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La semilla del problema

Nos limitamos a ver la escasez como un asunto de anaquel, pero casi no se aborda el tema de esa diminuta unidad que hace posible nuestra alimentación. ¿Qué pasa con las semillas en nuestro país? ¿Hay motivos para preocuparse?

Las semillas son responsables directas de lo que nos llevamos a la boca y de lo que se lleva a la boca, lo que nos llevamos a la boca. Trabalenguas que resume la cadena alimenticia, porque son las responsables de la reproducción de casi todos nuestros alimentos desde cereales, bebidas estimulantes, especias, licores,  hasta le dan color a los platillos. Cada semilla es la base de datos más grande jamás creada  donde va toda la información de la vida.

“Las plantas son domesticadas, se mejoran por selección, escogiendo los mejores ejemplares de cada cosecha y replantando sus semillas. Un método de selección natural que se ha llevado a cabo desde que el ser humano se asentó”, explica el ingeniero agrónomo Sergio Somov.

Indiscutible su importancia, basta echarle un ojo a la gran cantidad de literatura que ha generado su reproducción, calidad y modificaciones genéticas. Al respecto, Venezuela aprobó el pasado 28 de diciembre la “Ley de semillas”, publicada en la Gaceta Oficial extraordinaria 6.207. Una gran declaración de nuestra “soberanía alimentaria”, el regreso a las semillas originarias y autóctonas en una tierra libre de ejemplares transgénicos. Contamos con un marco jurídico de ensueño, solo que en la práctica no tiene nada que legislar, porque ni siquiera producimos suficientes semillas.

En ese proceso de selección natural que apunta Somov, también se van adaptando a sus nuevas circunstancias, se hacen resistentes a enfermedades, plagas, al cambio climático, a patrones de consumo y al aumento de la población, entonces la producción tiene que ser eficiente, abundante y de calidad.

Sin embargo, solo producimos semillas para algunos cereales como maíz. El resto se traen de fuera, se le compran a compañías especializadas en un proceso  que exige de dos y tres años. La idea es que respondan positivamente contra todos los agentes que puedan evitar la cosecha.

Vicente Pérez, directivo de Fedeagro, afirma que comprar  semillas no es tan simple como ir a una tienda y escoger lo que te gusta. Hay que pedirlas adaptadas requerimientos puntuales y en Venezuela hace más de dos años que no se asignan recursos ni divisas para tal fin, “si no pagamos lo que debemos, no nos van a vender más”.

Es decir, que nuestro stock ha disminuido drásticamente, que unido a otros problemas de la agroindustria, engrosan el vaticinio que en los próximos meses habrá mayor escasez.  Las semillas son preciadas y no escapan a la inflación, la especulación y la matraca.  Un tema que dará mucha prensa en los próximos meses.

 

Texto publicado en la columna «Limones en almíbar» de el diario El Universal del 2/07/2016

El hambre superó el tema de la violencia en Venezuela

El hambre nos explotó en la cara. Las señales durante meses han sido inequívocas. Empresarios, productores, organizaciones no gubenamentales, analistas, médicos, educadores, economistas, estadistas, periodistas , entre otros profesionales, han alertando sobre el tema contra un gobierno que insiste en un discurso donde afirma aquí no está pasando nada, peor aún,  lo contra resta con cinismo.

La Fundación Bengoa y Cesap realizaron un foro llamado «el hambre y la escasez en Venezuela». Para mi sorpresa había más de 150 asistentes en un salón que a todas luces les había quedado pequeño. Sin duda el hambre es el tema que más nos preocupa a los venezolanos en este momento. Tal como expresó Marisol Ramírez de Psicólogos sin fronteras, «el hambre superó el tema de la violencia en Venezuela».

Todas las ponencias eran un fotografía triste y preocupante de la violencia alimentaria que padece la población venezolana día a día. Toda nuestra vida gira en torno al hambre y la comida, y la noticia es que nadie está a salvo porque de una u otra forma nos alcanzó a todos. Está presente en la deserción escolar de alumnos y maestros, violencia doméstica, enfermedades, los altos índices de desnutrición (incluso algunas cifras arrojan muerte por este motivo), desarticulación de actividades deportivas y culturales, ausencia laboral, tristeza, depresión, rabia, impotencia.

