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En el corazón de Santa Teresa

Cualquier persona que haya viajado por la autopista regional del centro, seguramente ha sentido curiosidad cuando ve aquellas líneas de Chaguaramos en medio de un cañaveral, señalando el punto exacto donde se encuentra la hacienda Santa Teresa, cuna de uno de los rones más conocidos del mundo.

Cuando recibí la invitación para celebrar el día del periodista, salté de entusiasmo porque siempre la había querido visitar. Partimos hacia el Consejo en el estado Aragua, alrededor de 30 periodistas respondiendo a la invitación.

Nos recibieron con ron Gran Reserva, que mezclado con Coca-Cola y hielo, era perfecto para mitigar el calor. Conocimos la casa Tovar donde está la primera destilería y hacen una representación muy simpática como si los visitantes fuéramos esclavos y nos recibieran los señores de la hacienda, evocando una de las maneras como se hacían las transacciones comerciales doscientos años atrás. En este punto quiero aclarar, para no generar malos entendidos, que no me parece simpática «la esclavitud», pero comprendo la intención de reproducir un hecho absolutamente histórico.

Acompañados del maestro ronero Néstor Ortega, recorrimos el lugar donde guardan las barricas del famoso ron 1796 y la bodega que guarda las barricas especiales. Me sorprendió ver sobre ellas placas de metal con nombres de personalidades nacionales e internacionales al igual que instituciones que tiene una barrica allí, que según Ortega cada una tiene capacidad para 300 botellas, que sus dueños mandan a pedir según su criterio.

Luego dimos una vuelta por la destilería actual y atravesamos los campos de caña de azúcar por el camino de Chaguramos en una especie de trencito. Ya acalorados llegamos al Salón Los Trapiches, donde el maestro ronero dirigió una excelente degustación de rones, dividida en dos partes: los primeros tres eran bases que mezcladas dan paso a los tres rones comerciales que probamos en la segunda parte: Gran Reserva, Selecto y 1796. Interesante probar las bases de los rones por separado y escuchar la explicación de cuanto de cada uno tienen los rones que usualmente nos topamos en los anaqueles.

Néstor Ortega afirmaba que producen ciento ochenta mil cajas anuales de las cuales el 30% se destina a la exportación, donde uno de los principales destinos es España. De ese 30% el 90% lo conforma Gran Reserva. Lamentablemente, el ron no es profeta en su tierra, es el quinto licor más bebido en el país, según Ortega «tres botellas se descorchan en el exterior, por cada una que se descorcha en el país».

Luego escuchamos el ensamble de metales José Félix Rivas patrocinado por la Fundación Santa Teresa, perteneciente al sistema nacional de orquestas juveniles. Los muchachos interpretaron varias piezas mientras degustábamos cócteles muy refrescantes a base de ron. Luego llegó la hora de almorzar, lo hicimos en el Restaurant Zafra en los linderos del campo de golf, que es parte del sistema recreacional que tiene la hacienda para el público en general. Un paseo que recomiendo, porque es muy interesante y divertido.

La jornada resultó estupenda, un día muy especial y una manera deliciosa de celebrar el día del periodista. A la gente de Ron Santa Teresa muchas gracias por la invitación.


El maestro ronero Nestor Ortega.

Valduero nace y crece arruyado por la tierra


Las plantas de Tempranillo me recuerdan a los Baobabs que da la impresión que tienen las raíces hacia arriba. No se dejen engañar de estás vides «enanas» pero con raíces que superan su tamaño 4, 5, o 6 veces su tallos y ramas, de donde nace el brioso vino Tempranillo o Tinto Fino como se le dice en España, del que salen crianzas, reservas y gran reservas. El mundo del vino está lleno de contradicciones, en una tierra aparentemente seca, con plantas que parecen que desafían toda lógica se produce uno de los «alimentos» más maravillosos que hace el ser humano.


Esta «plantita» es un ejemplar de Tempranillo que apenas estaba retoñando. Este año, al igual que en 2008, las plantas retoñaron muy tarde, lo que retrasó considerablemente la vendimia, al punto que fue la bodega que España que hizo la vendimia más tardía en el 2008 hacia principios de noviembre, ese hecho fue destacado en muchos medios de comunicación.


