«Nuestros rones son los únicos con nueve años y pico de envejecimiento. El cien por ciento del contenido de la botella cumple esa condición, no solo una fracción», afirmó Giorgio Melis, maestro ronero de Ron Roble, una de las marcas de destilado de caña criollo más recientes en el mercado, que lleva impresa la DOC Ron de Venezuela.
¡¡900 historias para celebrar!!
Muchas gracias a todos los seguidores de Historias de Sobre Mesa. Espero que sigamos compartiendo todos los cuentos que suceden alrededor, debajo, encima, lejos, cerca, detrás y adelante de la mesa.
Muchas gracias a todos los restaurantes, tiendas, importadoras, academias y artesanos que con tanta generosidad han ofrecido premios fantásticos. Me conmovió que todas las solicitudes fueros respondidas afirmativamente y en algunos casos hasta ofrecieron algo mejor que lo pedido.
A continuación los ganadores:
Café venezolano por el pecho
La cultura del café en Venezuela ahora está impresa en franelas. Desde las maneras de beberlo y llamarlo en las barras hasta grecas, dispensadores y otros detalles. El responsable es Pietro Carbone y se venden bajo la etiqueta de «Carbone Espresso«, quien en un acto juguetón plasmó en tela algunos íconos del café criollo.
Las combinaciones intrépidas de Amatiel
Pocas cosas se comparan al placer de un bocado que emociona y sorprende. La desgustación comienza cuando se lee una etiqueta y en la cabeza solo se piensa que determinada combinación es sencillamente imposible, pero al hacer contacto con las papilas, el cuerpo dice otra cosa. Indudablemente, en la cocina al igual que en la vida, no solo basta la cabeza sino la sorpresa, la magia y el corazón.
A catar rones de Venezuela en la viña
D.O. C. Ron de Venezuela. Una denominación de origen de debería llenar de orgullo a cualquier venezolano. Pero para amar y sentir orgullo es fundamentarl conocerlos. Una oportunidad surge en La Viña del Señor en el CC. San Ignacio. La cata la dictará Luis Elías Rodríguez, quien a mi juicio, es increíblemente didáctico, técnico y divertido. La actividad estará integradas por las siguientes estrellas de la costelación del destilado de caña.
#SiTeCocinoTeComo cuando la 2.0 encontró espacio en el papel
#SiTeCocinoTeComo no es un libro de cocina. Se trata de un cuaderno de recortes, con recetas en 140, anécdotas, reflexiones, fotos (algunas muy buenas y otras no tanto), de dos amigos que en un momento de su vida, encontraron un espacio perfecto donde expresar lo que les sucedía, en el proyecto @comidadesoltero (twitter, facebook, presentaciones en vivo).
@In_Tre : Pizzas con sabor, textura y corazón siciliano
Las pizza de «In Tre» son elaboradas al estilo «siciliano» aprendidas de maestros italianos. Cumplen con todos los requisitos: bien hechas, sabrosas y a buen precio
«La pizza siciliana es delgada, crocante, tipo galleta. No se destaca el tamaño de la masa por encima de los ingredientes que la cubren”, afirma Amílcar Gómez uno de los propietarios de In Tre Pasta & Pizza Bar.
Queso de bola relleno: con abolengo de sobra

Se trata de un retallón en cuerpo y alma. Integra el listado de los platos más refinados de nuestra culinaria. Queso, guiso, destreza y paciencia, son los cuatro ingredientes claves para elaborarlo con éxito.
Se trata del único retallón de nuestra culinaria, que se compra el producto original anticipando el sobrante. Cuando se adquiere se toma el cuidado que no esté perforado ni golpeado, se considera el tamaño y hasta se hace una feroz advertencia a los comensales antes del primer corte, no vaya a ser que el paso equivocado del filo del cuchillo acabe con toda posibilidad.
Se esculpe de adentro hacia afuera y de arriba hacia abajo.
El queso de bola relleno se añora, se espera, se imagina, es lo más cercano a la búsqueda de la media naranja, pero con más posibilidades de éxito y satisfacción. “En mi familia era motivo de festejo el día que lo preparaban (…) íbamos “cavando” hasta que ya no quedaba queso en las paredes. (…) Siempre había ocasiones especiales: Santos, cumpleaños, visitas”, narra Helena Tood, en su recetario publicado por El Nacional en 1999.
Tal vez no es una de las recetas más populares, pero sí de las más refinadas, complejas, golosas y costosas. Exige paciencia, supervisión y autocontención, porque no es fácil comerse un queso tipo Edam a pedacitos. En realidad no es un platillo caraqueño, pero es la urbe donde más figura en recetarios y preferencias familiares.
“El relleno con guiso de pollo era nuestro plato favorito cuando éramos pequeños. Ahora, ya adultos, hemos encontrado rellenos deliciosos: crema de camarones, guiso de cochino, de vegetales”, apunta Todd, quien al igual que Armando Scannone en su libro rojo (1982), mezcla los guisos con pasta corta.
