La pastelería Mozart cumple 40 años. Dirían los astrólogos que es una edad importante, la de los cambios y asentamientos y este mundo de pasteles y chocolates no está ajeno a este destino. Fundada en 1976 por George Progonis y su esposa Doris, ha sido referencia de calidad, en especial, por su torta de profiteroles de chocolate. Cuatro décadas después sigue siendo una empresa familiar, donde el 90 por cierto de la producción tiene al chocolate como protagonista. En una labor que se sigue haciendo de manera artesanal.
Comparto extractos de la nota de prensa donde narran la historia de la familia Progonis y la Mozart. Por cierto, Lorenzo Dávalos, autor de la nota, está escribiendo un libro sobre esta historia, eso explica una nota que más allá de bien escrita – cosa rara en estos días-, brinda un goloso abrebocas de la publicación.
Esta es la última entrega del texto escrito para la edición especial de gastronomía de la revista Debates del IESA.
YANTARES RESTAURANT comenzó en 2009 en un pequeño local en la calle Urdaneta del casco central de Chacao. Desde el primer momento, manejaron el concepto de comida por peso, bien elaborada, gustosa, en una combinación de sabor de casa con factura profesional.
Un espacio está concebido como un concepto integral que involucra la estimulación visual, con paredes convertidas en lienzos para artistas plásticos – algunos emergentes, otros más consagrados -, buena música y excelente atención. En poco tiempo ganaron buena fama, al punto que se hacía cola en las horas pico del servicio.
El concepto de Yantares es responsabilidad de tres jóvenes entusiastas, Karem Silva, Nadeska Benítez y Luis Figueira, a los que se suman la madre y hermano de Figuera. El éxito obtenido los animó a crecer, a expandir su filosofía de servicio.
Se trata de un restaurante de cocina venezolana. Al frente de sus fogones está el reconocido chef Francisco Abenante, quien no es primera vez que se encarga de un negocio de este tipo, ya que viene de Barquisimeto donde por más de una década manejó el restaurante El Círculo, donde trascendió el ámbito local y se destacó como uno de los mejores cocineros criollos, al punto que en 2009 ganó el Tenedor de Oro que otorga la Academia Venezolana de Gastronomía.
En 2010 Abenante cerró el local en Lara por motivos personales y se trasladó a Caracas donde se asoció con Valentina Semtei, quien en ese entonces llevaba el proyecto de “Cocina Emocional”. En 2011 comenzó esta sociedad que a los pocos meses decidieron montar en principio una “sanduchería”, inspirados en el tan popular concepto peruano. Pero cuando encontraron “la casa” ubicada en la tercera avenida de los Palos Grandes, la historia tomó otro giro y allí comenzó la historia de este lugar, que tardó alrededor de tres años en abrir sus puertas.
Bajo las condiciones económicas que experimenta Venezuela en la actualidad, ¿vale la pena emprender el proyecto de un restaurante? Dos estudios recientes dan luces a una posible respuesta
¿Cuánto cuesta montar un restaurante en Venezuela? Es una pregunta con muchas respuestas. No todas se traducen en dinero, sino en tiempo, esfuerzo, desgaste emocional y físico, audacia, sentido de la oportunidad y una estricta pero flexible planificación. Es decir, una verdadera prueba de paciencia y perseverancia.
En abril arranca la temporada de mango en Venezuela. Desde marzo los frondosos árboles se llenan de millones de flores, mientras la cabeza y las papilas comienzan a evocar recuerdos y sabores. Ciertamente, esta fruta da para todo, se come el mango verde, pintón y maduro pero como cosa curiosa son pocos los platos venezolanos que lo incluyen como ingrediente.
Cómo explicar que hace falta la gente positiva y emisora de buenas noticias en esta tierra donde el miedo y la tristeza opacan la luz solar. Esta es una nota triste, muy triste, porque para variar me toca despedir a alguien que admiro mucho. Elizabeth Klein regresa a Estados Unidos, a su país de origen.
He sido seguidora de las guías de posadas y campamentos de Elizabeth Kline desde hace más de quince años. Su honestidad, acuciosidad, rigurosidad, criterio, orden y disciplina son admirables. Ha sido mi guía de cabecera para conocer Venezuela, y sus apreciaciones las más oportunas. Siempre he pensado «si lo dice Kline, es así». Además, la admiro doblemente, porque en mi caso, se lo difícil que es hacer una guía, la responsabilidad de una recomendación, de la palabra empeñada e impresa.
Elizabeth Klein recorrió Venezuela durante 34 años
Elizabeth Kline es norteamericana de nacimiento, pero ha amado a Venezuela más que 98% de la gente que conozco. Como bien dice Valentina Quintero «llegó hace 34 años … rodeada de gente contenta que la invitaba a tomar café y se reía con ella, con el colorido feliz y la música que la sorprendió … No le importó estar solita y tampoco no hablar español. Lo fue aprendiendo con más de un millón de kilómetros recorridos … Todo lo que descubrió y la asombró lo compartió en revistas, periódicos y en su ya clásica Guía de posadas, campamentos y cabañas, cuya edición número 20 está ahorita en las librerías … «
Me ha dado en la madre leer la despedida de Elizabeth Kline, quien se va del país por motivos bastante similares a los de tantos amigos. El mensaje de Elizabeth Kline: «Tengo 70 años. No quiero pasar mis últimos días haciendo colas, aterrada con las pavorosas historias que oigo de todos los posaderos, con la angustia de no poder reparar mi viejo carrito y no poder viajar, con este odio a los americanos. Temo que no renueven mi visa que vence el año que viene o no dejen entrar a mi hijo menor si me pasa algo. Irme es igualito a abandonar un marido que todavía amas».
A la señora Kline no queda más que darles las gracias por el amor con el que ha tratado a Venezuela, ese que muchos compatriotas olvidaron o cambiaron por dólares baratos, camionetas último modelo o un paquete de Harina Pan. Ahí están las guías, la mejor cara de Venezuela, la que muchos deseamos y rezamos que no desaparezca.
«El quipo de Cacao de Origen desarrollará un tema pertinente en el
contexto actual de las tendencias de alimentación. Los hábitos alimenticios nos forman o deforman, sin olvidar que comer es un acto social y se debería apreciar como un todo»
JUEVES 23 DE ABRIL a las 5:00pm en el Secadero 5 de la Hacienda La Trinidad.
Entrada libre
Venezuela cuenta con tres DOC que llegaron con el nuevo milenio. A cada una la impulsó una motivación particular para su solicitud. Al Cacao de Chuao la protección de las plantas y el acervo cultural; al Cocuy Pecayero la reinserción a la legalidad y salvaguardar el proceso y a sus productores; y al Ron de Venezuela la posibilidad de conformar un trabuco de productores para competir en el mercado internacional y fijar precios justos.
Como dato curioso, en el caso del cacao y ron, son los dos únicos productos en su tipo en el mercado internacional que exhiben la etiqueta de DOC.