Frederick bajo el árbol de pimienta rosada en la entrada de La Guadalupe
Patio interior hacienda La Guadalupe
Mezcal, naranjas y sal de gusano en restaurant La Teca
Oaxaca ha sido uno de los viajes más hermosos que he realizado. Siempre había escuchado y leído algunas referencias, pero apenas puse un pie allí, quedé cautivada o mejor dicho, flechada. Llegamos a media tarde y nos fuimos directo a Tlacochahuaya, un pequeño poblado a 20 minutos de la ciudad de Oaxaca. Se trata de una zona de milpas – campos de frijol, maíz y calabaza -.
En medio de la milpa, se ubica la hacienda Guadalupe donde vive mi amigo y colega Frederick Jiménez en una casona de ensueño; además se realizan eventos gastronómicos y artísticos. Un lugar de dimensiones impresionantes pero a su vez los espacios son cálidos, cercanos, en especial la cocina que han ido acondicionando poco a poco, con el equilibrio de las comodidades y un inequívoco aire tradicional mexicano. El lugar además cuenta con un huerto, un patio con limoneros, flores, árboles de pimienta rosada, y campos recién sembrados de agave.
Oficialmente finalizó la tercera edición de Mesamérica. Sí, ya pasó, como todo en la vida. Tanto que hasta algún picón se ha dejado colar por ahí sobre la próxima edición.
Personalmente, se trata del tercer evento internacional gastrónomico al que asisto, y definitivamente cada uno ha tenido su elemento diferenciador. En este caso, fue acertado el tema central «la cocina callejera y las expresiones urbanas», pero estando en Ciudad de México, se entiende mucho más.
En su intervención la cocinera Josefina Santacruz, dejó colar algunas cifras: se calcula que 2500 millones de personas comen en la calle diariamente, de las cuales más del 20% lo hace en plena vía. Se trata de un negocio que genera más de 127 mil millones de dólares al año. Es decir, un sector importantísimo de la economía, además se trata de una manera rápida de palear con el hambre y la pobreza. Un tema con todas la complejidades sociales, sanitarias y económicas del caso.
La primera jornada de Mesamérica no tuvo desperdicio. Muy puntuales y después del protocolo inaugural prendió fuegos el mexicano Juan Vilorio, con una maravillosa disertación llamada «del taco de ojo a la maldición de Moctezuma. Un recorrido por la calles del DF azteca no solo a través de una detallada y provocadora descripción de la comida callejera, sino de la dinámica urbana y social que se desarrolla a su alrededor. Fue una apertura apropiada, profunda, aguda, reflexiva sobre el tema central de este encuentro.
La segunda parte del primer día en México comenzó con una visita al centro histórico. Siento especial debilidad por el Zócalo, porque es el corazón de la ciudad más grande del mundo, tiene una energía contagiosa que mueve todas las células del cuerpo. Al llegar me topé con un encuentro que organiza México con sus países amigos. Decenas de pabellones mostrando lo mejor de la cultura de cada nación. El venezolano tiene un lugar realmente bueno, imposible no verlo. Lo interesante y triste en este caso es la cara que mostramos de nuestra propia cultura, mientras que en otros países sus representantes lucen hermosos trajes típicos, nosotros utilizamos camisas rojas, folletos desfasados, artesanía hecha con goma, algunos adornos como una mascarita de un diablo de Yare, algunas hamacas de Tintorero. Seguro alguien se metió unos buenos reales por esta representación que es una verdadera vergüenza. Y pensar que hay tanta gente haciendo cosas extraordinarias en Venezuela. Me tuve que ir lo más rápido que pude, no quería que se me dañara el día.
Pero como Dios no olvida a sus hijos, el Palacio de Gobierno estaba abierto, siempre había querido conocerlo. Además de la imponente y hermosa edificación, lo mejor fue disfrutar los murales del artista Diego Rivera. Simplemente, geniales. Se pueden contemplar por horas, es la historia de México contada por el pintor, donde es evidente su sesgo ideológico, pero a su vez la complejidad, la fuerza, la emoción y el orgullo en cada trazo es cautivante. Un regalo haberlos visto. Luego me dediqué recorrer el palacio que es una verdadera y sorpresiva joya.