La profesora Luisa Pernalete de Fé y Alegría, hizo un descarnado relato sobre la situación en esta red de centros en todo el país. Dio un paseo por comunidades rurales y urbanas de todo el territorio, donde las historias se repiten: niños que no los mandan a la escuela para que duerman toda la mañana y no tengan necesidad de desayunar, niños que se comen los residuos de las meriendas de otros niños, alumnos que solo van a clase cuando hay comida en el comedor, desmayos, la suspensión del equipo de futbol en una escuela en Petare (Caracas) porque los infantes no tienen energía para jugar, maestros y personal administrativo que renuncia porque no pueden vivir con su sueldo, como bien dijo «ahora tenemos que ocuparnos de todos, incluso financiamos la compra de algunos alimentos y luego nos arreglamos con los maestros. Algunos maestros también van a trabajar sin comer».

«El hambre ya no es un problema focalizado, está en todas partes. Ha crecido. Y no hay respuesta del gobierno sobre el tema. Incluso nos obligan a  cumplir con objetivos que bajo estas circunstancias son imposibles, y hasta nos cuestionan que permitamos que eso suceda», añadió Pernalete, quien recitaba con incredulidad los insumos que llegaban por parte del Estado a comedores escolares, como por ejemplo una escuela en la Península de la Goajira donde enviaron solamente 30 melones y 50 piñas y algunas patillas, para una escuela de 150 niños con la pretensión que eso durara una semana. Además agregó, «esto se mezcla con la violencia que viven a diario, que sigue ahí, solo que ahora también tenemos el problema del hambre».

De la intervención de Pernalete me conmovió su honestidad, lo sentida de sus palabras, no utilizó ni una lámina y realizó un recorrido de memoria por cada escuela de Fé y Alegría y sus tragedias, que se repiten en otros centros educativos, porque la sala estaba llena de docentes, religiosos, activistas sociales, incluso trabajadores públicos, y las caras de la audiencia eran una mezcla entre la no sorpresa y la preocupación.

Miedo, tristeza, rabia y duelo

La intervención de la psicóloga Marisol Ramírez se llamó «el hambre y sus repercusiones en la salud mental, como desencadenante de las emociones negativas del venezolano». En este caso, dividió sus efectos vinculados a tres aspectos: el primero fue a miedo, que se manifiesta a través de la ansiedad, el temor a que la comida se acabe o disminuyan el tamaño de las porciones, la angustia que genera no poder encontrar o comprar los alimentos.

Luego relacionó el hambre a la tristeza que produce ensimismamiento, desmoronamiento de los roles sociales cuando, por ejemplo, los padres no se sienten en capacidad de alimentar a sus hijos; nostalgia por lo que se comía, negación de las alternativas personales de sobrevivencia, que en muchos casos derivan en una sensación de sacrificio como solución, es decir, quitarse la comida de la boca para dársela a los hijos, o renunciar a una de las comidas, entre otros ejemplos. «El hambre produce duelo y dolor por una pérdida que no se sabe cómo restablecerla», afirmó Ramírez.

El tercer aspecto está relacionado a la rabia, que se expresa en impotencia. Y si bien la rabia es un sentimiento que nos mantiene alertas, en este caso genera irritabilidad, reactividad y conflictividad. «Por eso la gente anda de a toque, todo el mundo está molesto. Nos enfrentamos a una situación que nos arropa y no podemos resolver. El hambre ha destruido el bienestar colectivo, nos hemos quedado sin positividad, nos empequeñece», sentenció.

Citó al padre José Virtuoso sj., quien en una conferencia expresó «estamos en guerra, el gobierno nacional le declaró la guerra a la sociedad venezolana». Ramírez expresó que el hambre ha traido altas dosis de rivalidad, exclusión y desconocimiento del otro y sus necesidades.

Finalmente, la nutricionista Susana Raffalli se refirió al marco legal que debería proteger a la población venezolana contra esta situación, citó leyes, tratados, convenios firmados por nuestro país. Pero de su ponencia saco dos grandes conclusiones: la primera es que el hambre ha destruido el tejido social y por último, que definitivamente se ha instalado como una manera de ejercer control social.

