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Santa Teresa y los 220 años de la hacienda donde nace un magnífico ron venezolano

Hacienda Santa Teresa 1960
Hacienda Santa Teresa 1960

«1796» para los amantes del ron tiene dos acepciones: la cifra que da nombre a uno de los más excepcionales representantes del Ron de Venezuela y también es la fecha de la fundación de la Hacienda Santa Teresa, ubicada en pueblo de El Consejo dentro los verdes valles del estado Aragua, donde se elaboran los destilados que llevan dicho nombre y que en 2014 fue nombrada como la mejor destilería de su tipo en el mundo.

El ron es motivo de orgullo para cualquier venezolano, no hay dudas de su calidad y características excepcionales, en lo que Santa Teresa ha contribuido por mucho. A este hecho se suma que una empresa en Venezuela pueda afirmar que ha superado los dos siglos elaborando un producto que cada vez es mejor.  Así que los argumentos para la celebración son incuestionables. Sí, el añejamiento en este caso también tienes varias acepciones que además de complejidad de sabor y aromas, habla de constancia, compromiso y calidad.

Como nada es casual, el 15 de octubre es el onomástico de Santa Teresa de Jesús, de quien se sirvió Martín de Tovar y Blanco para dar nombre a estas tierras; tal vez su devoción no estaba consciente que el nombre Teresa «procede con toda probabilidad del griego, del verbo (teréo),que significa guardar, vigilar, observar. El sustantivo thrhsiV (téresis) significa vigilancia, precaución, prudencia, observación y observancia» (Almanaque.com); pero más allá de cualquier conjetura, la santa protectora marida a la perfección.

ron-santa-teresa-rutas-golosas-rutas-golosasPara celebrar los 220 años de la hacienda Santa Teresa, se abrirán nuevos espacios donde funcionó la primera embotelladora  que ahora dará paso a un centro de eventos y salas de conferencias, que seguramente completarán las actividades alternativas que ofrece el lugar como paseos, conciertos, el restaurante y la ruta del ron.

hacienda-santa-teresa-rutas-golosasPersonalmente, me llena de alegría celebrar un logro que luce gigante, porque lo es. Con el ron los venezolanos hemos demostrado que cuando queremos hacer las cosas bien somos invencibles. Al ron hay que mirarlo con atención porque con sangre-sudor-paciencia-y-astucia ha logrado convivir con el Estado, quien se lleva una buena tajada de sus beneficios y da muy poco a cambio, y a pesar de eso ha podido crecer, mejorar, trabajar una imagen de calidad y confianza dentro y fuera de nuestro país. Sí, soy una enamorada confesa de nuestro destilado de caña y, aunque suene pedante y poco profesional, cuando me pregunta si me refiero a Ron de Venezuela, siempre contesto, «¿Acaso hay otro?».

 

En la página de fundación Santa Teresa está la historia de la hacienda y se la fabricación de ron, incluso los proyectos sociales que ejecutan en la actualidad. CLIQUEE AQUÍ

Cocinar con propósito / por Narsa Silva Villanueva

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Si quiere ver la nota del periódico local haga click sobre la imagen

Aromas, colores y sabores provenientes de Marruecos, Senegal, Burkina Faso y Venezuela estuvieron presentes en la cena étnica pro recaudación de fondos promovida por la Asociación Bondeko; organización sin fines de lucro de la Provincia de Lecco, en  Lombardía, Italia, que desarrolla proyectos en favor de las mujeres extranjeras y sus hijos, entre los que vale destacar el curso de italiano y las tareas dirigidas «dopo scuola» para niños de la escuela primaria.

     Las responsables de la elaboración del menú fuimos un grupo de mujeres voluntarias, entre las cuales me cuento, alumnas del curso de italiano que lleva adelante el Comune de Valmadrera, de la mano de nuestra profesora, María Rigamonti, motor principal en la organización de esta cena étnica.

A quienes nos gusta cocinar, empíricos o profesionales de los fogones,  es un placer hacerlo; incluye un ritual maravilloso que comienza pensar el menú que se va a realizar, comprar los ingredientes, disfrutar el proceso de preparación y deleitar el paladar de los comensales para quienes se cocina. Cuando a esto se agrega cocinar por una causa, un propósito, es doblemente placentero.