Zócalo: catedral de Ciudad de MéxicoRepresentación de Venezuela en el encuentro de México con sus países amigosEl nuevo traje típico venezolano, la camisa roja rojitaFolletos con información …. o desinformación sobre VenezuelaEsta es la visión de la gastronómia venezolana que divulga fuera el estado venezolano, y muchos productos Polar, dónde están los de la corporación Casa?Fuente del patio central del Palacio de Gobierno MexicanoDetalle de mural del artista Diego Ribera en el Palacio de GobiernolAgua de pepino y limón … otra favorita en mi listaUna cerverza en el legendario y turístico Café TacubaTacos de tripas del camión de Daniel OvadiaEl chef Daniel Ovadía y su equipoMiel de melipona, elaborada con avejas de origen precolombino, se produce muy poca al añoNéctar de ágave con vainillaMuy bien representado por Orale Arepa … 20 puntosEstos mexicanos disfrutando sus arepas … estaban encantados
De ahí intenté caminar por el centro, pero era simplemente imposible. Así que decidí salir pero en el camino me encontré un establecimiento de jugos naturales – muy comunes en México- y me tomé una refrescante agua de pepino y limón – esta receta me la llevo-. Luego una cerveza con una sopa de tortilla en el famoso Café Tacuba, que resultó un remanso de tranquilidad y belleza.
Finalmente, a las cuatro de la tarde llegué al inicio de Mesamérica. Los «food truck» con interpretaciones de reconocidos cocineros mexicanos de la comida callejera. Eran 12 opciones, que iban desde tacos, gorditos, tamales, hamburguesas, sanduches, helados, wraps, hasta arepas. Muy bien representados por Orale Arepa (@oralearepa) en compañía de Nidal Barake (@yoculinario). Probé varias platillos y honestamente, todo me gustó en especial los tacos de tripa de Daniel Ovadía.
Como una nota aparte, me conmovió ver con el amor y la dedicación que Nidal le explicaba a los mexicanos, que querían escucharlo, su narración sobre las arepas y sus rellenos, echando mano de símiles de la cocina azteca. Este es el tipo de gente que tiene que estar representando a Venezuela en el Zócalo.
A la par, había lo que llaman un Tianguis, de decir, un mercado callejero e itinerante. Con maravillas como aceitunas y aceite de oliva mexicano, mieles, jarabes de ágave, vainillas, jugos, salsas, bombones, quesos, pastas caseras, entre otras opciones. En este caso lo coordina Enrique Cervantes y me contaba que van por todo el país con esta propuesta. Me encantó el concepto.
Por otra parte, en el encuentro habían cocteles, cerveza, vinos y las infaltables aguas saborizadas. En líneas generales, me gustó la actividad, que resultó variada, fuera de lo común, relajante, una jornada perfecta para un fin de semana, y un abreboca a lo que será Mesamérica.
Mi día terminó en la barra del Café Bizarro, donde Antonio y Alvin son mis nuevos mejores amigos. Me hicieron probar mezcal con gajos de naranja y sal de gusano rojo … es mejor que no pregunten ….
México DF me recibió con un día espléndido, gente amable y sabores imborrables para mi paladar-memoria-y-corazón. No llevo 24 horas aquí y siento que tengo decenas de cuentos. Pensar que me faltan 3 semanas de viaje.
Mi primera comida fueron unas quesadillas en plena calle. Dos señoras, Sofía y Raquel, preparan más de 15 variedades, pero me decidí por las de papas y queso, luego una con frijoles, papas y queso y por último, con una de cuitolacoche y queso; armonizadas con sangría en botella. Las cocineras resultaron un encanto, me contaron como procesaban el maíz para las tortillas y que lo cocinaban en cal (como no amar ese sabor si crecí con él). El tema del picante me preocupaba, pero para mi sorpresa lo he llevado bien, con cautela. Algo me dice que terminaré irremediablemente enchilada al final de este viaje.
Al cruzar la calle, un puesto de frutas cerró el almuerzo con un jugo de guayaba (son de color blanco, no rosadas como en Venezuela). El sabor es similar pero más suave. Hoy iré por una ensalada de jícama, limón y chiles. La señora que atiende se llama Josefina, muy amable y comunicativa.