También se le menciona como queso relleno de pollo, y aunque son exactamente los mismos ingredientes, no se trata del mismo plato. El de bola se sirve del caparazón hueco del queso como receptáculo y “relleno de pollo” de los sobrantes del queso (no tiene que ser amarillo). Al respecto, Scannone señala que “también puede hacerse forrando un molde de vidrio para hornear con láminas de queso, rellenándolo luego con los macarrones con pollo y cubriendo finalmente con queso para hornearlo posteriormente”.
El recetario “Mi libro de cocina” de Doña Astrid, apunta “En la víspera ponga a remojar el queso para facilitar el raspado de la cera roja (…) Rellénelo con capas alternadas de salsa (…) Coloque la tapita (que ha sido conservada) al queso y llévelo al horno a 350ºF por espacio de una hora y cuarto. Se sirve caliente para que no se endurezca”.
Curazaleño sobre nuestro mantel
El investigador Rafael Cartay en la publicación “El Pan Nuestro de cada día” (Fundación Bigott, 1995) señala su origen curazaleño, “allí se conoce como Keshy Yena coe Carni, en dialecto papiamento, y que significa simplemente, palabra por palabra “queso relleno con carne” y que se sirve también con camarones (Keshy yena coe cabaron) o con pollo”.
Hecho que no es de extrañarse, porque desde 1634 la isla de Curazao integra las Antillas Holandesas, donde se encontraban infinidad de productos procedentes de los Países Bajos como leche, enlatados, quesos, mantequilla, influencia que hasta el sol de hoy se aprecia en las tierras falconianas, el punto de tierra firme más próximo y con mayor alcance para el contrabando.
Sin embargo, llama la atención que la receta no sea tan popular en la mesa falconiana, ni siquiera de los estados vecinos como Zulia, Lara o Yaracuy, sino que viaje hasta los fogones de la capital de la república.
El queso de bola utilizado tradicionalmente es un Edam-Kaas, elaborado en Holanda septentrional, “originalmente en el pequeño puerto de Edam sobre el Ijsselmeer (…) donde también lo conocen como “cabeza de muerto” (…) cubierto por una cáscara roja o amarilla, y que es una coloración artificial debido a una capa de parafina de bermellón, usada desde hace 600 años”, apunta Cartay.
Extraordinariamente, se trata de los pocos platos antillanos presentes en nuestros condumios, que suelen ser complejos, ricos en sabor, especiados pero poco conocidos, como los guisos de iguana y el banana stofá (guiso de chivo y plátano).
Primero relleno, que sencillo
Como es de esperarse, nuestras cocineras le imprimieron su toque, utilizando con rellenos más dulzones y menos cargados de especias, donde se le añaden alcaparras, aceitunas y hasta pasitas, además de la pasta.
Actualmente, se mantiene en la categoría “platillos para ocasiones especiales”, por no decir “extraordinarias”, tal vez por el alto costo del queso – si se consigue – . Además suelen comprase dos quesos, uno para cortar como mejor le parezca al hambriento comensal y otro para cavar lentamente, que deriva en la segunda razón, la paciencia.
Sin lugar a dudas, no se trata de un platillo popular, pero tiene todos los elementos y sabores de nuestra cocina: queso, guiso medio dulzón, pasta y fiesta. Definitivamente, un venezolano de abolengo.
Texto publicado en la sección «Así somos con gusto» en la edición de agosto de la Revista Bienmesabe
Foto: Nelson Garrido. Tomada del libro «El Pan nuestro de cada día» de Rafae Cartay, editado por la Fundación Bigott
Los 900 de Historias de Sobre Mesa
900 entradas en 6 años. Es decir, una cada 2 días si se establece un promedio. Así que he decidido celebrar.
A Historias de Sobre Mesa le he dedicado no menos de 600 horas de mi vida. Pero cada minuto ha estado lleno de satisfacción y aprendizaje. Puedo decir con orgullo, que este espacio ha registrado casi todo lo sucedido en el sector gastronómico venezolano de tiempos recientes: cocineros, productos, restaurantes, puestos de comida callejera, crónicas de viajes, lugares, curiosidades, festivales, personajes, recorridos, licores de todos los tipos clases y colores, historias, noticias, mercados, astrología, formación profesional, servicios y por supuesto, mis opiniones sobre lo que sucede en la mesa, sobre ella y a su alrededor.
Realmente, estoy a 8 entradas de la 900 y para celebrar sortearé varios premios entre los seguidores (ya existentes y nuevos). Muchas gracias a todas las personas que me han apoyado al respecto, me conmueve que nadie se negó y a la primera aceptaron.
Muchas gracias a los lectores, quienes fielmente me han apoyado y me estimulan a mantener este espacio actualizado.
Los premios:








