor en la boca por largo rato.

Se continuó con San Pellegrino, procedente de la provincia italiana de Bérgamo, un agua que resultó fresca, a pesar de sus burbujas, muy clara a la vista, con un ligero toque de acidez, un agua perfecta para disfrutarla sola.

Le siguió Minalba Sparkling, que dejó muy bien parada el agua mineral de factura nacional, fresca, con el exacto toque de acidez, muy estructurada y con una larga persistencia en el paladar.

La jornada culminó con Perrier, de origen francés, se trata del agua gasificada más vendida del mundo, cuya imagen cuenta con una fuerte campaña de mercadeo, donde se le asocia a determinado estilo de vida, como la incorporación a sus etiquetas de celebridades como el caso de Dita Von Teese. Un punto importante, Perrier siempre es gasificada con un fuerte toque cítrico, incluso se le percibió una deliciosa fragancia floral. En boca resultó persistente, untuosa y muy refrescante.

Agradecimientos: a Di Masi, D´Ambrosio Hermanos, Empresas Polar, O2 Group, C.A. Ron Santa Teresa y Megalimentos por las botellas y fichas de cata. Especialmente, al Restaurant Le Gourmet por brindar sus espacios para realizar la actividad con la atención y servicio impecable de siempre y a Ettore Perín por su invaluable asesoría.

Texto publicado en la sección «A Fuego Lento» de la Revista Sala de Espera Junio 2011.

Decálogo del comensal entusiasta


Descubrir los sabores de la ciudad es un plan fascinante, lleno de momentos gloria y grandes decepciones, sin embargo, siempre será una vivencia estimulante. A continuación, diez recomendaciones nacidas de la experiencia de dos exploradoras y comensales entusiastas.

“Tenemos una filosofía común para aproximarnos a la ciudad y eso es lo que queremos compartir”, afirma la periodista Zinnia Martínez, cuando emprendió la tarea de resumir su experiencia como insaciable viajera de su propia ciudad, junto a la autora de este texto.

A continuación diez recomendaciones para quien desee saborear el complicado mundo que le rodea desde otra perspectiva, aspectos nacidos del ensayo y error y por supuesto, de una incansable búsqueda del disfrute y estimulación de los sentidos.

1.- Todo lugar está sujeto a explorarse bajo un tema de interés.

Concentrarse en un tema en específico facilita cualquier recorrido que se quiera establecer. Cualquier excusa es buena, una película, un libro, un hecho religioso, lo importante es tener claro qué deseamos lograr buscar y enfocarse. No hay temas malos ni buenos, acertados o inciertos, cursis, ridículos o excepcionales. Solo hay lugares que responden a un interés. Eso puede hacer mucho más placentero el viaje.

2.-No compare. Muestre respeto por las diferencias y sea agradecido.

Cuando se compara siempre hay alguien que sale perdiendo. Al momento hacer un recorrido, intente no comparar lo que se encuentra con su casa, su país, su cultura, entienda que entre tantos millones de seres humanos, son infinitos los modos de ver el mundo y de asumirlo. Aunque no esté de acuerdo, muestre respeto, a fin de cuentas el visitante es usted. Intente observar sin prejuicios, ni malas caras o expresiones peyorativas. Finalmente, agradezca. Los buenos modales hacen la diferencia.

3.- Mantenga la mente abierta

El prejuicio es una limitante mayor que un defecto físico o la falta de dinero. Dejamos de aprender y hacer descubrimientos, por el solo hecho de cerrarnos a lo nuevo, incluso, puede que no nos guste determinado tipo de comida, pero por qué decir que no nos gusta si ni siquiera lo hemos probado. Cualquier sugestión puede traducirse en aquello de la profecía auto-cumplida: si piensas que te vas a enfermar, te vas a enfermar y si piensas que no te va a gustar, no te va a gustar.

4.- No se deje llevar por las apariencias, pero estuche su intuición.

“Si te pierdes la comida la callejera, entonces te has perdido todo. Puede ser lo mejor de una país y aunque parezca extraño, muchas veces es más segura que un espagueti con Boloña de un hotel 5 estrellas” expresa el chef Anthony Bourdain. No deje de entrar a un lugar porque le parezca fea la decoración o porque no luce suntuosa, eso sí, escuche su intuición si un lugar no le da buena vibra, simplemente pase de largo.