Así fue en esta oportunidad, trabajamos voluntariamente en la elaboración de un menú para cincuenta personas con el fin de recaudar fondos en favor de programas de apoyo para los inmigrantes y sus hijos. Todas las involucradas en la cocina somos precisamente inmigrantes que en el pasado o en la actualidad nos hemos beneficiado de estos programas; en mi caso particular, el curso de italiano. Es una bonita forma de ayudar y agradecer, al mismo tiempo, el apoyo recibido en este camino de insertarse e integrarse en otro país, con una lengua distinta.

Previo al evento, la representante de cada país propuso el plato a realizar, nos reunimos dos días antes de la actividad para realizar las compras respectivas y desde tempranas horas nos dimos cita en la cocina del Instituto Técnico Profesional Aldo Moro, en Valmadrera. Para la mayoría significó nuestra primera experiencia en las instalaciones de una cocina profesional y cocinar para un grupo considerable de comensales;  una oportunidad  interesante y valiosa para quienes nos gusta la cocina, y no habíamos tenido esta ocasión.

narsa-silva-2-rutas-golosas       Disfrutamos las instalaciones, los recursos y las posibilidades de cocinar en sus espacios. Desde tempranas horas una sinfonia de aromas a especias reinaba en la cocina del Aldo Moro: curry, canela, cúrcuma, jengibre, pimienta, comino, principalmente, y  también el espíritu de colaboración entre quienes cocinamos; mientras cada una elaboraba su plato explicaba su receta al resto en el italiano que hemos aprendido, intercambiamos recetas, nos ayudamos mutuamente en la preparación y presentación final de cada plato.

            Cincuenta comensales se dieron cita para degustar una cena que incluyó como entradas: crema de garbanzos, crema de berenjenas, Msemmen (piadina o fajita marroquí), pan artesanal, antipasto de atún y arepas rellenas con ricotta de oveja rallada.

Los platos principales fueron: Harira, sopa marroqui elaborada a base de garbanzos y lentejas; Gombo (verdura originaria del Africa, también se utiliza en América, conocida como Quimbombò) servida con carne y polenta, Cous-Cous con carne y verduras y como postre la combinación de Bastela, un pastel agridulce marroquí a base de pollo, almendras fritas trituradas, huevo, perejil y helado a base de Yogurt y cous-cous.

 narsa-silva-1-rutas-golosas Senegal aportó las bebidas servidas para la ocasión:  Bissap,  bebida típica del país y también muy utilizada en otros países del Africa Occidental; es la flor del Hibisco Rojo, ampliamente conocida por sus propiedades curativas, se le conoce como «la bebida que cura todos los males», puede servirse fría o caliente, en este caso se sirvió fría, y también un Ginger casero a base de jengibre, jugo de pina, limón y vainilla, ambos muy refrescantes.

            Algunos de los asistentes se acercaron a la cocina para felicitarnos, y darnos sus impresiones sobre cada plato, un noble gesto, que nos llenó de satisfacción, pues complacer y deleitar el paladar de otros es siempre gratificante,  y un periódico local publicó una nota sobre la actividad.

narsa-silva-4-rutas-golosas Realmente disfrutamos cocinar, compartir, aprender y ayudar. En lo personal, en  este camino de integración en Italia en el tiempo que tengo como inmigrante he encontrado en el voluntariado una oportunidad maravillosa de dar y recibir, de aprender, relacionarme, aportar, agradecer e insertarme. Fue un regalo a mi espíritu poder cocinar por primera vez para 50 personas, disfruté poder hacerlo como voluntaria en una cocina profesional y  aportar mi granito de arena elaborando un antipasto de atún y  uno de nuestros alimentos insignes como venezolanos: la arepa. Nunca había hecho tantas arepas, un total de sesenta. La sonrisa de satisfacción de quienes se acercaron a la cocina para decirme que les había gustado mucho y pidieron repetir fue una de mis grandes recompensas personales esa noche.