Raffalli enfatizó que la alimentación es un derecho, y que el Estado tiene que garantizar disponibildiad, accesibilidad a los alimentos, que respondan nuestros hábitos y cultura. Citó un reciente estudio de Datanálisis donde se afirma que hace un par de años el venezolano invertía 5 horas semanales en adquirir alimentos, actualmente la cantidad ha subido a 28, también se refirió a la criminalización que ha hecho el gobierno de todos los actores de la cadena productiva y de distribución de alimentos, entre otros aspectos.

La buena noticia en todo esto -si la hay – es que el entramado de organizaciones sociales está alerta y activadado, buscando soluciones, ideando dinámicas que permitan sobrevivir a esta situación, documentándose, informándose, creando alianzas, con la claridad que no se cuenta con el apoyo del Estado, muy por el contrario es el gran obstáculo a vencer. Todos los ponentes coincidieron que la única manera de salir de esto es participando activamente de uno u otro modo, con redes de apoyo y no perdiendo la esperanza ni la capacidad de lucha.

Cada tequeño Las Tías es un bocado perfecto de 30g

Un tequeño es más que un trozo de queso envuelto en masa, cada bocado del pasapalo rey de las fiestas venezolanas es de 30g aproximadamente,  de los cuales la mitad es queso.

Tanta popularidad ha hecho que haya tequeños de tequeños, desde los muy malos hasta los sublimes. Pero la diferencia entre los extremos tiene muchas explicaciones y uno es el compromiso por la excelencia, la selección de la materia prima y cuido en el proceso de elaboración. Tres aspectos que Tequeños Las Tías practica fielmente para ofrecer un producto impecable.

Evasenair Carrera y Lilia Rojas comenzaron hace veintiún años, como una solución a las exigencias de los clientes de un parque de diversiones para niños. Estas primas hermanas se fueron a Makro, compraron todas la opciones que ofrecía el mercado y ninguno llenó sus espectativas. Entonces, la tía Lilia quien estaba recién jubilada de Lagoven, les propuso hacer los tequeños y desde ese día comenzó la historia de una receta que han ido ajustando, mejorando y refinando.

Cada tequeño Las Tías exige ocho días en su elaboración, que comienza cuando se enfría la mantequilla hasta que se empacan y congelan, porque de una etapa a otra hay largos períodos de refrigeración o congelamiento.

?En la fabricación de los tequeños participan alrededor de diez personas: unas seleccionan y pesan los ingredientes, otras hacen la masa y la unen a la mantequilla en que ellos llaman «el encamisado». Otras se ocupan de laminar o pulir la masa hasta tres veces y también está quien corta el queso. Pero todos los involucrados llegado algún momento del día elaboran los tequeños, en un proceso manual que se sirve de la tecnología en determinados pasos donde intervienen amasadoras y laminadoras, pero el acto de enrrollar los trozos de queso se hace a mano, uno por uno, hasta lograr más de 500 bandejas de 40 unidades cada una por jornada.

«Un tequeño es más que queso blanco y masa. Si el queso se sale no es elegante, pero tampoco está bien cuando al morderlo está hueco con el queso pegado de las paredes. Un buen tequeño no importa si está bien hecho, pero la prueba de fuego es que tienen que freír bien y al moderlo no perder la forma. Las Tías están hechos para freírse en abundante aceite, a una temperatura que no humee pero que al colocar la mano sobre la sartén se sienta el calor, entonces solo requieren tres minutos para estar listos. ¡Ah!, se frien directo del congelador, no hay que dejarlos reposar», afirma Carrera quien de manera condensada y diáfana explica las particularidades de su producto.

?Carrera hace ver que la simplicidad del tequeño es una trampa, porque cuando está bien hecho es el resultado de un proceso complejo, donde  todo cuenta: el tipo de harina, si se utiliza mantequilla o margarina, la calidad del queso que no puede tener huecos, ser firme sin llegar a ser duro y por nada del mundo muy salado. Luego se consideran las proporciones de harina y grasa para dar como resultado una masa hojaldrada perfectay finalmente, el correcto armado y empaquetado.