5.- El precio no es proporcional a la calidad.

El alto precio no es sinónimo de calidad, pero tampoco los bajos precios se traducen en baja calidad. Aquí no hay nada determinante, más allá de probar según las medidas de las posibilidades y gustos de cada quien.

6.- Infórmese y/o prepárese sobre el sitio al que vas.

La información es crucial, horarios, documentos, costos, vacunas y pare de contar. Actualmente, existe infinidad de fuentes de consulta, guías, páginas web, prensa, programas de televisión. En Venezuela, puede encontrar desde la Guía de Valentina Quintero, la Climax de restaurantes de Pedro Mezquita, las guías turísticas publicadas por estados y municipios, además de direcciones de twitter, blogs.. Esto evitará malos ratos y gastos innecesarios, es posible, logre ubicarse en el lugar exacto en el momento justo.

7.- Beba agua mineral.

Siempre tome agua embotellada, aunque aseguren que puede beber agua del grifo. La principal causa de enfermedades estomacales comienza por la ingesta de agua contaminada.

8.- Escoja el lugar más concurrido.

Aquella creencia de que si un lugar está lleno es por algo, nunca fue tan cierta. Los lugareños por lo general saben donde se come mejor, basta con observar dónde y qué comen. Algún motivo los lleva a seleccionar un lugar en especial, esa es una pista valiosísima.

9.- Referencias o información pueden provenir de cualquier lado.

La información puede proceder de los lugares insospechados, desde recomendaciones escritas, cuentos de amigos o conocedores, películas, redes sociales, inclusive en la barra de un bar. Hay que estar atento, apuntarlo y luego confirmar los datos.

10.- Déjese sorprender! Contagie a los otros. Disfrute!

No pierda su capacidad de asombro, la alegría del descubrimiento es estimulante. Es imposible saberlo todo y justo ahí radica el encanto. Por otra parte, comparta su experiencia, conforme un grupo o identifique a la persona que mejor se adapte a este tipo de actividades. El resto es solo disfrutar, descubrirá que no hay lugar, ni persona aburrida en el mundo, solo hay que saber mirar.

Las comensales entusiastas:

Zinnia Martínez, periodista, autora del blog Diario de una comensal caraqueña que se aburría.

Vanessa Rolfini, periodista / cocinera, autora del blog Historias de sobre mesa

Texto publicado en la revista Sala de Espera. Junio 2011.

Los enredos de Helena

«La Cocina Extraordina» de Helena Ibarra, su más reciente publicación que recopila 30 años de labor en la cocina. Partiendo de este libro, Bodegas Pomar invitó a Helena a sus espacios para realizar una cena, que forma parte de una serie basada en libros de cocina editados en Venezuela en 2011: el Libro Verde de Scannone, el de Cacao y Chocolate de María Fernanda Di Giacobbe y los Saberes y Sabores Amazónicos de Nelson Méndez.

Sobre Helena Ibarra solo puedo decir que goza de mi absoluto respeto y admiración, la creatividad de su trabajo y visión siempre me han cautivado, incluso mucho antes del boom gastronómico vivido en los últimos años, Helena ya andaba por ahí seduciendo paladares, poniendo de cabeza platos conocidos, mostrando lo mejor de nuestra cocina.

Sin embargo, en la cena pasó algo, no se si mis expectativas eran demasiado altas, pero creo – con todo respeto – que el primer desacierto fue la conformación del menú, que intentó respetar el orden de los capítulos del libro, lo que se convirtió en una montaña rusa, donde los platillos de sabores más delicados se vieron opacados, por no decir aniquilados, por los de más temple. Complicado, entiendo el concepto, pero no se si realmente salen beneficiados los platos.

Por lo demás, como siempre en Pomar me sentí en casa, bien atendida, con un cuido extremo de los detalles, lo que hace de cualquier ocasión un momento célebre, con la suerte que me tocaron compañeros de mesa fantásticos, que hicieron la velada más especial.

En el caso, del menú me gusto mucho la comida, tan buena como siempre. Helena mostró que treinta años no pasan en vano.

El Menú:
1er Capítulo: Tequeños de queso de cabra con sirope de papelón y especias. Empanaditas de pescado con sus picantes.

2do Capítulo: Causa limeña. Tiraditos de allá y acá.