A primera vista me parecía increíble que esa extensión de tierra aparentemente seca fuera un viñedo
, que en mi idea mental siempre se asemeja a un lugar verde, aunque había visto fotos de lugares agrestes donde crecen las vides, mi sorpresa no disminuyó cuando llegamos a Bodegas Valduero, cerca de Burgos en la Rivera del Duero, esa región cuyos vinos se han posicionado de una fama internacional inmejorable.

Había tenido la oportunidad de conocer en Caracas a Carolina García Viadero, al igual que su export Manager para América Latina, Alfonso González, a quienes amenacé con visitar hasta que gracias a la ayuda de Marcela Silva y Ana María Rodriguez, pude hacer efectiva mi amenaza.

A Carolina la vimos un momentico en las oficinas de la bodega en Madrid, como siempre muy cariñosa y amable, andaba corriendo armando un viaje de negocios. Luego nos llevaron a la bodega ubicada en la Rivera del Duero, en el pueblo de Gumiel de Mercado cerca de la localidad de Burgos.

Mientras uno se acerca a la bodega el paisaje es tonos marrones con escasos toques de verde y por todas partes se ven las plantas de tempranillo que apenas retoñaban. Más cerca a la bodega a lo lejos se divisaban las tres puertas negras que llevan a los túneles donde reposa y de hace el vino. Estas las había visto por fotos, por eso me emocioné mucho al apreciarlas en vivo y directo.

Nos recibió Don Gregorio García, lo cual supimos es una ocasión excepcional porque rara vez hace de anfitrión, acompañado del export manager Alfonzo González. Vimos todas las instalaciones, recorrimos los fríos túneles, caminamos entre barricas y botellas que reposan en un ambiente bajo tierra donde parece que nada en este mundo les pueda alterar. Los fuertes olores a madera y alcohol impregnan hasta la ropa, pero es una sensación deliciosa, ojalá ese olor se pudiera reproducir en un palito de incienso.

Luego caminamos entre los viñedos, vimos las construcciones del nuevo túnel y escuchamos los planes de boca de don Gregorio cuyo entusiasmo es envidiable. Muy interesante además porque se toparon con una cueva que durante la guerra civil española sirvió de refugio a el Cura Merino. Clausuraron el acceso externo y ahora ese lugar será un espacio para degustar vinos que llevará el nombre del héroe regional.

Hacia el final del recorrido nos llevaron a almorzar en la casa donde se ubica el primer lagar, debajo de la cual a cincuenta metros bajo tierra reposan los gran reserva. Una casa de piedra, de dos pisos donde la señora Mercedes se ocupa de alimentar a todos con su ricos guisos. Ese lugar está destinado a invitados especiales como importadores, comerciantes, periodistas y amigos de la familia. Al terminar el almuerzo conocimos a la enóloga de la bodega, Yolanda García, quien muy amable compartió un ratico con nosotros.

El almuerzo empezó calmando la sed con el vino blanco 9 grados, luego sirvieron morcilla de burgos y chorizo. Seguido de una ensalada Cazadora con escabeche de perdiz acompañada de queso manchego que también produce la familia Garcia Viadero, el cual se ha ganado un montón de premios en España. Como plato fuerte sirvieron cordero asado y de postre fresas maceradas en vino Valduero (Mercedes se resiste a dar la receta). Por supuesto, todo armonizado con vinos de la bodega, de los cuales muestro las fotos en este espacio con sus debidas explicaciones.

A la gente de las Bodegas Valduero, públicamente les expreso mi más profundo agradecimiento por la hospitalidad y el cariño.


Vista panorámica de la sede de Bodegas Valduero, aquí se encuentran parte de las oficinas, la embotelladora y el depósito.


Don Gregorio García, padre de Carolina y Yolanda García Viadero, cuya imaginación y trabajo le ha llevado a cavar y acondicionar los túneles donde se forman y reposan los vinos Valduero. Es increible compartir con él, tiene una energía que da la impresión que vivirá por lo menos cien años más, muestra con entusiasmado todos los planes y nuevas obras que se están haciendo además de participar activamente en el proceso de elaboración del vino. En esta foto frente a una de las puertas que conducen a los túneles.


UNACEPA 2006. Un vino muy interesante, un 100% Tempranillo cuya premisa es una planta- una botella, un vino que la gente de Valduero califica de diseño, complicado de producir pero que les ha mostrado un camino fascinante.