#AngelaOraaLifeStyle exhibe los gustos de una hedonista irremediable

 

La venezolana Angela Oráa es amante de la moda, la buena mesa, los viajes, es decir, una hedonista irremediable que ha capitalizado su estilo de vida, al punto que lo plasma en videos cortos que por el momento se pueden disfrutar en su cuenta de Instagram @angelaoraa bajo la etiqueta #AngelaOraaLifeStyle.

Para muchos puede parecer una gran frivolidad. Personalmente, me encanta quien no se deja apabullar por el alud tecnológico y le saca provecho de manera divertida, sin traicionar su esencia. Conozco a Ángela desde hace muchos años, incluso he trabajado con ella, es de las personas que levanta todo tipo de pasiones a favor y en contra, pero no se le puede negar que le sobra estilo, no le tiene miedo al ridículo, es audaz, inteligente y aprende rápido; bien dirían que cuando uno va ya ella ha regresado y te está esperando con una copa de Veuve Clicquot brut nature en la mano.

«Llevo cerca de tres meses experimentando con aciertos y desaciertos. Esta aventura comenzó cuando tuve un quiebre. Me di cuenta que no estaba al día con la dinámica de las redes sociales. Temí quedarme atrás porque existe un abismo comunicacional entre mi generación y los millennials. Así las cosas, pierdes vigencia con los tiempos que corren. Eso jamás», expresa Oráa quien agrega, «Un buen día me dije: ¡Ángela!, ¿qué esperas?. Así que lo asumí como un apostolado. La primera sorprendida he sido yo. Ha sido un dato serendipity, pues estoy enamorada de crear a pulso una comunidad con la cual mantengo feedback e incluso he conocido personas que me atraen por sus quehaceres y pareceres. En pocas palabras, me enriquece».

Angela Oraa fotografiada por Guillermo Felizola, con accesorios de Adriano Russel y zapatos de Sophia Webster.
Angela Oraa fotografiada por Guillermo Felizola, con accesorios de Adriano Russel y zapatos de Sophia Webster.

Oráa afirma que toda la experiencia ganada en medios, especialmente televisión, ha sido fundamental; además de entender y conocer personas y grupos sociales con los que comparte los mismos gustos y pasiones, entre esos los zapatos. Ya quisiera yo tener el inventario que posee Ángela con los zapatos más hermosos, audaces, de buen gusto, nada fáciles de llevar, confieso que es uno de los aspectos que embelesa de su cuenta, pero no soy la única. «Inicialmente quería sacar fotos de platos de comida que intercalaba con uno que otro zapatos de la diseñadora Sophia Webster, a quien considero la Picasso de su oficio. Olvídate de Blahnik y Louboutin. Una vez más, fui sorprendida porque mi fetichismo es compartido universalmente y el rosario de seguidores, me piden más zapatos. Yo se los doy (risas)».

«Sin embargo, de manera orgánica y espontánea he ido mostrando todo aquello que me parezca respetable. La gastronomía sigue siendo el eje fundamental». Los videos de #AngelaOraaLifeStyle muestran otra manera de aproximarse a la mesa, a los cocineros, al mundo culinario en general, y a los viajes donde aplica una fórmula deliciosa que combina todos los ingredientes con resultados siempre inesperados, en apariencia predecibles pero muy placenteros. Puede parecer superficial pero no lo es, porque doy fe que posee un afinado y cultivado gusto por la buena mesa.

¿Con la comida no se juega?

¡Con la comida no se juega!”, expresión que he escuchado en tono de advertencia o regaño desde que me siento a la mesa, al punto, que en ocasiones se vincula con el pecado. Socialmente, el juego está vetado al momento de comer aunque paradójicamente jamás había estado tan presente, desde la cocina de vanguardia que se sirve del espectáculo para subirle el tono y costo a la experiencia del comensal, hasta la apuesta perversa de lograr doblegar la voluntad de la población por el estómago.

La gastronomía se sirve de lo lúdico desde siempre. Comienza cuando una cuchara llena de sopa simula el vuelo de un avión, seguido de las chucherías de colores alegres y sabores específicos que marcarán el camino de las preferencias del paladar. Cuando escuchamos la palabra “banquete” la asociamos a la abundancia y la diversión.