Hermosa presentación, el tiradito estaba perfecto y las salsa deliciosas.

3er Capítulo: Rolls de pabellón.

Conceptualmente hablando el mejor plato de la noche.

Palmitos rellenos de aguja ahumada y salmón. Un platillo tan delicado en sabor, después del pabellón no se apreció como se debía, una lástima.

4to Capítulo: Los enredos de Helena

Tabule en clave de limón y rock and roll. Fantástica combinación, fresco, sorpresivo, delicado, audaz. Creo que el trocito de jamón de pato ahumado estaba de más, le competía al tabule. Además, por sus sabores le hubiese beneficiado más servirse antes que los enredos de Helena.

5to Capítulo: El Gran Rompecabezas. Maravilloso plato, pero lo mejor era el caldo, tal como dijo la propia Helena, «un caldo amniótico», era un viaje sin regreso a los sabores de la infancia, de la casa, provocaba acurrucarse.

Lomito abierto con su bearnesa de aguacate y galleta de papa.

Fotos: Jorge Pineda. fotografo.jorgepineda@gmail.com Cortesía Pomar.

Programa del Paseo Los Palos Grandes

Así de bueno estará el Paseo Los Palos Grandes el próximo sábabo 28 de mayo organizado por Cultura Chacao. Aquí va parte del programa de ese día que comienza a las 4 de la tarde hasta las 10 de la noche.

Restaurant Alto
5 a 10 pm Exposición fotográficas “AVENTURAS SONORAS” de Luis Julio Toro
5 pm Tertulia “ENSALADA CÉSAR, CLAUDIO CON HUEVOS Y ESPUMANTE CON SORIA” de Alberto Soria y Claudio Nazoa
7 pm Lectura dramatizada dirigida por Rafael Romero. Obra de Javier Vidal: “Su novela romántica en el aire”. Elenco: Elenco: Rafael Romero, Unai Amenabar, Carla Angola, María Elena Lavaud, Elizabeth Fuentes, Albani Lozada, Ramón Pasquier, Sergio Novelli, Simón Villamizar, Mariela Celis, Alonso Moleiro y Julie Restifo
8 pm Concierto “TORO SOLO” con Luis Julio Toro

Arábica Cofee Bar
5pm Cata de café

Restaurant DOC
Menú especial con Lechón criado orgánicamente y cocido por 7 horas. Aperitivo sorpresa
Música en vivo

Boston Bakery
Degustación de productos
A partir de las 7 pm. Música de los años 60 y 70`S

Restaurant Atlantic
5 pm a 10 pm Exposición fotográfica “Un Paseo Panorámico”. Fotografías de Eduardo Párraga.
5 pm Lectura dramatizada dirigida por Rafael Romero. Obra de Javier Vidal: “Su novela romántica en el aire”. Elenco: Rafael Romero, Unai Amenabar, Carla Angola, María Elena Lavaud, Elizabeth Fuentes, Albani Lozada, Ramón Pasquier, Sergio Novelli, Simón Villamizar, Mariela Celis; Alonso Moleiro y Julie Restifo. (Continuará en Rest Alto…)
6 pm Charla El Maravilloso Libro Verde, con su autor, Armando Scannone
7 pm Charla sobre los Aceites de oliva
8 pm Cata de Ron Veroes y Chocolatería San José
9 pm Degustación de Pasapalos a base de Aceite de Oliva
10 pm Guerra de Ipod. Talento de Éxitos.

Restaurant Il Patriarca
6:30 pm Cata de Vinos
Música en Vivo de los 70,80,90, Boleros, Merengues
Auténtica Comida Italiana y Pizzas al horno de leña

La Guayaba Verde
5 pm a 10 pm Intercambios de Libros
5pm Tertulia sobre Ficción
7:30 pm Actuación del Pianista y Jazzista Antonio Mazzei (Guataca)
9 pm
Actuación del grupo Quinteto menos 1

Chocolatería La Praline
Degustación de cava Freixenet y chocolates
6:30 pm Quinteto de la Orquesta Sinfónica de Chacao
Actividad infantil, Colchón inflable

Café Lonchy´s
4:30 pm Tertulia El Humor en la Política Venezolana, con Manuel Felipe Sierra y Francisco Suniaga
6 pm Música en vivo. El Lobo Solitario
6 pm Tapas catalanas

Gourmet Garage
Desde la 5pm Mercadito de degustación

Pizzería Presidente
La tradición de las pizzas en Los Palos Grandes
4:30 pm Tertulia El decálogo del comensal entusiasta con Zinnia Martínez Vanessa Rolfini

Restaurant Planta Baja
5 pm Cuarteto de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao
6 pm Clímax & Bienmesabe: Propuestas indispensables para SABOREAR esta ciudad». Tertulia con Vanessa Rolfini y Pedro Mezquita moderada por Paula Quinteros

La Cocossete Deli
6 pm Kapicua con Ibsen Martínez, Eloi Yagüe
8 pm Tertulia Prodavinci y Editorial Lugar Común: “AMORES QUE PARTEN” con Willy Mckey y Albinson Linares.

Más actividades en tiendas, salas de concierto, bibliotecas, plazas …

Tienda Aprilis
Taller de Pintura para niños de Adriana Lessman
Actividad de cuenta cuentos Ludwing Caballero
Mural dentro de la tienda con los diseñadores de Aprilis

Caliope
6 pm Ellos cuentan y cantan Crónicas del rock fabricado acá. Con Felix Allueva, Jorge Spiteri y Luis Irán

Librería Entre Libros
5 pm Tertulia “PERIODISMO Y LITERATURA” con Inés Quintero, Milagros Socorro, Alonso Moleiro y María Elena Lavaud
7 pm Concierto Los Hermanos Naturales
8:30 pm Tertulia Prodavinci y Editorial Lugar Común “LA MUERTE DE LA FICCIÓN” con Rodrigo Blanco Calderón y Luis Yslas

Sala Cabrujas
6 pm Proyección película “REVERON”. Cine Foro con: Diego Rísquez, Carlos Caridad Montero, Armando Coll, Luigi Sciamanna, Alejandro Blanco Uribe y Cezary Jaworski

Biblioteca Los Palos Grandes
6pm Nelson Bocaranda, Conversatorio “TENDENCIAS DIGITALES”
Plaza Los Palos Grandes
5 pm Elizabeth Fuentes y Elba Escobar “Mi Marido es un Cornudo parte 2.
7 pm Tertulia “La vida en palabras y canciones” con Alberto Salcedo Ramos, Alberto Barrera Tyszka, Francisco Suniaga, César Miguel Rondón y Aquiles Báez.
9 pm Historia de la Salsa con César Miguel Rondón, Alfredo Naranjo y el Guajeo.
Futuro de la Salsa.

Otros restaurantes de Los Palos Grandes estarán participando con menúes especiales: Come a Casa, Tawa, Shayará, Amapola, Pincho Pan, Excelente, St Honoré, Festa di Pizza.

El quesillo tiene amigos a montón

Se trata del postre criollo más popular, su preparación muestra tantas variantes como cocineros, pero todos tienen la misma base: leche, huevos y azúcar. Presente en menúes, piñatas, celebraciones de todo tipo o para calmar un travieso antojo, su realización exige destreza, aunque para los venezolanos el quesillo es casi un asunto de rutina.

Contados con los dedos de las manos los expendios de comida en Venezuela que no lo incluyen en su carta, así como el hecho que en las casas exista una olla para su elaboración exclusiva, llamada “quesillera”, que va desde las versiones más refinadas de acero inoxidable, pasando por las de aluminio que venden las tiendas de los chinos, hasta latas de galletas.

El quesillo es posiblemente el monarca de los postres, rol que ha ejercido en solitario por más de un siglo en los paladares criollos. Puede encontrarse en loncheras, areperas, tarantines de carreteras, fiestas infantiles y de adultos, en los anaqueles de los supermercados y en restaurantes cinco estrellas.

Apenas tres ingredientes desatan todo tipo de revueltas antojosas y culinarias: leche, huevos y azúcar. Indudablemente es una variación del crème caramel francés, del cochinillo de cielo español o del flan, porque a todos se parece, pero el quesillo es otra cosa, porque en principio utiliza yemas y claras.

Su aparición en las mesas criollas data de los años de la Primera Guerra Mundial cuando la escasez de productos importados, propició la aparición de postres que no dependieran de ingredientes foráneos como ciertos licores, frutos secos y deshidratados, además de la incorporación de frutas locales en los menúes más refinados.