9 grados. Un vino blanco diseñado según la enóloga Yolanda Garcia pensando en el público femenino, donde se cuida además de la frescura y la calidad que el grado alcohólico sea el que promete el nombre de la etiqueta. Un vino muy, pero muy fresco ligeramente frizante ideal para un país como Venezuela porque calma la sed y el calor.


Alfonso, mi mamá y Don Gregorio, mientras nos mostraban los nuevos túneles que alojaran las nuevas barricas ya que Bodegas Valduro ha registrado un crecimiento sostenido de 6% anual. En estas cuevas o túneles la temperatura es constante sin importar la época del año. Son frías, muy frías, alrededor de 17 grados centígrados.


Export Manager de Valduero, Alfonso González, a quien me dio mucho gusto ver en la bodega ya que hemos compartido en Venezuela. Alfonso me comentaba que le alegra muchísimo recibir allá a alguien conocido de los países a los que viaja, porque siempre le prometen que los van a visitar y jamás sucede, y con el aditivo que él se encontraba en España.
En la foto durante el almuerzo, degustamos Viadero 2008, un vino blanco hecho con una uva llamada Albillo, que palabras-más-palabras-menos, es la hermana blanca del Tempranillo, cuya producción y procesamiento no está cubierta por el consejo regulador de la zona, pero la gente de Valduero ya sembraba antes de que este organismo existiera. Valduero es una de las pocas bodegas que la produce. Como buen vino blanco es fresco, en nariz con un aroma muy frutal pero ligeramente cítricas y en boca salen esos sabores, pero tiene un toque mineral que termina de darle un sabor redondito. Lástima que no llega a Venezuela.


En la escalera que lleva 50 metros bajo tierra al la primera Bodega Valduero donde en este momento reposan vinos los gran reserva. Queda debajo de la casa donde estaba el primer lagar con el procesaban las uvas, una casa ubicada en Gumiel de Mercado, que ahora hace de anfitriona a los invitados especiales de la bodega, donde almorzamos estupendamente.

Como un pájaro sobre Lombardia

Durante mi estadía en Botticini Sera me invitaron a sobre volar parte de Lombardia en una avioneta, lo cual conté en su momento en este blog. Muchos lectores me han pedido fotos, así que complaciendo la curiosidad coloco algunas imágenes de esa experiencia tan especial.

http://historiasdesobremesa.blogspot.com/2009/05/italia-es-una-mujer-tatuada.html


Volamos en esta avioneta de 4 puestos.


Emmanuel, el piloto, en pleno vuelo. Muy concentrado y profesional.


Fiel a mi política de solo fotografiarme con hombres bellos, aquí estoy con el piloto.

Europa en flor

Una de las mejores cosas que me han sucedido en la vida ha sido visitar Europa en primavera, después que los sentidos se impregnan de las miles de flores que crecen por doquier, bien sean cultivadas o silvestres, se hace imposible apreciar a los pintores impresionistas de la misma manera. Un Monet o un Renoir, por ejemplo, nunca más se disfrutarán del mismo modo y pareciera hasta lógico que se dedicaran a plasmar en sus lienzos la naturaleza con tanta pasión.

Uno de mis grandes descubrimientos fueron los Papaveros o Moon flower que crecen salvajes durante el mes de mayo y que tiñen de rojo los campos italianos, en especial la Toscana. Sí, esa flor que Kenzo ha hecho tan famosa con su perfume Flowers y que durante un solo mes al año crece en sitios insospechados y a su vez es la pesadilla de los agricultores porque se le considera mala hierba.

Madrid explotaba en colores, flores en las aceras, en las plazas, en las entradas de las casas, en los parques. En Italia, por ejemplo, son comunes en las puertas de los negocios y en París adornaban balcones y vidrieras.

Fotografié muchísimas flores porque se hizo imposible ignorarlas, aquí solo dejo un extracto.

Venezuela es una anecdota

Dia 27 de nuestro viaje. Manana regresamos a casa y en verdad me hace falta mi hogar, aunque viajar siempre es sabroso. Hemos recorrido no se cuantos kilometros, visitamos varias ciudades de Italia, Madrid y a Paris lo escudrinamos hasta los insospechable. Este viaje ha sido maravilloso, las suelas de mis sandalias dan fe de lo que hemos caminado, las mas de tres mil fotografias que me llevara semanas revisar y clasificar dan fe de ello, tengo mi cerebro y mi corazon lleno de nuevos sabores, olores, nombres, rostros. Aunque regrese a Venezuela este viaje se extendera por los menos seis meses mas.