Cada tequeño al freírse debe permanecer cerrado, ni crudo por dentro y cocido por fuera,  la masa no puede resultar chiclosa y gruesa, muy por el contrario. Además, cuando se sacan del congelador antes de freírse no deben pegarse. Uno de sus secretos es que cuentan con la férrea supervisión del proceso de la técnico en alimentos Lisbeth Chuello, una gocha procedente de Rubio, estado Táchira.

Actualmente ofrecen tres variedades: el tradicional con queso que viene en dos tamaños, el relleno con chocolate El Rey y uno de jalea de guayaba y queso. Los dos últimos se hacen por encargo, y no están disponibles en los puntos de venta, solo en su tienda en el Centro Comercial San Luis en Caracas, porque para que estén en óptimas condiciones aconsejan que no dejen pasar más de cuatro días para consumirlos.

Personalmente, quedé muy impresionada y sorprendida. He hecho tequeños muchas veces, pero este nivel de especificación y laboriosidad explica por qué Las Tias siempre son perfectos.

Cacao venezolano es materia prima de campeones en el International Chocolate Award 2016

icoa chocolates el rey rutas golosasEl cacao venezolano ha sido uno de los grandes ganadores en la ronda de finalistas de las Americas y Asia del Premio Internacional del Chocholate (International Chocolate Award) , donde las marcas criollas Chocolates El Rey y Arcay Chocolates se alzaron con premios en varias categorías, entre la que destaca el chocolate blanco Icoa de El Rey se perfila como el mejor en su género por quinto año consecutivo.

Foto: http://ultimatechocolateblog.blogspot.com
Foto: Ultimate chocolate blog

Llama la atención que el chocolate ganador fue el canadiense Soma Chocolatemaker, un 70% porcelana, es decir, que la materia prima del campeón procede del sur del Lago de Maracaibo – porque salvo una pequeña excepción en Paria – este tipo de cacao solo se produce allí. Al punto que cuando la página de esta chocolatería da todas las características de la barra premiada, hasta aparece un mapa de nuestro país donde se señala la zona y sus productores. PARA VER LA INFO COMPLETA CLIQUEE AQUÍ.

Al revisar el listado de los premiados saltan a la vista tres aspectos: el primero es la gran cantidad de nombres conocidos de regiones y tipos de cacao de Venezuela como Chuao, Ocumare, Guasare, Sur del Lago y Porcelana. Es decir, Venezuela proporcional la materia prima y alma de los mejores chocolates en varias categorías, de las cuales algunas mencionan el origen y otra no.

El segundo aspecto es la numerosa cantidad de chocolates, bombones, ganaches y trufas de marcas japonesas. Ciertamente, no declaran el tipo de cacao que usan ni su procedencia porque suelen ser mezclas, pero estoy segura – y lo digo con toda responsabilidad – que hay mucho cacao venezolano por medio, porque Japón es un gran comprador de nuestro producto.

chocolates arcayPor último, pero no por eso menos importante, la magnífica representación de las marcas Chocolates El Rey que se alzó con cinco medallas (dos de oro y tres de bronce) en las categorías chocolate blanco, chocolate oscuro, chocolate con leche y Le Grand Cru San Joaquín Reserva Privada Chocolate Oscuro 70% Cacao recibió medalla de oro especial en la categoría Nacional. Por su parte, Arcay Chocolates se llevó a casa 6 preseas (3 de oro, 1 de plata y 2 de bronce) en las categorías de bombones, trufas y untables.

Quienes deseen ver la página del premio CLIQUEE AQUÍ. Falta esperar los resultados de los galardones para Europa, para la gran final mundial que se llevará a cabo en octubre.

http://www.internationalchocolateawards.com

A propósito del día del periodista y la gramática culinaria

«Cuando uno está lejos de su casa, comer es acercase al otro, comprender su intimidad, descubrir lo que es y de dónde viene; es, en definitiva, realacionarse con las aptitudes de los demás, encontrarse a sí mismo pensando en un nuevo hallazgo del que se podrá hablar, porque comer es también decir, enunciar, practicar otra gramática culinaria»(*), así describe el chef galo Paul Bocuse los vínculos entre los placeres de viajar y comer.