Después de una merecida siesta, me fui a caminar por la zona en plena noche. Dirán que estoy loca, pero vivo en Caracas y eso me ha dado entrenamiento. Justo frente a mi hotel hay una «mezcalería», pero estaba a reventar, así que me decidí por el Café Bizarro, en la esquina siguiente. Mi sorpresa fue que tienen una carta de «mezclales gourmet», con más de 20 etiquetas con información sobre su origen. Me senté en la barra e inmediatamente mi acento me delató, pero me ayudó a entablar amistad con los bartenders Antonio y Alvin, quienes muy amables me guiaron en una improvisada degustación. Por supuesto, ahí si volveré cada vez que pueda. Lo cierto, es que imaginé una carta de «cocuy gourmet», y me quedó la certeza que para allá hay que ir.
Hoy me levanté muy temprano. Decidí hacer ejercicio. A dos calles del hotel está el Parque México, un lugar precioso, con caminerías, flores y un lago. La gente de la zona va a caminar, correr y por supuesto, a pasear a sus perros. Me lo tomé con calma por el tema de la altura, pero fue una caminata perfecta, porque además me permitió ver algunos lugares que visitaré en los próximos días. Me encuentro en la Colonia Roma, simplemente cautivadora, llena de rincones. A medida que la descubría, me imaginaba conduciendo una ruta gastronómica.
Mi desayuno no pudo estar mejor. La Panadería Rosetta (Colima 179, Roma) es un lugar que no se ve al paso, por fuera es discretísima. Pero el olor a pan recién horneado la delata. Una barrita donde apenas caben 10 personas, pero está a rebosar de delicias entre crosaints, panes de chocolates, chapatas, ponqucsitos, galletas, pasteles, panes … provoca comerlo todo. Me decidí por un crosaint y un bollo de azúcar y romero (ya entró en mis favoritos de este viaje), que acompañé con un «marron grande», o un late de doble carga como me aclaró Rubén el barista. Gracias a Judith de Mesamérica por la recomendación.
Esta tarde es la inaguración de Mesamérica con los «food trucks», allá me encontraré a Nidal Barake (@yoculinario) y @oralearepa, quienes deleitarán a los comensales con sabores venezolanos. Me siento como si fuera a hacerle barra a la representante de Venezuela en el Miss Universo.
Aún no he visto a los panas, así que cuando me encuentre con Fred, Tess, Daniel, Nidal, Vladimir, Liliana, Claudia, Sasha … estoy segura que esto se pondrá mejor…. que es mucho decir ..
No puedo disimular mi sorpresa al encontrarme una valla en la autopista destacando la armonía con cervezas. Lo más increíble es que se trata de Cervecería Polar. Esta historia tiene muchas aristas, más allá que hace 3 o 4 años el tema del maridaje con cerveza era un asunto intuitivo, como que va bien con parrilla, con frituras o como ingrediente para cocinar perniles.
Algunos factores han contribuido a esta situación. En primer lugar, Venezuela es un consumidor natural de cerveza, estamos entre los diez países con mayor consumo per cápita, con la nada despreciable cifra de 90 litros. Se trata de un licor barato, accesible y refrescante. Solo que hasta hace poco las opciones del mercado eran escasas y vivíamos bajo el yugo de la tipo Larger.
Poco a poco, ha ido creciendo el movimiento de cerveceros artesanales, no solo en nuestro país, se trata de una tendencia mundial. Entonces, una bebida que ofrecía relativamente escasos márgenes de variantes, ahora se abre como un abanico que permite acompañar perfectamente una comida de principio a fin.
Polar vio venir la armonía con cerveza
Sin lugar a dudas, Cervecería Polar descifró claramente la tendencia, al igual que Cerveza Zulia (@cervezaZulia) , quien buscó una alianza con la Asociación Venezolana de Cerveceros Artesanales (@ACAVzla). Es decir, David ha llamado la atención de Goliat. No tanto como para asustarlo, pero digamos que le mostró lo que al parecer no estaba viendo.
Astutamente, algunos sommeliers como Vanessa Barradas (@vanesommelier) y Johana Impagnatiello (@johanaSommelier), quien además trabaja para Empresas Polar @EmpresasPolar, supieron ver lo que venía y se prepararon. A ellas les han seguido otros colegas y hasta Alberto Soria (@AlbertoSoria), será jurado en la tercera edición de Cerveza a la Carta, organizado por la Cámara Venezolana de Fabricantes de Cerveza (@cervecerosVE). Para mi toda una sorpresa.
Poco a poco las cervezas artesanales se han ido colando en los menús de los restaurantes más allá de sus altos precios. Parece que las de factura industrial entienden que el gusto de los consumidores necesita variedad y que el alto precio de los vinos y otros licores ha dejado un vacio interesante, que se puede suplir en la medida de lo posible con cerveza.