“Comienzan a surgir nuevas preparaciones y nombres, así como la voz quesillo, considerada por Rosenblat como una peculiaridad venezolana, ya que no designa al flan, en ninguna parte de América” afirman Cecilia Fuentes y Daría Hernandez.(1) Otro aspecto que le hizo ganar ese nombre fue su similitud con los quesos llaneros, redondos y llenos de huequitos.

Con o sin huequitos

Sobre el quesillo es imposible establece una receta única, la cantidad de huevos va de 6 a 8 por cada medio litro de leche, pero eso depende del cocinero. Al igual que algunos elementos diferenciadores, tal como expresa Nury de Sucre, cuando afirma que ella aprendió con su suegra a agregarle un toque de fécula de maíz, que no es más, que la conocida Maizena.

Al momento de elaborar un quesillo, entran en juego factores lógicos como la calidad de los ingredientes, hasta preferencias inusitadas nacidas de recuerdos de la infancia o de la receta que solo le quedaba de determinado modo a la abuelita o a la mamá.

En el quesillo las preferencias se expresan en dos de sus características: el color del caramelo y en la presencia de los “huequitos”. Sobre el primer punto, Nury de Sucre asegura que para su elaboración “en Venezuela no se utiliza agua y no se debe remover el azúcar porque se cristaliza, a diferencia de camelo en postres españoles, que se hacen con un almíbar que lleva por cada tres cuartos de taza de azúcar, un cuarto de agua”.

“Para que el quesillo tenga huequitos es importante batirlo a mano y sin leche condensada”, asegura Sucre. Ingrediente que cambió las preferencias y receta para siempre, con su aparición en los años 40. Apareció de la mano de las compañías petroleras, que llenaban los anaqueles de “los comisariatos”, con leche en polvo, evaporada y condensada de origen holandés. Incluso, hay registros de recetarios impresos por la compañía suiza Nestlé, donde enseñan su uso para la elaboración de quesillo. Tan efectiva fue la compaña, que mucha gente piensa que sin leche condesada es imposible elaborarlo, cuando en realidad lo que le da consistencia es la albúmina contenida en las claras de los huevos.

Para todos los gustos

La diversidad en el tema del quesillo es proporcional a su popularidad. Por ejemplo, lo exhiben las etiquetas de ciertas latas de leche condensada, además de incluir una receta con variantes que van desde la incorporación de fresas, guayaba, chocolate, naranja, guanábana, limón. Las variantes más populares en la bibliografía criolla son con piña, naranja, vainilla y ron.

También se puede encontrar en las neveras de los supermercados en envases de una ración, perfectos para loncheras y viandas y en recipientes más grandes que solo requieren voltearlo y lucir el apetitoso caramelo. Infaltables en ventas de tortas, donde se puede encontrar la manifestación máxima de la creatividad de los cocineros criollos, la “torta-quesillo”.

Nury de Sucre aconseja decorarlo, utilizar un ingrediente de los que está hecho como por ejemplo ruedas de piña si está concebido con dicho sabor. Aunque años atrás lo decoraban con guindas y hojas de limón, pero eso quedó pasado de moda, aunque el quesillo lleva en la cresta de la popularidad más de un siglo.

(1) FUENTES, Cecilia; HERNÁNDEZ, Daría. Dulcería Criolla. Fundación Bigott. Caracas, Venezuela. 2004.

Texto de mi autoria. Sección Así Somos con Gusto, Revista Bienmesabe, mayo 2011

Los suspiros de Jorge Luis



Jorge comenzó su proceso de aprender a comer desde el vientre de su madre. Durante todo el embarazo le envié comida todo el tiempo a Niceth, su madre y mi vecina de enfrente, de quien doy fe que se esmeró en alimentarse de manera variada, sana y sabrosa. Tal vez en esos días, también influyó un documental de Discovery Channel, llamado «desde el vientre materno», donde explicaban que el feto puede percibir los mismos sabores y olores de su progenenitora, lo cual explica la disposición e inclinación a determinados sabores en muchas culturas.

Lo cierto, es que Jorge antes de cumplir su primer año había conocido el aceite de oliva y la Vilarnau Brut Rosé, porque en un SIG me lo llevé al espacio de Casa Oliveira y puse en su boca una gota de cada cosa, luego le di a su madre la ficha de cata del cava, con instrucciones de colocarlo en su álbum de vida, como la primera bebida alcohólica que probó en su vida.