Increíblemente, estas líneas venidas de un cocinero reflejan en gran medida cómo siento y vivo el periodismo enfocado a la gastronomía. A través de la comida me relaciono con el otro, lo entiendo, lo interpreto y lo comparto. Es como sentarse a la mesa y comer en compañía. En cada historia practico «la otra gramática culinaria».

A mis colegas – en el amplio sentido de la palabra y de las fuentes -,  me siento muy orgullosa de ejercer esta profesión, que todo el tiempo tiene el compromiso y la necesidad de reinventarse, de adaptarse a la velocidad frenética que lleva nuestra sociedad, de no perder el foco y tener presente que las preguntas son las de siempre, lo que ha cambiado son las maneras de hacer llegar las respuestas.

 

(*) Paul Bocuse. La Dieta de la buena mesa. Editorial Martínez Roca.1996.

Ensalada de mango verde y tomate con aderezo de curry #recetasen4

ensalada de mango verde tomate y curry recetas en 4

Continuando con recetas para aprovechar la temporada de mango, comparto una muy sencilla de hacer, perfecta acompañante de sánduches, parrillas, carnes rojas y blancas … super versátil. Esta receta rinde 4 raciones.

#1 Corta en cubos pequeños de 0.5 x 0.5 cm aproximadamente 2 tazas de mango verde (no funciona pintón) y una taza de tomate (con piel y semillas). Además de 1/2 taza de cebollín o cebolla en rama, 1/4 taza de cilantro fresco picado y 1 cda de semillas de ajonjolí tostadas.

#2 Para el aderezo: mezcla 1/4  de taza de yogurt natural, 2 cdas de melao de papelón o miel, 3 cdas de aceite (oliva, maiz, girasol, soya el que tengas disponible), sal al gusto y curry. Sobre el curry depende de la calidad e intensidad del que dispongan, y del gusto personal. Si usas uno de un frasco que tenias  por ahi guardado desde hace tiempo, es posible que  para obtener sabor necesites 2 o 3 cdas, pero si es fresco o comprado en lugares donde se consuma mucho como la India o Güiria, cuidado porque es mucho más intenso y la idea no es opacar los demás ingredientes.

#3 Mezcla bien todos los ingredientes. Esta ensalada sabe mejor si se espera 1 o 2 horas antes de comerla. Recomiendo refrigerala, pero no dejarla de un dia para otro.

#4 Al momento de servir, esparce por encima el ajonjolí tostado

Ensalada de repollo y mango verde #recetasen4

ensalada de repollo y mango verde recetas en 4Esta ensalada en esta época del año resulta realmente económica. Aunque dice mango verde, puede usarse el pintón y hasta combinar con repollo morado. No deje de agregarle el cilantro fresco y el papelón, son los toques que redondean el sabor.

#1 Corta en tiras repollo hasta tener 3 tazas y una taza de mango verde. Además de media taza de hojas de cilantro fresco finamente picadas.

#2 En un bolw mezcla el mango, el cilantro con una cucharadita de mostaza, una cucharada de melao de papelón, otra de vinagre blanco , tres cucharadas de aceite (oliva, maiz, girasol, soya el de tu disponibilidad y gusto), sal y pimienta al gusto. Mezcla bien y deja reposar por una hora.

#3 Aparte, remoja con agua y vinagre blanco el repollo por 15 minutos. Escúrrelo bien.

#4 Mezcla el repollo con el mango. Y sirve en una linda fuente. Se le puede agregar nueces, merey, maní y hasta piñones.

Sardinas, ¡las malqueridas!

Pequeñas, gustosas, abundantes, baratas, nutritivas, versátiles y presentes casi todo el año. Parece que a las sardinas no le calza ningún adjetivo negativo salvo en Venezuela, donde en muchos lugares, sin importar la clase social, se le califica y percibe como “comida de pobres”.

Lo cierto es que ese pequeño pez azul de visos tornasolados científicamente llamado Sardinella aurita, es una sabrosa bendición. Felito Gómez, cultor del Estado Nueva Esparta, afirmaba “que la sardina grande se asa directamente sobre las brasas, se hornea o se fríe, bien entera o en filetes. La mediana se prepara en: hervido, frita entera o en filete”.