Por su parte, el término “trampantojo” salta constantemente en la cocina, que no son  más que platos cuya apariencia no guardan relación con su ingrediente original, como un roll de sushi hecho de helado o casos donde se suma al nombre la expresión “fingido” o “falso”, que obedece a la fantasía de quien quiere comer lo que le gusta pero por motivos religiosos o de salud no lo hace.

Se puede escribir un tratado completo sobre ejemplos, desde la tomatina donde se crea una verdadera batalla campal a punta de tomates en las calles de Buñol, España, pasando por guerra de pasteles en el cine, hasta el más simple acto de jugar con las migas de pan.

Incluso el chef Ferrán Adria se asoció con el Circ du Soleil y el chef Paco Roncero tiene un espectáculo donde la comida flota entre videos, inyecciones de fragancias y platillos voladores. Nada nuevo bajo el sol, con toda seguridad los romanos con más herramientas tecnológicas hubiesen logrado resultados similares, dado los animales y frutas hechos con carne y resina que decoraban sus bacanales.

Sin embargo, los límites del juego en la mesa son complicados, porque puede abisagrar lo digerible con lo indigerible, e imprimirle diversión al acto de comer. El filósofo vasco Daniel Innerarity afirma que “podría pensarse que el juego aparece en la cocina cuando comer ha dejado de ser un problema, pero los recetarios evidencia que ha venido utilizándose como mecanismo de apoyo también en períodos de escasez».

El juego ayuda a sobrellevar pero también a aplastar al otro. Innerarity hace un largo listado de ejemplos que van de platillos sustitutivos que conservan el nombre de la versión original, como tortillas sin huevos o un caso emblemático como el tofu, que resultó ser el sustituto asiático a los lácteos y ahora no se concibe su culinaria si él. Al respecto apunta, “la necesidad obligó a los distintos pueblos a “jugar” con la comida para salir adelante”.

El juego y la creatividad son cruciales en estos momentos de escasez, impresionan las versiones de arepas con todo tipo de tubérculos, pero también hace pensar que la escasez en Venezuela es parte de un juego pesado donde la mayoría se ve obligada a jugar con consecuencias inimaginables.

Texto publicado en mi columna «Limones en almíbar» en el diario El Universal

Chef Kamilla Seidler, «Cada día en Bolivia es una aventura»

kamilla-seidler-recibiendo-productos-bolivianosLa chef danesa Kamilla Seidler ha sido galardonada como la mejor chef en 2016 por los premios 50best de la publicación inglesa Restaurant, por su trabajo en Gusto Restaurant ubicado en la Paz Bolivia.

«Siempre quise venir a Latinoamérica. Aquí ha sido como ser estudiante nuevamente, todos los días aprendo sobre ingredientes, métodos de cocción, sobre una cultura tan distinta de la que provengo, pero en verdad todos soñamos las mismas cosas. Al llegar no entendía por qué todos gritaban. Me sorprende que cada día en Bolivia es una aventura, siempre suceden cosas. No faltan las urgencias, me toca sortear un día a día lleno de imprevistos. Aprecio la solidaridad  y las relaciones entre la gente. Vengo de un país muy distinto donde todo es planificado y los horarios se cumplen a cabalidad, donde prácticamente no hay espacio para improvisar»

En perfecto español cuenta que en cada lugar aprende lecciones distintas y que Bolivia le ha mostrado una despensa inmensa, llena de productos, sabores y métdos de cocción arraigados en la cultura pero desconocidas para el resto del mundo, «Me sorprenden las diferencias en los ajíes, sus colores, formas, texturas y lo increiblemente frutal de sus sabores», afirma mientras describe con detalle que hay productos que han representado retos importantes como la tunta, un tipo de papa deshidratada, «con un sabor muy fermentado muy fuerte. Me tomó cuatro años de pruebas incorporarlo a la carta, hasta que lo logré en un helado».

Kamilla Seidler nació en Copenhague, Dinamarca, y desarrolló su vida profesional en algunas de las cocinas más importantes de Europa, como Manoir Aux ‘Quat Saisons, Paustian, Geist y Mugaritz donde aprendió a hablar español. Desde hace cinco años pisó las altas tierras bolivianas invitada por su compatriota Claus Meyer para establer una escuela gastronómica y un restaurant de alto nivel. Ambas tareas se han cumplido a cabalidad, el proyecto educativo ha capacitado totalmente gratis a más de 1700 personas y Gustu integra la lista de los mejores restaurantes del contienente americano.