En todo este tiempo me ha sorprendido que practicamente no nos hemos topado con venezolanos, se pueden contar con las manos: un grupo de maracuchos que peregrinaban hacia Tierra Santa, un sacerdote con una pareja amiga en Roma y una muchacha de San Antonio de los Altos, que si no me aclara que es venezolana no lo hubiese ni sospechado, porque se expresa en perfecto argentino.

Cuando la gente nos pregunta de donde somos, al tratar de atinar apuntan hacia Puerto Rico o a Cuba, pero nunca a Venezuela. Salvo Espana donde las opiniones sobre Hugo Chavez estan divididas, para el resto del mundo somos sinonimo de petroleo o como dicen los italianos «molto soldi», de un lider que llama la atencion cuyo apellido en Italia se presta para un juego de palabras, una que otra persona nos dice que tiene conocidos alla, como la muchacha que estaba en la taquilla del Museo Thyssen y resulto ser prima de la actriz Mary Carmen Regueiro y que ademas se llama Lara, en honor a la tierra venezolana.

En otros lugares Venezuela se resume al nombre de un bombon en Kakao Sampaca o uno que se llama Caracas en la Maison du Chocolat en Paris, donde el chocolatier me explico que utiliza cacao criollo en sus blends. Tambien hay gente que nos ha dicho que no van alla por la situacion politica y por la inseguridad, incluso algunos italianos nos relataron anecdotas de conocidos a los que asaltaron o pasaron un mal rato. Pero mas alla de eso no somos nada, ni nuestra moneda, ni nuestra bandera, ni siquiera la fama de las misses, en verdad somos un cuento como de otra generacion, parece que estamos en otro planeta o peor aun en otra dimension del tiempo. Si, Venezuela es una anecdota, lo peor que ha pasado en los ultimos anos, es que nos hemos aislado del resto de la humanidad.

Espero que no reduzcan aun mas el cupo Cadivi, que es tal vez uno de los mecanismos mas perversos aplicados por quienes estan actualmente en el poder. Es casi imposible explicar (en cualquier idioma) como hemos dejado que nos cerquen el dinero y la posibilidad de salir del pais de ese modo, porque mi conclusion es que solo cabe en la cabeza de los venezolanos que nos acostumbramos a vivir asi y a caer en la trampa burocratica que nos lleva a mendigar lo que nos corresponde.

Sin caer en comparaciones, en este viaje mas que nunca he sentido cuanto hemos involucionado. Como decia mi amado profesor Jose Antonio Mayobre «hay que salir de vez en cuando de Venezuela porque sino uno se montuniza».

Inaki y los vietnamitas

129, avenue Parmentier. En esta direccion se localiza Le Chateubriand con Inaki Azpitarte a la cabeza. Un personaje que causo todo tipo de polemica y comentarios durante su visita a Caracas en el mas reciente Salon Internacional de Gastronomia – SIG -. Mas alla de los dimes y diretes que rodaron durante meses, igual lo inclui en mi listado de cosas por hacer cuando visitara Paris.

Llegamos al bistro pasadas las dos de la tarde, lo reconoci enseguida al recordar el video que llevo al SIG, un lugar austero, sin adornos, ubicado en una zona ajena al Paris para turistas. Un muchacho nos dijo que ya no les quedaba nada, que era un poco tarde y que con todo gusto nos tomaria las reservaciones para la noche. En ese momento aparecio Inaki, vestido con una guayabera y un delantal, despeinado y sudado. Lo llame por su nombre y se me quedo mirando, entonces le dije que nos habian presentado en Caracas, donde habia asistido a su presentacion y que como estaba en Paris aprovechaba para visitarlo. Enseguida le cambio la cara, esbozo una sonrisa y amablemente me repitio que no les quedaba nada.

Entonces, le pregute si me recomendaba un lugar cercano para almorzar, porque estabamos muertas de hambre. Salio del restaurant e intento explicame una direccion, busco papel y lapiz, dibujo un croquis de como llegar a una «cantina» vietnamita, que le gustaba mucho y ademas era economica. En ese momento ademas sentia que se cumplia otro de mis pendientes: comer vietnamita en Paris, pero con la seguridad que era un buen sitio, porque los cocineros suelen dar buenas recomendaciones.