Después del relato de Gómez queda despejada cualquier duda sobre su maravilloso rol en nuestra culinaria. Incluso en días recientes, el chef Sumito Estévez residenciado en Margarita, comentó sobre su preocupación cuando pasen las épocas de mango y sardina, que mitigan de cierta manera el hambre.

Sin embargo, los países mediterráneos la tienen en alta estima, tal vez de ahí procede la herencia de amor que le tienen algunos comensales. Porque a la sardina se le ama u odia, no tiene términos medios.

En Lisboa una de las primeras cosas que me impresionó fue como habían sardinas por todos lados: en dibujos, grafitis, hechas de tela y metal guindando en las puertas y ventanas. Se le exalta, es el majar de las fiestas de San Antonio y es ícono de la ciudad.

Por su parte, en Málaga al sur de España, son famosas las espetadas, que consiste en atravesar los peces con varas de madera y asarlos a la parrilla, en este contexto la sardina es la vedette de la fiesta. Podría continuar citando ejemplos, donde brilla en los platos tanto como lo hace en el fondo del mar.

Una de sus grandes virtudes es que para lucirse no necesita mucho arreglo, basta un toque de sal para que explote en sabores, incluso el exceso de salsas y refinamientos no le sientan del todo bien.

Ciertamente, si el cocinero tiene destreza e imaginación logrará resultados excepcionales, de esos que hacen volver una y otra vez a sus mesas. Si a lo dicho se le suma su bajo precio, disponibilidad y alto contenido nutricional, salta como una de las mejores alternativas de alimentación de estos días.

Para quienes se preguntan qué tanto se puede hacer, comparto esta receta de sardinas rellenas del escritor almeriense Antonio Zapata: “Después de limpiar  bien las sardinas, que se eligen grandecitas, se abren con cuidado y se les quita la raspa (espinas). Se rellenan con un picadillo hecho con huevo duro, ajo, perejil, poca sal y miga de pan mojada en zumo de limón. Se cierran las sardinas, se pasan por huevo y harina y se fríen”.

Como dato curioso, se les aprecia tan poco en nuestro país que cuando los fanáticos de los Leones del Caracas desean molestar a los Tiburones de la Guaira, les gritan: “¡ehhh, sardinas!”

Publicado en la columna Limones en Almíbar de El Universal el 18/06/2016

¿Gastrocensura? Sin fotos de comida, por favor

Ejercer el periodismo enfocado a la gastronomía se ha vuelto una tarea delicada en estos días que vive Venezuela. La sensibilidad está a flor de piel, en esta especie de falta de cordura colectiva que nos arrastra a todos, cualquier molestia o distorsión puede tomar dimensiones incontrolables.

Recientemente, privada y públicamente se me ha emplazado a no publicar más imágenes de comida, ni referencias a restaurantes, incluso, por ahí alguien  me etiquetó en una especie de llamado de auxilio para que los periodistas locales – al parecer de todas las áreas – demos soluciones, hablemos bien de Venezuela, no nos hagamos eco de malas noticias y por ahí me voy.

Honestamente, llevo días pensando en esto. Se trata de un asunto muy complicado. En primer lugar, escribir sobre gastronomía no se limita a restaurantes y manjares, sería una visión miope sobre un área que ha crecido increíblemente en años recientes. Esta fuente incluye información agroalimentaria, emprendedores, productos, crítica, reseñas, actividades de formación, ciencia, salud, calidad de vida, viajes, turismo, promociones, historia, literatura, recetas, es decir, que en la mayor parte de los casos  aborda buenas noticias, de esas que ayudan a mucha gente que intenta destacarse en un mundo de férrea competencia (incluso en Venezuela).

Que si se muestran fotos de delicias y restaurantes, no veo cuál es el problema, la ventaja de las redes es que cada quien arma su sistema de información según sus gustos e intereses, la cual puede modificar a su antojo. Por otra parte, no podemos meter la cabeza en un hoyo y hablar todo el día sobre hambre y escasez, cuando paralelamente también existe un país lleno de gente que desea progresar, que necesita ventanas para promocionarse, un mundo que nos invita a inspirarnos, a soñar, a ver hacia arriba y entender que lo que vivimos es la anormalidad. Mirando otros ejemplos, podemos encontar soluciones y la certeza que esto también pasará.