Su compañero es el chef venezolano Miguelangelo Cestari, con quien viajó a Bolivia a emprender este proyecto. Aún no ha visitado Venezuela, pero ya sabe hacer arepas y dice que cuando tienen antojo las prepara ella, y estoy segura que debe ser una versión muy interesante, porque ha demostrado un talento envidiable para reinterpretar ingredientes y métodos de cocción, llevándolos a su terreno donde los maneja a su antojo.

Majadito de papel de arroz, mousse de pato, plátano crujiente y huevo de codorniz / Gustu Restaurant
Majadito de papel de arroz, mousse de pato, plátano crujiente y huevo de codorniz / Gustu Restaurant

Cuenta que con otros productos no han tenido tanta suerte, como el caso de la lovera  un cactus  que se usa para levaduras, del cual la chef afirma que tiene una textura gelatino y que hasta el momento no ha logrado darle aplicaciones culinarias, pero afirma sin dudas que ya lo logrará , que es solo cuestión de tiempo, mientras tanto, se ocupa de nixtamilizar la piel de la sandía, porque parte del proyecto es reducir al mínimo los desechos del restaurant.

La carta de Gustu está plaga de nombres que parecen de otros idiomas o de otros mundos, y de cierta manera lo son.  Por otra parre, «acoge un total de 112 referencias de distintas vendimias, dando visibilidad a un total de 25 distintos elaboradores provenientes de 4 áreas de producción. Aparte del vino, la bodega guarda 20 marcas de cervezas de 8 micro cervecerías ubicadas en distintos departamentos, botellas de Singani de más de 30 destilerías y diferentes tipos de licores, aguardientes y destilados 100% bolivianos», tal como asienta el material de prensa.

«Me siento feliz porque junto a mi equipo hemos cumplido los objetivos trazados desde el comienzo. Por una parte, el restaurant Gustu ha brindado a bolivianos y extranjeros una visión muy distinta de la despensa local. Mucha gente se sorprende de lo que hacemos con los ingredientes, incluso con frecuencia comensales bolivianos nos aseguran haber descubierto otros sabores y posibilidades con productos de toda la vida», afirma la chef.

«No le presto atención a comentarios relativos a que personas como yo – refiriéndose a su procedencia danesa – represente parte la cocina boliviana actual. La verdad es que todos deseamos lo mismo. Me siento feliz, el buen trabajo en el restaurant y la gente, los resultados de la escuela que ya va por 1700 graduados y pronto abriremos otro espacio en Colombia», expresa la chef Kamilla Seidler.

El cacao ya tiene su segunda D.O.C

El 31 de agosto de 2016 Perú anunció al cacao de Amazonas como su décima denominación de origen controlado – DOC -.  Un hecho extraordinario para la historia de este fruto, porque se trata de la segunda en el mundo después del Cacao de Chuao decretada en 2001.

Quince años separan a las DOC de cacao. Ciertamente, Venezuela fue  visionaria al lograr a través de este mecanismo de comercio exterior, proteger a la Hacienda Chuao, la cooperativa campesina que la maneja, su tradición, producto y a la plantación en sí misma.

En el caso de Chuao, he expresado infinidad de veces mi preocupación porque ha bajado drásticamente los volúmenes de producción, que no superan las 20 toneladas anuales. La hacienda tiene problemas de higiene agrícola, déficit en mano de obra, incluso hay diferencias de criterio entre los socios de la cooperativa.

Lo cierto, es que uno de los cacaos más renombrados, cada vez se acerca más a convertirse solo en una hermosa imagen de postal. Comunicadores, fotógrafos y turistas hacen hermosas gráficas, y no los culpo porque Chuao es un lugar mágico, pero nadie habla de los importantes problemas que atraviesa.

Mientras tanto, los peruanos logran que el cacao de Amazonas obtenga su DOC, que incluye a “1239 socios y productores de las provincias de Bagua y Utcubamba, pertenecientes a la Cooperativa Central de Productores Agrarios de Amazonas – CEPROAA -, que proyecta exportar directamente  alrededor de 250 toneladas de cacao nativo al año”, tal como lo expresa el comunicado de Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual –Indecopi-.

Toda DOC es una poderosa herramienta de mercadeo y los peruanos están conscientes de eso. En actualidad, son el tercer país productor con un promedio de 300 mil toneladas anuales, contra las 18 mil que produce Venezuela. Pero hay que sumarle otra consideración, gran parte de lo que producen es de alta calidad, cosa que no pasa con los venidos de África a la cabeza del mercado.

Por otra parte, Perú tiene una de las más altas rentabilidades por hectárea, que supera los 700 kg. Incluso hay proyectos específicos para reactivar grandes zonas, lo cual se traducirá en un incremento de la producción en años venideros.

La idea no es competir con Perú, pero mientras repetimos como loros que tenemos el mejor cacao del mundo, la realidad es que no cubrimos ni el 1% de mercado, teniendo un producto extraordinario y apreciado pero no estamos aprovechando.

Ni siquiera se ha aprobado, y me temo que ni considerado seriamente, la solicitud para la DOC del cacao de Rio Caribe que se hizo en 2008. Repetiré como un mantra, el cacao venezolano necesita mejores circunstancias en el campo, en las condiciones de vida y trabajo para todos los involucrados en la cadena productiva, reglas claras en ámbitos tributarios, portuarios y de transporte al internacional.

Mientras tanto, los vecinos que tienen un buen cacao, tal vez no tan extraordinario como el nuestro, hacen grandes avances en su comercialización. Porque se trata de un gran negocio, un rubro cuya demanda ha crecido de manera excepcional. Y Venezuela teniendo todas las posibilidades se lo está perdiendo.

Publicado en la columna Limones en almíbar de El Universal el 24/09/2016

¡Nos vemos pronto Pedro Mezquita! Eres tan sensacional como Caracas

pedro-mezquita-rutas-golosas-2Pedro Mezquita se despidió de sus lectores del diario El Mundo el pasado ocho de septiembre, después de casi ocho años compartiendo maravillosas historias de Caracas, sus restaurantes, restauradores, cocineros, es decir, la mesa pública en todos sus niveles, vertientes, ángulos, porque solo una persona hiperquinética, aguda, observadora, con un gusto infinito por la buena mesa y sus historias, podía hacer un trabajo como el suyo que no se limitó a la prensa sino que se materializó en la Guía Clímax.

«Son casi 400 artículos que he escrito en este período y les puedo decir que cada uno de los lugares ahí descritos tiene algo de maravilloso, interesante, extraordinario o que simplemente debe resaltarse. Caracas es una ciudad sensacional«, escribe Mezquita en su ultima página titulada «Tiempos de despedidas».  Además aconseja a sus lectores, «lo único que tiene que hacer es observar, preguntar, ser curioso, y sobre todo no desdeñar a nadie. Esa es también la filosofía de mi vida que espero de alguna manera haberles transmitido».

Hay tres cronistas de la mesa pública caraqueña que leo con avidez, Ben Amí Fihman, Miro Popic y Pedro Mezquita. De todos he aprendido a disfrutar esa Caracas tan sabrosa, bulliciosa, sabrosa, excéntrica, hedonista, generosa, cosmopolita, contradictoria, mestiza, llena de gente interesante con mucho que decir y aportar. Caracas se hace fácil amarla leyendo a Mezquita, por eso lo extrañaré tanto. Me ha partido el corazón al leer «¿Qué hemos hecho o dejado de hacer para ahuyentar de tal manera a nuestros ciudadanos? Hoy en día me quedé sin respuestas, y lo más triste, sin propuestas. Hablar del último restaurante que abre en la ciudad se me hace muy cuesta arriba». 

Tengo la fortuna de ser su amiga, de haber compartido con él la mesa muchas veces, de haber reído y comido en su compañía hasta que me dolía la barriga o no podía mantener el equilibrio sobre mis tacones por el exceso de alcohol y felicidad. Pedro también era una fuente disponible e inagotable de historias, de referencias, de datos que aclaraba mis dudas o me proponía temas. Simplemente,  una persona generosa. Se trata de esa gente que me retaba, me incitaba a ser mejor, y no puedo negar que me sentía privilegiada cuando me preguntaba un dato o me incluyó dentro de sus colaboradores de la guía Clímax.

Estoy segura que esto no es más que un alto en el camino, una persona con tanto que dar no puede cortar de un día para otro. Al igual que Pedro me duele Caracas, y por eso estoy segura que volverá con alguna idea fantástica, divertida, sabrosa y novedosa. 

«Por encima de todo, me he esforzado en cada entrega transmitir una visión de la vida en positivo, resaltando los increíbles y diversos orígenes de tanta gente que ha hecho de este país un verdadero arcoíris de nacionalidades». A esto solo respondo que la transmisión ha llegado en modo fuerte y clara. Así que nos vemos en la próximo sarao, ya llegará la invitación.

Por lo pronto, el espacio de Pedro Mezquita lo ocupará un gran periodista venezolano con afición con por la buena mesa, ¡Bienvenido a Aquilino José Mata!

Recomendaciones para postular al Tenedor de Oro y premio Armando Scannone 2016

Del 19 de septiembre al 31 de octubre la Academia Venezolana de Gastronomía recibirá las postulaciones al Tenedor de Oro y al premio Armando Scannone 2016. Las categorías del Tenedor de Oro comprenden el Gran Premio Tenedor de Oro; Tenedor de Oro al Chef del Año en ejercicio en Venezuela; Tenedor de Oro a la Publicación Gastronómica y cuatro Menciones Tenedor de Oro.

En todos los casos comparto recomendaciones básicas para quienes deseen hacer su postulación:

  • Postule a su candidato(s) en la categoría correcta. Si una postulación está bien fundamentada pero no está en categoría indicada, pierde toda posibilidad.
  • Lea cuidadosamente qué incluye cada categoría. Aquí los enlaces de los reglamentos: Tenedor de oro /  Premio Armando Scannone
  • Fundamente con hechos y cifras su postulación. La experiencia me dice que los sentimentalismos no valen aquí. Por ejemplo, exponga claramente el proyecto o trayecto o trayectoria, incorpore número de años o personas involucradas y/o afectadas, estadísticas, formación, antecedentes y relevancia. Explique por qué es importante y por qué considera que debe ganarse el premio.
  • Coloque todos los datos de su candidatos(s): nombre, dirección, teléfono, redes sociales, correo electrónico, al igual de la persona que postula. Incluso, no viene mal agregar junto a la firma de la persona que postula, su vinculación con el tema gastronómico, si la tiene.
  • No se permiten autopostulaciones.
  • Que una persona no haya ganado en años anteriores, no quiere decir que no tiene otra oportunidad. Vuelva a intentarlo. Personalmente me ha pasado esto en un par de veces.
  • Envié su postulación correctamente escrita, sin errores ortográficos, en un lenguaje formal y respetuoso, dentro del tiempo indicado al correo academiagastronomia@gmail.com. 

 

Dónde disfrutar cocina venezolana en los cinco continentes

La Valenciana en Dinamarca. Foto tomada del muro de facebook de Federico Tischler
La Valenciana en Dinamarca. Foto tomada del muro de facebook de Federico Tischler

Este listado de restaurantes de cocina venezolana en el exterior es solo un acto temerario de plasmar la diáspora venezolana que viaja por el mundo con su arepa bajo el brazo.

Comencé en 2014 por una invitación de Zinnia Martínez para una ponencia para el encuentro de cocinas regionales de la Fundación Bigott. Lo cierto es que de ahí surgió un primer directorio, que no ha parado de crecer en número de países, restaurantes, oferta de servicios, nivel de la propuesta porque hay desde restaurantes de mantel largo, pasando por restaurantes de paso, de comida rápida, food truck, catering y delivery.

Este tipo de textos me produce emociones encontradas porque cada lugar nuevo que abre fuera, es un compatriota y su familia que abandona la patria buscando una vida mejor. Espero con todo el corazón no llegar a escribir jamás que la comida venezolana que se sirve fuera de Venezuela supera a la que se sirve allá. Sin embargo, en días recientes escribí sobre cuánto extraño el papelón y la respuesta de varios amigos fue palabras-más-palabras-menos que es peor cuando se extraña la cocina de la patria viviendo en ella.