Atravesamos la rue du Temple apareciendo una ciudad increible ante nuestros ojos. Un sector lleno de asiaticos, arabes y africanos, con negocios de todo tipo, inimaginable si le lee la ciudad de los brochures, flotaba un aroma a especias y pescado seco en el aire, era como si hubiesemos ingresado en otra dimension, mas rustica, algo sucia y desordenada, incluso la gente a nuestro alrededor hablaba muchos idiomas. Era tan fascinante todo lo que nos rodeaba que nos detuvimos en un monton de tiendas, hasta que llegamos al Dong Huong (14 rue Louis Bonnet).

La cantina resulto un lugar limpio, amplio, bien atendido y con un olor muy delicado entre hierba limon y citronela. Finalmente despues de ver lo que comia la gente nuestro alrededor y preguntar la especialidad de la casa, nos decidimos por una Soupe tonkinoise speciale (caldo muy aromatica con bolitas de pollo y fideos a la que aparte se le agregan hojas de hierbabuena), Rix aux travers de porc à la citronnelle (costillas de cochino hechas al grill servidas sobre arroz blanco) y Riw parfumè au poulet a la vapeur (pollo al vapor aue venia perfumado con hierbas y citricos), todo venia junto a una salsita de la que solo pude identificar vinagre de arroz y zanahorias. El almuerzo lo acompanamos con te, que estaba un poco dulce para mi gusto.

Me quede con ganas de probar un monton de cosas, como unos cilindros al vapor rellenos de vegetales y carones que segun la carta – que tenia fotos y todo – se llama Rouleaux de printemps aux crevettes et lardons y unos vegetales grillados que el comensal envuelve en hojas de lechuga y menta llamado Brochettes de crevettes grillèes avec galettes de riz. Tal como dijo Inaki el sitio resulto super economico y yo sali de ahi cantando Toy contenta de la Billos.

Le Chateaubriand

Al dia siguiente volvimos a Le Chateaubriand, llegamos mas temprano, apenas entramos nos encontramos a Inaki que lucia la misma estampa del dia anterior, conversamos sobre los vietnamitas y nos invito a sentarnos.

Enseguida se acerco un muchacho de nombre David, ahi casi todos hablan espanol, nos mostro el menu del dia y nos explico que si ordenabamos la formula que consiste en una entrada y un plato fuerte o un plato fuerte y un postre tiene un costo de 16 euros, sin las bebidas. Tambien podiamos hacer otras combinaciones o pedir platos a la carta.

De entrada ordenamos Gazpacho de petits pois y Joue de boeuf, petit Lègumes. La cara de mi mama era un poema cuando probo el gazpacho, porque ademas los salpicaron con flores frescas de lavanda. Luego antes del plato fuerte, como cortesia nos hicieron probar una crema de berenjenas ahumadas (recuerdo claramente que la preparo en Caracas), con trozos de atun fresco marinado con aceite de oliva y un toque de sal marina y una especie de sorbete de pesto de albahaca.

Seguidamente, llego el plato fuerte que consistio en un Saumon à l aneth con un pure de papas con mucho aceite de oliva, coronado con eneldo fresco. Ufffff!!!!!! simplente delicioso. Mi mama no hablaba, le pregunte si le pasaba algo y me respondio «estoy disfrutando». Luego compartimos Islas Flotantes para el postre y cerramos con cafe.

Al momento de cancelar la cuenta, nos ofrecieron Pacharan – uno de mis licores favoritos -, le pedi para tomarnos una foto, entonces se seco las manos y me dijo «vamos afuera». Llamo a David y nos hicimos fotos todos muy sonrientes. Sobre la cuenta solo digo que me alegro de no haber pagado lo que costo la cena en Caracas. Almorce estupendamente, ese es mi veredicto.

Al mal tiempo … chocolates, bistros y tiendas

El tiempo cambio radicalmente en Paris. Cuando llegamos el cielo estaba azul y la temperatura agradable, luego hizo un calor espantoso muy humedo que ponia la piel pegostosa. Pero de un dia para otro, todo cambio y sin previo aviso esta haciendo mucho frio. De 28 grados bajamos a 16. Ayer pase mucho frio porque no traje la ropa indicada para eso.