Ahora Jorge tiene un poco más de dos años, no diré que es un encanto porque ese niño y Azúcar tienen ocupado mi corazón, pero casi me aniquila de la emoción cuando el otro día lo escuché decir en voz fuerte y clara la palabra «suspiro». Es decir, de su limitado repertorio de palabras que seguramente no sobrepasan las 50, «suspiro» es una de ellas, al punto que si los mencionamos inmediatamente me mira como preguntándome «¿dónde están los mios?». Sus padres y yo optamos por el cuti, entonces la cosa va así: cuti sus- cuti pi – cuti ros.

Lo increíble es que come todo tipo de vegetales, ama el pasticho de berenjena, calabacines, granos, sopas, pizza, queso, galletas de varios tipos, por solo mencionar algunas cosas, incluso me atrevo a afirmar que a su cortísima edad, su paladar disfruta muchos más platillos y sabores que una gran cantidad de adultos que conozco.

Esto también rompe con aquello de proporcionarle a los niños una dieta pobre y limitada en sabores, por aquello que «los niños no comen eso», lo que a mi parecer es una salida fácil, cosiderenado que «la cajita feliz» trae hasta juguetico. Está comprobado que aprendemos a comer antes de nacer, puede que no se tolere un sabor específico, pero la alimentación es un tema cultural que se enseña y se cultiva. Al punto que también transmitimos las mañas y malos hábitos.

Por lo pronto, sigo entusiasmándome cada vez que Niceth me cuenta cada nuevo platillo que ha probado Jorge, quien come con ganas y con disfrute, con su sonrisa pícara y sus manos regordetas toma los suspiros y los atesora, mientras se sienta a comerlos de uno en uno, se mete uno completo en a la boca, al punto que no lo puede masticar, lucha pero no lo suelta, hasta que logra masticarlo y tragarlo.

Emblemático Caballo Loco

Caballo Loco cuenta con un legión de seguidores, algunos más entusiastas que otros, que se dejan seducir por esta etiqueta elaborada por la bodega chilena Valdivieso. Un vino cuyo nombre denota un espíritu brioso, impredecible, expresivo, cambiante, que incluso puede tener épocas mejores que otras, como sucede con todo lo que está conectado a una fuerza creativa impetuosa.

Caballo Loco irrumpió en el mercado en 1990, se elabora bajo el sistema de solera, nada común para este tipo de vinos, por no decir que es un hecho casi extraordinario. Es decir, está conformado en un 50% por el vino del año en curso y la otra mitad, por el caldo de otras añadas. Un sistema bajo el que se elaboran, por ejemplo, el jerez y el oporto, pero que a diferencia de este vino, cuentan con la presencia del alcohol vínico que corta su fermentación y garantiza – entre tantas cosas – un excelente envejecimiento en barricas apesar del contacto con uno de los principales agresores del vino, el oxígeno.

Pero este «equino desquiciado», no solo sale airoso al paso, sino que ofrece una experiencia sensorial maravillosa, compleja, acaricia y reta al paladar. Un excelente vino. Confieso que me encantó, más no me cautivó. De repente sucedió que me hablaron tantas maravillas que mis expectativas eran altísimas, y el vino no las cubrió por completo. Sin embargo, esto me ha llevado a pensar en el tema del mercadeo del vino, y lo que puede lograr un plan comunicacional coherente, bien hilado y perfectamente aplicado. Repito, me gustó mucho el vino, es lo que yo calificaría como una «etiquetaza». Tuve la oportunidad de degustar en una cata vertical, los números 9, 10, 11 y 12, en la más reciente edición de «Solo los mejores».

Comenzaría mi reflexión con una afirmación hecha por Vladimir Viloria, cuando en su más reciente columna en El Universal (10/04/2011) expresó, «Chile se da el lujo de mostrar al mundo caldos muy bien hechos, que harían morder el polvo a cualquier botella cosechada en grandes bodegas europeas. Incluso es capaz de lograr «vinos de culto», por los que algunos son capaces de pagar pequeñas fortunas. Tal es el caso del codiciado Caballo Loco».