Espero que no crean que desapareciendo las fotos de comida se mitigue el hambre. Entiendo la rabia y la preocupación de mucha gente, pero los comunicadores gastronómicos no tenemos la culpa sobre la situación, muy por el contrario. Resulta que al parecer nos hemos convertido en unos insensibles e irresponsables que publicamos fotografías de comida, una especie de torturadores que atormentamos a la población, mostrándole lo que no pueden tener.  Aquí cabe el chiste del marido que encuentra a su mujer con su amante teniendo sexo en el sofá y la mejor solución que se le ocurre es vender el sofá.

Como en todas las profesiones hay gente más seria y comprometida que otra, pero los periodistas de gastronomía en Venezuela, nos enfrentamos a un reto profesional muy complicado que espero deje lecciones. Con toda responsabilidad digo que Venezuela cuenta con profesionales de muy alto nivel, formados para la abundancia y la carencia. Claro, es más sencillo hablar sobre gastronomía en regiones donde no escasea nada, que además cuentan con apoyo del Estado o de grandes empresas, que en uno donde no solo falta todo, sino lo poco disponible está bajo el yugo de la inflación, la especulación y la matraca.

Éticamente hablando no es sencillo seleccionar la información, tratarla, escogerla y abordarla. Constantemente se busca no herir susceptibilidades. Este valor tan preciado de la objetividad – que personalmente no creo que exista -, se pone a prueba.

Los periodistas de gastronomía buscamos responder las mismas preguntas que se hacen en todas la áreas de nuestra profesión: qué, cómo, cuándo, quién, dónde y por qué. Entiendo que a algunos no les gusta reseñar las malas noticias, y es una línea que respeto, al igual quienes deciden todo lo contrario.

Ahora bien, me refiero solo a mis colegas periodistas. Pero hay que mirar un poco las redes sociales, donde mucha gente que gusta de la buena mesa publica sus imágenes y sobre eso no hay, ni puede haber control. Escucho quejas porque publican fotos de comida y no escuché a nadie quejarse por los videos de los linchamientos.

Yo también le preguntaría al lector o receptor de información sobre su participación activa en el proceso de comunicación, porque ahora más que nunca el receptor tiene el poder de elegir lo que quiere ver y cómo.

Como anécdota final, les cuento que las estadísticas de Rutas Golosas suelen ser constantes, gracias a Dios suben todos los días, pero rara vez aparece un pico. Resulta que escribí un texto sobre lo sucedido con Sumito Estevez y las visitas se dispararon a la estratósfera, con todo tipo de comentarios, no sé cuántas veces se ha compartido el texto, pero esto nunca ha pasado ni por error cuando se dice que un venezolano se ganó un premio.

En este momento tan difícil creo que todo ayuda, cuando debemos estar más unidos nos atomizamos más. Yo por mi parte, no pienso cambiar la línea editorial de este espacio ni de mis redes. Cierro este texto con la cabeza y el espíritu tranquilos, con la buena noticia que nuestro periodismo gastronómico ha crecido, lo cuál será muy útil cuando pase esta tormenta.

Video conferencia sobre el salón del cacao y el chocolate en Perú

salón chocolate perú rutas golosasEste jueves 16 de junio se llevará a cabo una video conferencia sobre el «VII Salón Internacional de cacao y el chocolate» que se realizará del 7 al 10 de julio en Lima Perú. En esta ocasión invita la Embajada de Perú en Venezuela a todos los interesados en el tema, a partir de las 14:30 horas, en la sede del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) en Caracas. ubicado en la avenida Francisco de Miranda en El Rosal.

El objetivo de este encuentro es informativo y que las personas que deseen establecer puentes y posibilidades de negocios, puedan informarse de la mejor manera con los representantes del gobierno peruano en nuestro país.

Más info sobre el Salón del Cacao y el Chocolate CLIQUEE AQUÍ