Hemos reducido nuestras caminatas, sin embargo fuimos a Montmatre. Lo mejor alli es la iglesia del Sagrado Corazon, que apesar de la gran cantidad de gente que la visita se puede disfrutar. Luego recorrimos la plaza de los pintores, nos quedamos observando un rato a la gente posando para hacerse un retrato. Honestamente, no dudo que en su epoca el ambiente en el lugar fue fabuloso, pero ahora me resulto un poco canson, tal vez estoy sufriendo una sobredosis de «turistas».

Sin embargo caminar Paris es una delicia, estos dias nos hemos dedicado a eso. Seccionamos el mapa segun nuestros intereses y exploramos la ciudad por zonas. Solo un dia lo tomamos para los museos, decidimos visitar el de Rodin y el d Orsay, ese era un acuerdo que teniamos desde Caracas y ha funcionado bien, pero hoy quiero sentarme un rato frente al Louvre y por supuesto, tomarme una foto.

Siguiendo algunas recomendaciones de Maria Luisa Rios, he visitado algunos lugares de los que hablare cuando baje las fotos de la camara. Conocimos la tienda del famoso Pierre Herme donde compre los mejores macarrones que me he comido en mi vida. Tambien me di un gustazo en la Maison du Chocolats y compre pan en la Poilane, que junto a un quesito de cabra y un vinito amenzaron el juego donde resulto victorioso el Barcelona.

Hoy amanecio nublado, queremos caminar por Champs Elysees y comer en alguno de los bistros que me recomendo Sasha Correa. Para manana tengo una reservacion muy especial pero no voy a adelantar nada. Solo nos quedan dos dias en Paris cruzo los dedos para que alcance el tiempo.

Tres horas a la cumbre

Subir hasta el punto mas alto de la Torre Eiffel estaba resaltado en mi lista de cosas por hacer en el viaje. Cuando vine la primera vez no lo hice por razones personales que no vienen al caso, ahora estaba decidida, condicion sufiente y necesaria para poder cumplir este deseo .

El dia estaba soleado, despejado y fresco. Llegamos en autobus a Champ de Mars, lo cruzamos y como mi mama no quizo acompanarme, me fui a hacer la cola para comprar las entradas y subir yo sola. Alli bajo el sol y admirando la bella estructura pasaron mas de 45 minutos, en los que me dedique a observar a las personas a mi alrededor y escuchar conversaciones poniendo cara de que no entiendia. Me diverti horrores con un argentino bien entrado en anos acompanado de una mujer muy linda que podia ser su hija; ella insistia en subir mientras el le decia con mimos que el ya lo habia hecho muchas veces y que la vista no era nada especial; otra muchacha le contaba a su mama como habia confeccionado el patron de un vestido, unos enamorados que se cansaron de besarse entre el sol y la espera, ademas de las combinaciones de ropa que escoge la gente, muchas dificiles de entender, como si se vistieran con la luz apagada.

Finalmente llegue a la taquilla, para subir en ascensor hasta el nivel 3 el ticket costo 13 euros. Tome el ascensor hasta la primera parada. Al ver la ciudad desde la torre se me aguaron los ojos, recorde que cuando era nina y me preguntaban hacia donde iba, siempre respondia «a Paris».
Di una vuelta, disfrute la primera escala de la travesia, hasta que decidi hacer la cola para el segundo ascensor.

Decia en una pantalla que la espera es de 45 minutos. Claro!!!! hay todo tipo de esperas y depende de los acompanantes. No se si por buena o mala suerte me toco adelante una familia de espanoles, una pareja con dos «chavales» (a mi calculo de 10 y 8 anos). Uno de ellos un poco inquieto hasta que sono el celular de la senora y le grito al marido «Alvaro, se nos ha inundao la casa». Se lo dijo varias veces pero Alvaro no reaccionaba, de ahi en adelante llamo a Paco, a Eulalia, a Maria Jose y a su hermana Maria, quien despues pude entender encontro la casa llena de agua, habia cerrado la llave de paso y no se cuantas cosas mas. Mientras la mujer gritaba, el hijo mayor trepaba como primate sobre los tubos que deliean la cola, me apuntaba con su trasero y le decia a la mama llamando su atencion «que me voy a echar un peo». Experimente panico. Me sentia atrapada en la cola, busque las salidas de emergencia, pense en gritar «fuego», estaba aturdida pero pensaba que ya habia comprado el ticket, intente mantenerme a un metro de distancia de la familia Monster (incluso Alvaro se parecia a German, era muy alto, corpulento y feo, aunque ella ni por error a Lily).

