Lentamente crece la presencia de los “vinos orgánicos” en el mercado, una tendencia no tan nueva, pero que encontró en el discurso ecológico de estos días la plataforma para catapultarse.
Para algunos expertos los vinos orgánicos son la posibilidad de recuperar el verdadero sabor que expresa la bebida, según la región donde es producido.Especie de tabla de salvación frente a un mercado que tiende a estandarizarse u obedece a los gustos de los autores de las guías de vinos. Para otros no es más que un ardid publicitario, una nueva manera de sacar la cabeza en medio de un mercado saturado de marcas y consumidores cada vez más exigentes.