Los chilenos han resultado comenciantes y promotores muy hábiles de sus productos, sus niveles de organización y de visión comercial son para quitarse el sombrero. Geográficamente no cuentan con una ubicación privilegiada, pero sus productos compiten de tú-a-tú en el mercado mundial. En el caso de sus vinos, durante mucho tiempo han inundado los anaqueles de productos bien elaborados a precios muy bajos, en un relación precio-valor inmejorable, que ha traido como consecuencia una presencia arrolladora.

Pero llegó el momento, en que quisieron subir la barra, exportar vinos de mayor calidad, elaborados bajo procesos más cuidadosos, es decir, incursionar en el mercado de vinos de alta gama. Pero se encontraron con un gran obstáculo: un mercado que no estaba dispuesto a pagar altas sumas de dinero por una etiqueta de vino chilena. Ciertamente, cuestión de percepción, pero una realidad que los obligó a repensarse.

Entonces, mercadeo o no, sucede como el caso de Caballo Loco, les tocó enfocar su mensaje comunicacional en un hecho diferenciador, casi extraordinario, rayando en lo demencial para hacer entender que el vino vale lo que cuesta. El mercado del vino, quieran o no, está lleno de mitos, de leyendas, evoca más allá de la calidad, factores como el nivel socio-económico, recuerdos, tradición, estilo de vida, entre muchas otras circunstancias. Un hecho en el que tenemos que pensar y reflexionar, porque constantemente nos topamos con botellas, cuyo valor escandalizaría al bolsillo más holgado y botarata, pero pagar su precio es símbolo de status. Y los chilenos han demostrado tener un visión nítida sobre este comportamiento.

Por ejemplo, los vinos franceses viven el proceso inverso, más allá de las maravillas producidas en tierras galas, también hay mucho vino mediocre que por exhibir en su etiqueta «made in France», se cotiza por sumas muy por encima de su valor real. Y el público lo paga, por aquello de la percepción de «si es francés es bueno».

Entonces, los chilenos de quien tenemos mucho que aprender, astutamente han sabido subir la barra, siguen elaborando vino bueno y económico, pero poco a poco se han ido colando en los vinos de alta gama, apoyados en una estrategia de mercadeo bien pensada y que ha resultado increíblemente efectiva, que encuentra en vinos de excelente calidad el soporte real del mensaje. Caballo Loco, es solo un caso emblemático de lo que está sucediendo con otras etiquetas y de las que cada vez se escucharán más noticias.

Acerca de «Solo Los Mejores»
Los espacios donde degustar vinos de alta gama en Venezuela, se han reducido drásticamente. Por lo menos en 2010, no se contó ni con el SIG, ni con el Vino Toma Caracas para tal fin. Así que de cierta manera se puede decir que «Solo los mejores», camina solitario en ese rubro. Implica un esfuerzo titánico reunir en un solo lugar, tantas etiquetas de calidad, dada las duras circunstancias que atraviesa en mercado criollo, además de la presencia de un programa de cata que resultó fantástico y único, como los casos de las catas verticales de Tokay y Caballo Loco, los vinos de Andalucía, por solo mencionar algunas.
Sin embargo, no puedo ocultar mi desilusión en la edición 2011, que viene dada por la incomodidad del espacio físico, que resultó pequeño e inapropiado, al punto que – en especial el viernes – impedía disfrutar vinos de tan buena calidad. Ciertamente, la oferta de las importadoras fue muy buena, completa y variada, incluso presentaron algunas novedades. Creo que un evento de este tipo, que apunta tan arriba, merece un espacio más idóneo, que esté a la altura de los vinos y justifique el precio de la entrada. De los errores también se aprende, esperaremos a ver qué pasa en 2012.

Dos pasteles, una boda real


Rosas de Inglaterra, Cardos de Escocia, Narcisos de Gales, Tréboles de Irlanda además de otros 12 tipos de flores y hojas propias de la Gran Bretaña, decorarán el pastel de la boda real de William de Inglaterra y Kate Middleton, el próximo 29 de abril. Cada flor u hoja tiene además un significado, práctica común en la era victoriana y que la novia ha decidido retomar para la ocasión.

La torta en cuestión ha sido encargada a Fiona Clains, famosa entre la alta sociedad y celebridades inglesas, al punto que la señora hasta hizo el pastel de matrimonio de Paul McCartney y sus productos se venden en las tiendas más exclusivas.