Luego uno de los ninos escupia al piso y decia «lluvia de escupitajos», mientras la madre jurungaba el bolso y preguntaba si ahi se podia fumar. En ese punto, aplicaba las tecnicas que he aprendido en la meditacion, me meti en una esfera de luz dorada cosmica que me temia adolecia de proteccion antipeos y termine endeudada con San Marcos de Leon para que venciese a ese mounstro con su vara. La gente me miraba con lastima, la senora me hacia senas para que no estuviera tan alejada y yo me hacia la loca. De esa manera y tratando de mantener intacta mi integridad paso mas de una hora.

Como si Dios se hubiese acordado de mi, la familia Monster partio con otro grupo. Subi al ascensor y poco a poco se fue develando una vista sobrecogedora: Paris completica, soleada, con un cielo azul inmaculado, la claridad del aire permitia alcanzar la vista hasta muy lejos, parece dibujada con un lapiz y una escuadra, el Sena atravesandola como si no tuviera idea que forma parte de una de las ciudades mas bellas. Una vez mas comprobe que el los vuelos que llegan a esta ciudad son interplanetarios.

Cuando por fin alcance al punto mas alto sentia una emocion fuertisima, miraba y miraba, buscaba mis lugares favoritos, le pedi a un senor que me tomara una foto, luego me comi un chocolate disfrutando la vista, hasta que una nina que grito «mama» me recordo que la mia llevaba mas de dos horas y media esperandome. La bajada aunque veloz fue algo desordenada, el sistema de informacion para el retorno es deficiente.

Pero fue una travesia increible, termine riendome de mi misma involucrada en una tipica escena de Yo Amo a Lucy. Pero me senti tan afortunada de haber subido a la Torre Eiffel en un dia perfecto.

Ya entiendo cuando dicen que Venezia esta por hundirse

Visitamos ida por vuelta la ciudad de Venezia. Salimos muy temprano en el tren y regresamos en la noche tras haber superado algunas travesuras de Mercurio que continua retrogrado, y es imposible que pase en blanco.

De Venezia he escuchado hablar tanto … en especial si se vive en Venezuela y lo primero que te dicen en la escuela es que el nombre de nuestra patria nacio de la iniciativa de un conquistador que no encontro mejor cosa que compararnos con esta urbe pero en pequeno. Sin embargo, es una ciudad simplemente hermosa, sus callecitas, los cientos de puentes de todos los tamanos y disenos, las emabarcaciones que la navegan de un lado a otro. Aunque se evidencian los efectos de un clima hostil y que deteriora las edicicaciones, muchos balcones tienen flores de colores brillantes, se cuida hasta lo indecible la uniformidad de la ciudad.

Para mi sorpresa son pocos los lugares donde me desagrado el olor del agua, aunque esta bastante sucia y llena de algas. Guardando las distancias, me recordo la planta que crecia en el Lago de Maracaibo, bueno siguen las similitudes quinientos anos despues. Por todos lados hay gondoleros que te ofrecen un paseo de medio hora por los lugares mas emblematicos. Como todo en la vida, si se toma un «pirata» en uno de los callejones solo cobra 60 euros, pero si agarra uno de los oficiales y certificados en la bahia de la Plaza San Marco, cuesta 120. Aunque aqui tambien funciona el regateo, eso no conoce la barrera del idioma.

Hay que caminar bastante desde la estacion del tren a la plaza San Marcos y aun mas si uno se detiene en todos lados. Me tope con el mercado libre, posee un lado dedicado al expendio de peces y otro a las frutas y hortalizas. El lado de los peces es una edificacion preciosa con arcos de estilo gotico, cuando llegamos ya estaban recogiendo asi que no tuve la oportunidad de preguntar sobre los tipos de peces que venden ahi, pero me parecieron simpaticas las cientos de gaviotas a la espera de los restos de pescado. Por cierto, estan bien gorditas, un poco mas y no podran volar.

Venezia esta llena de tiendas pequenas, en la mayoria venden arte murano en todas sus formas y colores: collares, jarrones, platos, zarcillos, ganchos para el cabello, lo hay todo. Pero me encontre con muchas papelerias simplemente espectaculares, con papeles artesanales y con disenos sublimes, reproducciones de grabados antiguos, no lo voy a negar ahi hice mi agosto.