Comparto ACTUALIZADA la LISTA DE RESTAURANTES VENEZOLANOS EN EL EXTERIOR.

Restaurantes venezolanos en el extranjero

POR FAVOR. Toda información sobre lugares que no aparezcan aquí es más que bienvenida, es una lista que lamentablemente no dejará de crecer.

¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!

 

«No me he arrepentido nunca de vivir en Venezuela», chef Isabel Alva

Isabel Alva nació en Trujillo, Perú. Licenciada en educación arribó a Venezuela con sus dos hijos, meses después del «caracazo» en 1989.  Pisó tierra criolla con muchas ilusiones y huyendo de un Perú que en aquel entonces, enfrentaba duras y violentas circunstancias. Veintisiete años después, está al frente del su propio restaurant llamado Rocoto ubicado en la isla de Margarita, uno de los mejores en su tipo en nuestro país.

«Llegué con una maleta llena de sueños y el más grande era que le daría un mejor futuro a mis hijos», expresa Alva. En ese entonces, Venezuela abrió un espacio de ayuda a los peruanos que quisieran emigrar, dadas las condiciones económicas de hiperinflación, escasez y violencia que vivía la nación andina. Las vueltas que da la vida,  los mismos motivos que traen hoy a muchos venezolanos al Perú. Isabel y sus hijos en un principio llegaron a Mérida, donde residía su hermana. Desde un principio les gustó la ciudad, pintoresca, de gente amable y educada, con una vida cultural y académica floreciente, como esa frase que se atribuye a Mariano Picón Salas «una universidad con una ciudad dentro».

«Lo primero que me pregunté fue qué me puede dar esta ciudad y qué le puedo dar yo. Entonces, nos dedicamos a conocer al país que nos recibía, su historia, su gente. Viajamos a varias ciudades mientras esperábamos el comienzo del año escolar.  No lo voy a negar, al principio lloraba a espaldas de mis hijos, yo iba desde la ciudad de Lima a un pueblo tan pequeño pero la adaptación no fue difícil», narra Alva.

Restaurant Rocoto
Restaurant Rocoto

Pero después de varios años, su hija se fue a trabajar en el mundo de la hotelería en Margarita. Decidió que era una buena oportunidad para cambiar de ambiente y seguir su servicio de catering de cocina peruana y postres. Pero la isla le abrió otras oportunidades y en 2002 prendió fuegos Rocoto, que desde el principio fue un éxito. En los primeros tres meses ya había cubierto las deudas contraídas y años después de la mano del Willy del Nogal abrieron una sucursal en el Centro Comercial El Tolón en Caracas.

Isabel Alva se conoce Margarita al detalle, utiliza lo mejor de sus productos. Personalmente he comido mucho mejor en Rocoto que en muchos lugares en Perú. Creo que hay buen ojo en la selección del pescado y del producto. Pero los peces de aguas cálidas tienen registros de sabor muy distintos a los de aguas frías y eso puede marcar una gran diferencia. Por otra parte, el lugar es pequeño, con un aforo de cuarenta y ocho lugares cuando está abierta la terraza, y la familia al completo está ahí pendiente de todo.

Conmueve escuchar en boca de un peruano hablar con tanto amor sobre Venezuela, sus productos, sus amigos, su gente. Me emociona cuando la veo molestarse o indignarse por cosas que a mi como venezolana también me mueven las tripas. En días recientes nos encontramos en Lima, ahora yo vivo la situación contraria, me vine a vivir a su tierra y entiendo las diferencias culturales  que tuvo que afrontar y la gran lección que me quedó de nuestro encuentro es que hay que mirar con ojos de amor y mucho agradecimiento en el corazón. Como bien dice Isabel «nunca me he arrepentido de vivir en Venezuela, fui aprendiéndome al país poco a poco, su lenguaje, expresiones, formas de hacer las cosas. Me empeñé en ver a Mérida bonita, a destacar los detalles, a conocerla».