La receta sertá una tradicional torta de frutas inglesa con un blanco glaseado, crema y flores elaboradas con el Método Lambeth, muy popular en ese país para recrear en azúcar elementos de la naturaleza. Además del vestido de la novia, su diseño es uno de los secretos mejor guardados, solo se sabe que ocupará un lugar destacado en el banquete. Como pasa en estos casos, seguramente se elaborarán muchas tortas, solo se exhibe una y luego los novios envían trozos de pastel a empleados, amigos y algunos compromisos.

En esta ocasión, habrá dos pasteles, porque aquí entraron en juego las preferencias de William quien es amante de una torta de chocolate y galletas, cuya elaboración estará a cargo de la compañía Mc Vitie´s, muy popular entre los niños ingleses por sus golosinas de chocolate, quien ha colocado sus postres en las mesas reales inglesas desde 1893, cuando se celebró el matrimonio de Jorge V, incluso elaboraron la torta de bodas de la reina Elizabeth, abuela del novio. «La obra para la boda real tendrá chocolate oscuro, galletas trituradas y algunos ingredientes secretos» señaló Paul Courtney, el diseñador de pasteles de la firma.

Aquí va una receta muy parecida a torta de chocolate que servirán en el banquete nupcial, si alguien se anima a elaborarla, por favor, no deje de contar su experiencia.

PASTEL DE GALLETAS CON CHOCOLATE
Tiempo de preparación: 3 1/2 horas
Porciones: 12

Para el pastel:

200 gramos (7 onzas) de galletas de mantequilla

1 taza de crema de leche
2 cucharadas de miel
4 cucharadas (media barra) de mantequilla
2 1/2 tazas (16 onzas) de chispas de chocolate semiamargo
1 cucharadita de extracto de vainilla

Para la cubierta:

2 cucharadas de mantequilla
1/4 taza de crema de leche
1 taza (6 onzas) de chocolate semiamargo
Cubrir un molde para pastel (20 centímetros) con aerosol para cocinar.

Preparación:
Romper las galletas a la mitad o a una cuarta parte. En un tazón que se pueda emplear en horno de microondas, mezclar la crema, la miel y la mantequilla. Hornear en microondas por 1:30 minutos o hasta que empiecen a salir burbujas. Añadir el chocolate y mezclar hasta que se derrita y la mezcla sea homogénea. Mezclar la vainilla y después los trozos de galleta. Vaciar la mezcla en el molde. Golpear ligeramente el molde para eliminar las burbujas que pudieran haber quedado atrapadas.
Refrigerar por tres horas o hasta que quede congelado.
Una vez congelado, preparar el glasé.
En una pequeña sartén a fuego lento, mezclar la mantequilla y la crema. Quitarla del fuego cuando empiece a hervir y añadir chocolate; batir hasta que lograr una mezcla homogénea.
Sacar el pastel del molde y untar el glasé.
(Receta de Alison Ladman)


Si desean ver el trabajo de la repostera Fiona Cairns visiten su página /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:»Tabla normal»; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-qformat:yes; mso-style-parent:»»; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; line-height:150%; mso-pagination:widow-orphan; font-size:11.0pt; font-family:»Calibri»,»serif»; mso-ascii-font-family:Calibri; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-fareast-font-family:»Times New Roman»; mso-fareast-theme-font:minor-fareast; mso-hansi-font-family:Calibri; mso-hansi-theme-font:minor-latin; mso-bidi-font-family:»Times New Roman»; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} http://www.fionacairns.com/


Rosas de pastillaje elaboradas por el método Lambeth, muy utilizado en Inglaterra para hacer flores, hojas y algunos insectos como mariposas para decorar tortas


1900 invitaciones se enviaron a todo el planeta, pero el banquete sera para 600 personas, es decir, que a uno lo inviten a la ceremonia no quiere decir que tenga pase al banquete. Lo cierto, es que «la crema y nata» para los británicos ha sido invitado a este sarao.


El Chef Mark Flanagan se ocupara el English Breakfast. Se han filtrado pocas informaciones más allá que se destacarán los productos ingleses.


Huevos de codorniz servidos en fuentes de oro y cristal, tal como se acostumbra en el Palacio de Buckingham


19 salones del Palacio de Buckingham se utilizaran para recibir a los 600 invitados al banquete.