¿Quién lo diría? Esta historia dará mucho de qué hablar. Por mi parte, estaré atenta a los nuevos artesanos, a las decisiones de los fabricantes, a las modificaciones que hacen falta para que la ley venezolana se adecúe a los nuevos tiempos y por supuesto al gusto de los consumidores. Además me alegra que cambiaran la carne de una chica Polar por una jugosa costilla, por lo menos para mi gusto.
El cocuy de Pecaya finalmente retorna a la legalidad del mercado de licores. Sin embargo, el proceso aún no está completo. Más de 60 años lleva esta historia, pero finalmente las primeras 8 etiquetas están casi listas para salir a la luz, con todos los permisos sanitarios y tributarios.
Los nombres de las marcas son: Santa Lucía, Lucerito de Pecaya, Mi empeño, Los Dátires, Caja de Agua, Casa Vieja, Angel Divino e Indio Sunure. Agrupadas en ASOFACOCUY, organización que concentra más de 140 productores de «Cocuy Pecayero», un licor con nombre y apellido. Tanto que uno de los puntos que atrasó el proceso fue la insistencia de los productores, que se negaron a utilizar la palabra «aguardiente» en sus etiquetas.
A principios de 2013, el SENIAT en Barquisimeto, Estado Lara, destinó los primeros precintos para el licor. Sin embargo, no se entregaron hasta finales del año y el 4 de diciembre se llevó a cabo un acto en Pecaya – Mucipio Sucre del Estado Falcón – , para oficializar la producción del destilado con todos los requisitos de ley, un acto importante que además le abre la puerta a otros licores artesanales venezolanos. En esa ocasión, participaron autoridades del Estado (gobernación, alcaldía, Seniat, organismos autónomos), la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, los productores, organizaciones no gubernamentales y muchas de las personas que de una u otra manera han apoyado este proyecto.
Todo el cocuy producido en la zona pasa por una planta de embotellado, donde se ejerce un estricto control sanitario, se filtran las bebidas y se someten a estudios de laboratorio, y sus fiscalización forma parte del «consejo regulador», que exige la Denominación de Origen Controlada -DOC-. Esta historia prometo contarla a detalle en otro post porque tengo que confirmar algunos datos.
Finalmente, todo está listo. Precintos en mano, producto, botellas, pruebas de laboratorio, pero el Seniat no ha ido hasta Pecaya a supervisar la colocación. Ya van varios meses de espera.
Ojalá la situación se solvente pronto y que además sigan saliendo los permisos para el resto de los productores, entre esos quienes lo añejan o maceran con frutas y hierbas, modalidades que forman parte de la DOC y le dará a este productos variantes muy interesantes.
Kanobo Sur(@KanoboSur) anunció los premios Budare de Oro 2012 y 2013. En este caso tres cocineras se hacen acreedoras del galardón por su labor en la preservación y difusión de la gastronomía venezolana. Los organizadores apuntan que se trata de «reconocer la memoria culinaria de los pueblos de América Latina que han heredado mujeres y hombres con talentos culinarios de generación en generación».
«Mi legado var a ser una finca con cacao netamente criollo», afirma el productor sucrense Calixto López, responsable de la materia prima de la barra de chocolate que produce la gente de Cacao de Origen (@CacaoDeOrigen) como inicio de su marca, la cual lleva en la etiqueta nombre y apellido del agricultor, tipo de fruto y ubicación geográfica.
Calixto se emocionó cuando vió la tableta con su nombre impreso. Llevaba unas barras en su equipaje. Aún no lo había probado porque quería compartir ese momento con su familia, a quien le guardaba la sorpresa.
Este es el milésimo post de Historias de Sobre Mesa. ¡Sí, señor! Mil entradas, con lo bueno, lo extraordinario, lo cotidiano, lo sabroso, lo amargo, lo apasionante y lo divertido. No concibo una mejor manera de celebrar que con una receta sabrosa y sencilla.
¡Muchas gracias a todos por formar parte de este blog!
El secreto del pollo está en dejarle la piel – es bueno olvidar por un día el tema del colesterol – y la combinación de los colores de los granos para hacerla más apetitosa y bonita. Esta receta forma parte del calendario de Pollos Vilva 2014.