Cuando llegamos a la plaza San Marco se abre un espacio sobrecogedor, el Duomo en un extremo y los palacios venezianos a su alrededor, con cientos de cafes que en su mayoria tocan pequenos grupos de musica. Para variar, estan restaurando una parte de los palacios, bueno en Italia es dificil que no esten restaurando algo. Caminamos la plaza, comimos helado – el mejor que he probado hasta ahora – y llegos al muelle. Guao!!!!!!!!! que lugar tan hermoso, se ven varias islas en frente, las embarcaciones, la brisa, y lo mas impresionante es que la ciudad esta casi a ras del agua.

Todo lo que he narrado hasta aqui es muy romantico, pero Venezia esta plagada de turistas, son cientos, miles, millones, no quiero ni imaginar cuando llegue el verano. Si, a Venezia la hundiran los turistas, es demasiado y eso va acompanado de todo tipo de negocios y buhoneros. Encontrar un lugar para comer «bien» es una proeza, a menos que se este dispuesto a pagar mucho. Incluso almorzamos en una terracita y la pasta a la vongole que me comi, casi me mata, sumado a la travesia en el «vaporeto» (especie de autobus acuatico que mueve a la gente por los canales). Tomamos el equivocado y estuvimos dando vueltas mas de una hora. El movimiento de barco contribuyo a mi malestar. Incluso perdimos el tren de regreso, con la suerte que el proximo salia con 40 minutos de diferencia, pero cuando llegue a Brescia sentia que me moria.

Manana salimos a Paris, hoy estoy recargando las baterias porque me siento muy cansada. Ya les contare mis peripecias en tierras galas.

Italia es una mujer tatuada

Cuando llegamos a Roma, hace no-se-cuantos-dias porque ya perdi la nocion del tiempo, mi primera sorpresa fue ver como en este pais no existe un milimetro de tierra que no haya sido plantada o aprovechada de algunas manera. Desde el cielo Italia se muestra como un mosaico de verdes de infitidad de tonos, azules, marrones, increiblemente hermosa aun sin pisarla.

Hoy me invitaron a volar en una avioneta sobre la region de Lombardia. Enmanuel el nieto de Magda y Antonio, hace poco recibio su licencia de piloto y esta entusiasmadisimo al punto que dijo si lo queria acompanar. Por supuesto, que ni corta ni perezosa acepte.

Llegamos al earoclub de Brescia, junto a Magda que estaba que no cabia de orgullo. Luego de esperar un largo rato, llego la avioneta. Pequena, muy pequena de cuatro puestos, pero lindisima. Enmanuel reviso que todo estuviera en orden, por ejemplo, detallitos como el combustible. Magda hizo las veces de copiloto. Enmanuel nos conto el plan de vuelo y despegamos hacia un cielo despejado, brillante, profundamente azul, sin lugar a dudas invitaba a volar, mas que en un avion, me sentia como si fuera parte de un papagayo.

Primero pasamos por Botticini Sera, volamos tan bajo que se veian las casa con una nitidez espeluzante, luego los cerros donde explotan el marmol, las iglesias, los campos sembrados de trigo o maiz, y al fondo el lago Garda. Luego sobrevolamos el lago, con sus orillas llenas de poblaciones y varias islas donde se erigen castillos, puentes, muelles, parques de diversion, la vista era simplemente hermosisima.

En algun momento con la tomadera de fotos y un movimiento brusco del avion, se me revolvio el estomago, me puse palida y se me enfriaron las orejas, pero en ese instante pense «la mente domina el cuerpo, yo no vine de tan lejos a recibir este regalo para no disfrutarlo, que se enferme otro», asi que me acomode como pude y disfrute el paseo hasta el ultimo minuto. A medida que el vuelo trancurria, Enmanuel nos senalaba puntos de su interes y me decia «toma fotos, toma fotos», yo muy obediente como soy, lleve a cabo su peticion.

El sol ya empezaba a acercarse a la linea del horizonte y eso tambien marco el momento del regreso, estaba euforica y solo pensaba, Italia es como una mujer que tiene todo el cuerpo tatuado, no ha dejado un milimetro libre de su piel, alrededor de tres mil anos han dejado una huella unica, con flores, colores, cicatrices, en un marco de equilibrio y belleza. Hermosa, realmente hermosa.

PD: Enmanuel muchas gracias por la invitacion, fuiste un gran piloto y un estupendo anfitrion.